Jueves, 29 Noviembre, 2012 - 18:23

La iglesia advirtió sobre "divisiones irreconciliables" en el país

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Los obispos católicos advirtieron hoy sobre el "peligro" de que el país se divida"nuevamente en bandos irreconciliables" y consideraron que "se extiende el temor" a que "se ejerzan presiones que inhiban la libre expresión y la participación de todos en la vida cívica".
"A casi treinta años de la democracia, los argentinos corremos el peligro de dividirnos nuevamente en bandos irreconciliables. Se extiende el temor a que se acentúen estas divisiones y se ejerzan presiones que inhiban la libre expresión y la participación de todos en la vida cívica", advirtió el Episcopado.
En un documento titulado "Creemos en Jesucristo, Señor de la historia", desarrollado durante la última asamblea de los obispos de todo el país, los purpurados advirtieron que "la democracia" no se "construye agudizando" los conflictos.
"Toda sociedad tiene conflictos. La democracia, tal como lo refleja la doctrina social de la Iglesia, no se construye agudizándolos, sino concretando los ideales de una verdadera amistad social", subrayaron.
Los prelados consideraron que "algunas sombras" han "perseguido" al país a lo largo de su historia e incluyeron entre ellas "el excesivo caudillismo, que atenta contra el desarrollo armónico de las instituciones, acentúa su deterioro y menoscaba la autonomía de cada uno de los poderes del Estado, tanto en el orden nacional como provincial".
"Esto es particularmente delicado cuando se trata de la independencia del Poder Judicial", puntualizaron. Según dijeron, "otra sombra es la oposición entre las visiones unitaria y federal de la nación, la cual se extendió fuertemente en los albores de nuestra patria, e intermitentemente se manifiesta en distintos momentos de la historia".
"Cuando en nuestra oración por la patria decimos que queremos ser nación expresamos un anhelo claramente manifiesto en nuestra Constitución. Queremos ser una nación basada efectivamente en un sistema republicano, representativo y federal", indicaron.
Evaluaron además que en el país "se hace cada vez más necesario generar contextos de encuentro, de diálogo, de comunión fraterna que nos permitan reconocernos y tratarnos como hermanos, aborreciendo el odio y construyendo la paz".
Los purpurados, encabezados por el presidente del Episcopado, el arzobispo de Santa Fe, monseñor José María Arancedo, señalaron que "todos los habitantes de nuestra patria necesitan sentirse respaldados por una dirigencia que no piense solo en sus propios intereses, sino que se preocupe prioritariamente por el bien común".
Reiteraron además que "el ordenamiento jurídico debe respetar el derecho a la vida", al apuntar contra iniciativas de legalización del aborto.
E insistieron en que ven con preocupación una corriente cultural y un conjunto de iniciativas legislativas que parecen soslayar su importancia" de la familia o "dañar su identidad", en referencia al proyecto de nuevo Código Civil.
Por otra parte, señalaron que "los padres son los primeros responsables de la educación de sus hijos" y que "tienen el derecho de que el sistema educativo no les imponga contenidos contrarios a sus convicciones morales y religiosas".
También advirtieron que "la necesaria preparación para la vida cívica de niños y jóvenes debe excluir la politización prematura y partidista de los alumnos".
"Constatamos una angustia generalizada en nuestro pueblo por la vida de los jóvenes. Es enorme la cantidad de ellos que no estudian ni trabajan: ésta es una de las hipotecas sociales más desafiante para los argentinos", agregaron.
Y marcaron que "la droga se extiende por el crecimiento del crimen del narcotráfico y la red de complicidades que lo sustentan".
"Pensamos que ésta es una de las causas principales de la proliferación del delito y de la consiguiente inseguridad", puntualizaron.
El documento fue elaborado en la última asamblea plenaria, pero los obispos esperaron un tiempo prudencial para difundirlo con el fin de que no se interpretara como una reacción a las protestas del 8 y 20 de noviembre, indicaron fuentes eclesiásticas.
Fuente NA