Miércoles, 14 Noviembre, 2012 - 17:07

Hasta un tope de 25 mil pesos
CFK anunció que no pagará impuesto a las ganancias la segunda cuota del aguinaldo

El
beneficio alcanzará al 98,12 por ciento de los trabajadores.

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La presidenta Cristina Kirchner firmó hoy un decreto para exceptuar del pago de Ganancias a la segunda cuota del aguinaldo en el caso de los salarios de hasta 25 mil pesos, por única vez, a fin de descomprimir parte de la presión tributaria sobre los trabajadores de cara a las fiestas de fin de año e inyectar 2.162 millones al consumo.

La jefa de Estado anunció la medida en un acto en Casa de Gobierno transmitido por cadena nacional, y que pudo interpretarse como una respuesta al malestar en los sectores gremiales por la falta de actualización del piso sobre el que se calcula el mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias.


Sobre el reclamo de la actualización de esse tributo, la jefa de Estado se comprometió a comenzar a debatir con los gremialistas la suba del piso de ese gravamen para 2013, algo que es reclamado no solo por las CGT y CTA opositoras, sino también por las vertientes de esas centrales que acompañan al Gobierno.

Cristina firmó el decreto 2191 que exceptuará del pago de impuesto a las Ganancias en el segunda cuota del aguinaldo a todos los trabajadores cuyos ingresos no superen los 25 mil pesos brutos, con el objetivo central de "seguir incentivando el consumo interno".

A su vez, detalló que el impacto fiscal de la medida será de 2.162 millones de pesos que el Estado dejará de percibir, y señaló que el beneficio alcanza al 98,12 por ciento de los trabajadores en relación de dependencia.

La medida fue comunicada seis días antes del paro nacional que realizará este martes la CGT opositora de Hugo Moyano, junto a la CTA de Pablo Micheli y otras organizaciones, que tiene como reclamo principal la eliminación del impuesto a las Ganancias, además de la deuda estatal con las obras sociales sindicales y la universalización de las asignaciones familiares.

Precisamente, Cristina apuntó contra Moyano en más de un pasaje de su exposición -sin nombrarlo- especialmente cuando advirtió: "Tenemos que charlar con los sindicalistas, a mí no me impone nada nadie, basta de gritos, tenemos que trabajar también junto a los empresarios".

También aludió al camionero cuando habló de "los sindicatos de transporte y de servicios que tienen mayor capacidad de presión y obtienen mayores beneficios", y al respecto agregó que el hecho de que tengan los mayores salarios "no es casualidad".

Sobre el reclamo de la actualización del impuesto a las Ganancias, la jefa de Estado se comprometió a comenzar a debatir con los gremialistas la suba del piso de ese gravamen para 2013, algo que es reclamado no solo por las CGT y CTA opositoras, sino también por las vertientes de esas centrales que acompañan al Gobierno.

De hecho, apenas finalizó el acto la mandataria se reunió en su despacho con siete dirigentes de la CGT oficialista, encabezados por Antonio Caló, quien llegó tarde a la audiencia por problemas en el tránsito.

No obstante, Cristina advirtió que la actualización de las escalas del impuesto a las Ganancias debe hacerse "con mucha sensatez" y "articulándose con la política salarial", es decir incluida en las negociaciones paritarias.


Pese al malestar sindical por ese gravamen, en un tramo de su discurso aclaró: "No es un impuesto al salario, es a los ingresos".

E insistió en que tomó esta decisión de exceptuar el pago de Ganancias sobre la segunda cuota del aguinaldo "para que en las fiestas los trabajadores tengan también la posibilidad de destinar unos pesos más" al consumo.

En las primera filas del salón Mujeres Argentinas se ubicaron dirigentes gremiales de la CGT de Caló y la CTA de Hugo Yasky, las dos que reconoce el Gobierno, y acompañó a la mandataria la mayoría del Gabinete de ministros.


A su vez, resaltó el reciente informe del Banco Mundial que "comunica a todo el mundo que la Argentina, el país de todos nosotros, ha duplicado su clase media en la década" pasada.

"De 9.300.000 personas que formaban la clase media pasamos a 18.600.000 argentinos, abajo viene Brasil con un 22 por ciento", detalló la mandataria, al citar el documento.

De inmediato, la Presidenta se reivindicó como integrante de la clase media, pese a que las masivas protestas del 8N y el 13S fueron descalificadas por funcionarios de su Gobierno por estar conformadas mayoritariamente por ciudadanos de esa capa social.
"Siempre me he sentido orgullosa de pertenecer a la clase media pujante y emprendedora", destacó.

Y cerró volviendo a interpelar al sindicalismo: "Me quiero dirigir a mis compañeros, los trabajadores, porque tenemos que ser inteligentes, ellos y sus dirigentes, porque tenemos responsabilidades muy grandes para mantener este proyecto político que ha permitido duplicar la clase media".

Fuente: Agencia NA.