Martes, 13 Noviembre, 2012 - 18:42

Un ferroviario pidió perdón a mamá de Ferreyra: "Estuve pero no mate a nadie"

Uño declaró en el juicio oral por el asesinato
del militante del Partido Obrero.

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Guillermo Uño, uno de los ferroviarios acusados del crimen de Mariano Ferreyra, le pidió hoy perdón a la mamá de la víctima, aunque frente al tribunal que lleva adelante el juicio oral dijo que es inocente y que en el lugar sólo tiró piedras a los empleados tercerizados.

"No somos todos asesinos. Le pido perdón a la señora, yo estuve pero no maté a nadie", le dijo Uño a Beatriz Rial, mamá de Ferreyra, que estaba presente en la sala de audiencias, al declarar por primera vez en el juicio que se le sigue a él y a otros 16 acusados por el crimen ocurrido el 20 de octubre de 2010 en Barracas.
Uño, "picaboletos" de la estación de Claypole, está acusado de haberse llevado del lugar de los hechos las armas con las que mataron a Ferreyra e hirieron a otras tres personas.

Es el primero de los acusados en declarar ante el Tribunal Oral Criminal 21 y dar su versión de los hechos. Hasta ahora sólo había pedido hablar Gabriel "Payaso" Sánchez, sindicado como uno de los tiradores, pero no para explicar lo sucedido sino para rebatir a un testigo que lo acusó de haber ido armado.

"Estoy acá por gil. Soy re inocente. Nueve días tardaron en detenerme, ¿tanto pensaron? Hace dos años que estoy en cana, por nada", le dijo Uño a los jueces.
Cuando la preguntaron si sabía quién mató a Mariano Ferreyra, respondió que "no" pero aclaró que de conocerlo "lo mandaría en cana".
Con jeans, un buzo deportivo de los "All Blacks" y una camisa a cuadros, Uño, de 57 años, declaró cerca de una hora y media sobre cómo aquel 20 de octubre del 2010 estaba trabajando y se enteró que otro picaboletos iba a ir a un corte de vías.
"¿Cómo un corte de vía? ¿Por qué no puedo ir yo? Si también estoy en contra de los cortes de vía -recordó que dijo- No me convocó nadie".
Relató que le pidió autorización a un delegado para ir a lo que llamó un "acto de presencia" en la estación Avellaneda, a donde llegó en auto con otras dos personas, en donde empleados tercerizados reclamaban por su situación junto a militantes del Partido Obrero (PO) y pretendían cortar las vías.

El acusado afirmó que el objetivo no pudieron cumplirlo porque se enfrentaron a piedrazos y pareció desbaratar una de las estrategias de las defensas que alude a un choque entre dos fuerzas y no un ataque de la patota ferroviaria.
"Vemos que ellos se van, agarran las pancartas y se van todos para atrás. Mis compañeros tenían miedo que vuelvan y nos quedamos. 'Eh, vamos, vamos, vamos', gritaban. Querían agarrar para seguir a esta gente. Yo le hago el gesto de 'vamos' a otros para que bajen, para ir detrás de ellos, para correrlos, para que se vayan lejos", declaró.
Siguió con su relato: "Yo hice el amague para ir pero me quedé. Tenía miedo de los vagos que estaban que tenían palos. Tiré una sola piedra, tiré por tirar. Me di vuelta y escuché 'pa, pa, pa', como caían las piedras en los parabrisas y salgo corriendo para las vías y me voy al coche".
Uño aseguró ante el tribunal: "estoy arrepentido de estar en este baile. Fui de metido. Nunca me imaginé que iba a pasar lo que pasó".

Tras su exposición, el presidente del tribunal, Horacio Días, comenzó a interrogarlo y éste fue el diálogo que se registró: "-¿Usted sabe quien mató a Mariano Ferreyra?" "-No. Si yo sabría, lo mandaría en cana." "-¿En la cárcel se habla de quién mató a Ferreyra?" "-En la cárcel se hablan boludeces. Me dicen que soy un perejil porque tiré piedras. Que se haga justicia pero la verdadera".

El acusado señaló que solo conocía a alguno de los acusados y puntualmente al supuesto tirador Cristian Favale, pero porque eran del mismo equipo; y luego le pidió perdón a la mamá de Ferreyra, que estaba sentada a pocos metros de Uño junto a sus abogados.
"Estoy acá por política", dijo en otro tramo sin ampliar en sus dichos y se negó a contestar preguntas de las partes al excusarse diciendo: "no tengo que esconder nada pero soy medio bruto para hablar".

Junto con Uño están siendo juzgados otros nueve ferroviarios, entre ellos el titular del gremio, José Pedraza, y todos se encuentran detenidos, además de siete oficiales de la Policía Federal sospechados de liberar la zona.

Fuente: Agencia DyN.