Sábado, 8 Diciembre, 2012 - 07:10

Retornó la calma en El Cairo, aunque persiste la crisis política

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La división
persiste aún a pesar de la postergación del reférndum.

La calma reinaba este sábado en la mañana en los alrededores del palacio presidencial en El Cairo, rodeado en la víspera por una multitud que manifestaba contra el jefe del Estado, pero la grave crisis política que divide al país persistía a pesar de la eventual postergación de un referéndum criticado por la oposición.
Un centenar de manifestantes permanecía en las inmediaciones del palacio, en el barrio de Heliópolis, vigilado sin tensión por soldados que bloqueaban el acceso mediante alambradas y blindados.Durante la noche del viernes, más de 10.000 opositores al presidente islamita Mohamed Mursi se congregaron delante de la presidencia. Numerosos de ellos logró traspasar las vallas para acercarse sin incidentes a los muros del recinto presidencial, pero sin ingresar a él.
Los manifestantes lanzaron la emblemática consigna de "lárgate" así como otras que recordaban las de la revuelta contra el régimen de Hosni Mubarak a comienzos de 2011, tratando al presidente Mursi de "cordero" a las órdenes de los Hermanos musulmanes, el poderoso movimiento del que era miembro.
Los pequeños grupos de opositores que estaban aún presentes el sábado en la mañana, expresaban sin reservas su determinación. "Estoy dispuesto a morir. Todo el mundo está dispuesto a morir aquí. Me opongo a la violencia pero si nos oprimen, tenemos que reaccionar", declaró uno de ellos que había pernoctado en el lugar.

La oposición reclama el retiro de un decreto mediante el cual hace dos semanas Mursi se arrogó prerrogativas que se asemejan a plenos poderes que lo sitúan por encima de todo control de la justicia.También denuncia un referéndum programado para el 15 de diciembre para un proyecto de Constitución, al que se le recrimina que abre la vía a una islamización acentuada de la legislación y que no da garantías para las libertades, en particular la libertad de expresión y de religión.
Por el contrario, Mursi y sus partidarios aseguran que esos poderes excepcionales sólo serán temporales y apuntan a favorecer un retorno a la estabilidad y a acelerar una transición hacia la democracia que dura ya casi dos años. El presidente se mantuvo firme sobre su decreto y el referéndum y la oposición rechazó una proposición de diálogo formulada para el sábado, calificándola de "poco seria".
El vicepresidente Mahmud Mekki dejó ver un gesto en dirección a la oposición, afirmando que Mursi "podría aceptar postergar el referéndum", pero al mismo tiempo pidió que la oposición no utilice esta postergación, contestable desde el punto de vista del calendario legal para recurrir a la justicia contra Mursi. El voto de los egipcios en el extranjero, que debía comenzar el sábado, fue postergado para el miércoles próximo.
Una de las principales figuras de la oposición, Mohamed ElBaradei recordó el viernes en la noche que las demandas de los adversarios de Mursi se referían, además de la postergación del referéndum, al retiro del decreto que le otorga amplios poderes.
De su lado, la fiscalía general indicó a la AFP que 133 personas detenidas durante los incidentes del miércoles que dejaron siete muertos y cientos de heridos, habían sido liberadas. Algunas de ellas fueron capturadas por los Hermanos Musulmanes y luego entregadas a la policía. El cotidiano gubernamental Al Ahram estimaba el sábado que había "una apertura en la crisis política".
El diario independiente Al Masri al Yum destacaba por el contrario la determinación de los manifestantes, cuya movilización del viernes le dio "tarjeta roja" a Mursi.La crisis llevó al presidente estadounidense Barack Obama a expresar su "profunda inquietud" por la revolución en Egipto, contrastando con las felicitaciones dirigidas a Mursi por la comunidad internacional después de su exitosa mediación para obtener un cese del fuego en el conflicto en Gaza el mes pasado.
Fuente: 
Agencias AFP/NA