Sábado, 1 Diciembre, 2012 - 11:28

Egipto vive manifestaciones a favor del regimen del presidente Mursi

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Las concentraciones
de islamitas se dieron en El Cairo y otras ciudades.

Miles de islamistas se manifestaban el sábado en El Cairo y en otra ciudades de Egipto en apoyo al presidente Mohamed Mursi, al día siguiente de una inmensa concentración de la oposición en contra del fortalecimiento de sus poderes, señal de la división del país.

La oposición esperaba por su parte seguir con su movilización para denunciar también la reciente adopción por parte de la comisión constituyente de un proyecto de Constitución acusado de ir en contra de la libertad religiosa y de expresión.
Se trata de la crisis política más grave desde la elección en junio de Mohamed Mursi. Las divisiones son cada vez más profundas entre el movimiento islamista por una parte y los grupos laicos, liberales y cristianos por el otro.
El proyecto de Constitución, que debe reemplazar la ley fundamental suspendida tras la caída de Hosni Mubarak a principios de 2011, debía ser entregada al presidente a las 16H00 (14H00 GMT). Debe ser luego sometido a referéndum en las dos semanas.
Miles de manifestantes proMursi, incluidos miembros de los Hermanos Musulmanes, y grupos salafistas se reunieron ante la Universidad de El Cairo, donde la policía antidisturbios fue desplegada.

"Los Hermanos Musulmanes apoyan las decisiones del presidente Mursi" o "Juntos podemos salvar la revolución", se podía leer en las pancartas. "El pueblo quiere la aplicación de la ley de Dios!", gritaban los manifestantes.
"Hay gente que quiere la inestabilidad", declaró uno de ellos, Khaled, en alusión a la oposición. Manifestaciones proMursi también tuvieron lugar en Alejandría y en la provincia de Assiut (centro). Los partidarios de Mursi estiman que las últimas decisiones permitirán a Egipto, que vive una difícil transición política, estabilizarse y consolidar su democratización.
MANIFESTACIONES RIVALES A AMBOS LADOS DEL NILO

En la otra orilla del Nilo, cientos de manifestantes acampaban en la plaza Tahrir, emblemática de la revuelta de 2011, donde empezó la sentada el 23 de noviembre al día siguiente del decreto de Mursi mediante el cual refuerza sus poderes de forma considerable.
El Frente de Salvaguardia Nacional (FSN), una coalición de partidos de oposición dirigida por Mohamed ElBaradei, antiguo jefe de la agencia nuclear de la ONU, y Hamdeen Sabbahi, antiguo candidato a las presidenciales, llamó a los egipcios a rechazar el decreto y pedir la anulación del proyecto de Constitución. En un comunicado subraya el derecho del pueblo a "usar de todos los medios pacíficos para protestar, incluida la huelga general y la desobediencia civil".
Decenas de miles de antiMursi se manifestaron el viernes por la noche en la plaza Tahrir. También se celebraron otras concentraciones en numerosas otras ciudades, entre ellas Alejandría, donde enfrentamientos opusieron a los pro y los antiMursi. Después de meses de bloqueo, el proyecto de Constitución fue adoptado en unos horas entre el jueves y el viernes por la comisión constituyente.
La oposición liberal y laica, así como las iglesias cristianas coptas, habían boicoteado los trabajos de esta instancia, a la que acusaron de querer favorecer a los islamistas. Como en la antigua Constitución, el proyecto considera a los "principios de la sharia" como la "fuente principal de la legislación", una fórmula bastante consensual en Egipto.
Pero añade una nueva disposición según la cual los principio de la sharia deben interpretarse según la doctrina sunita. Sus detractores ven una posibilidad de reforzar el lugar de la ley islámica, en particular de sus interpretaciones más rigoristas.
El proyecto también da al Estado un papel de "protección de la moralidad" y prohíbe "el insulto de las personas humanas" y de los "profetas", disposiciones que algunos temen abran la vía a la censura. Mursi prometió de nuevo el jueves que sus poderes reforzados eran "temporales" y cesarían una vez la Constitución adoptada.
Fuente: 
Por John Davison - AFP/NA