Lunes, 12 Noviembre, 2012 - 11:58

Informe de la CAME
La venta ilegal en Argentina facturó más de $ 1200 millones sólo en octubre

El mes pasado se detectaron 370 "saladitas" en el país, 35 más que en julio de este año.

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La venta ilegal sigue ganando mercado en la Argentina. En octubre, se
detectaron 370 Saladitas en el país, 35 más que en julio pasado, con un
total de 27.052 puestos. Así surge del relevamiento realizado por CAME
entre el 15 y el 31 de octubre en 160 ciudades de las 24 jurisdicciones.

En las ciudades donde se detectaron Saladitas se relevaron además 12.139
manteros en la vía pública.
LOS DATOS
En 1 de cada 2 ciudades relevadas se detectó el funcionamiento del
modelo Saladita, observándose al menos un predio de venta ilegal en esas
localidades.

En total, en esas ciudades se computaron 39.121 puestos ilegales
operando tanto en Saladitas como en la modalidad "manteros" o
"mesiteros" en la vía pública. Esto significa que, en promedio, en las
ciudades con Saladitas hay 1 puesto de venta ilegal cada 445 habitantes. Los puesteros ilegales habrían facturado $1.219 millones en octubre.
La mayor facturación se concentró en los 27.052 puestos de las 370
Saladitas, con ventas por $915 millones en el mes, mientras que los
12.139 manteros o mesiteros detectados habrían facturado $305 millones.

Proyectando esas cifras de ventas en las más de 450 Saladitas que se
estima estarían funcionando actualmente en la Argentina y los más de 65
mil puestos ilegales (tanto en Saladitas como vendedores en la vía
pública) que habría en el país, la venta ilegal al consumidor final
habría alcanzado los $2.200 millones en el mes de octubre1.

DATOS POSITIVOS
La venta ilegal se reproduce mes a mes en la Argentina. Sin embargo, del
relevamiento de octubre surgen dos datos positivos. Por un lado, que
frente a la amenaza creciente muchas ciudades están desarrollando
normativas para controlarla.

Por otro, que frente a la difusión de las consecuencias negativas de
liberar sin controles el comercio clandestino, los organismos de control
fiscal incrementaron en algunas ciudades las fiscalizaciones a las
Saladitas más expuestas, logrando avanzar en la formalización de algunos
puesteros.

De todos modos, la desprotección que sufre el comercio formal aún es muy
alta. El empresario que paga sus impuestos y cumple con las normativas
de seguridad e higiene vigentes se ve fuertemente perjudicado por la
competencia desleal que impone esa modalidad de venta que, lejos de
atenuarse, tiene planes de expandirse.

La información relevada en octubre indica que:

Lomas de Zamora y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires son los distritos
más golpeados por la informalidad de la Argentina. Reúnen entre las dos
20.312 vendedores ilegales, el 51,8% de los puestos ilegales detectados
en las 79 ciudades con Saladitas relevadas.

En Lomas de Zamora ocurre la paradójica situación de albergar 1 puesto
de venta ilegal por cada 1,8 comercios formales que hay en el Municipio.
La particularidad de este Municipio, motivo por el cual figura como el
lugar con más puntos de venta ilegal, es que incorpora a todos los
puestos de venta de los 3 complejos que conforman la Salada, la cual se
encuentra instalada fuera del centro de la ciudad. Por otra parte, en el
centro comercial histórico de Lomas se erradicó la venta ilegal de
todas sus arterias permitiendo sólo 2 puestos por cuadra en la peatonal
Laprida, en un total de 4 cuadras.


CIUDADES CON MAYOR CANTIDAD DE PUESTOS DE VENTA ILEGAL
Un indicador que refleja la penetración de la venta ilegal es la
cantidad de habitantes por puesto de venta ilegal que tiene cada ciudad.
Ese ranking nuevamente lo lideró en octubre el municipio de Lomas de
Zamora, con un puesto de venta ilegal cada 56 habitantes. Si bien ese
Municipio lleva adelante una intensa lucha por promover el comercio
legalmente establecido y controla la práctica del comercio ilegal en las
calles y avenidas del centro, en su distrito está asentada la mayor
feria de venta ilegal de Latinoamérica: La Salada. Esta situación
paradójica sitúa a Lomas de Zamora en la cima del ranking.

En segundo lugar se ubicó Trelew, una ciudad con algo más de 103 mil
habitantes y 1 puesto de venta ilegal cada 69 de ellos. Le siguen
pequeños municipios de Jujuy, Córdoba y Salta como: Tilcara (Jujuy) con 1
puesto ilegal cada 96 habitantes, Capilla del Monte (Córdoba) con 1
puesto ilegal cada 104 habitantes, Salvador Mazza (Salta) con 1 cada 142
habitantes, la capital de La Rioja con 1 puesto ilegal cada 165
habitantes o Choele Choel (Río Negro), una ciudad de unos 10 mil
habitantes y 1 puesto ilegal cada 178 habitantes. En esa pequeña ciudad
de Río Negro hay además algunas ferias itinerantes que se instalan
determinados días de la semana y la venta en la vía pública abarca no
sólo ropa, calzado, regalerías y hasta ladrillos, sino todo tipo de
alimentos en condiciones de total desatención higiénica.

Otras dos ciudades golpeadas en niveles altos por la ilegalidad, son
Mendoza capital y Tartagal en Salta, con 1 puesto cada 192 y 199
habitantes, respectivamente.

En general, todas las ciudades del norte del país cercanas a las
fronteras con Bolivia y Paraguay principalmente, denotan niveles de
informalidad preocupantes, tanto en la venta organizada en Saladitas
como en la vía pública.


Sin embargo, la venta ilegal que antiguamente se concentraba en ciudades
de frontera se extendió al Sur, Este, Oeste y Centro de la Argentina.
Hoy ya no hay un patrón geográfico que determine el nivel de ilegalidad
de una ciudad. Pero lo que sí se observa es cómo, en la medida que la
actividad ilegal se controla y los municipios buscan regularla y
organizarla, la ilegalidad se reduce sustancialmente.

Una provincia con progresos importantes entre julio y octubre, fue
Salta, sobre todo la ciudad capital, donde los intensos controles a la
instalación de vendedores en la vía pública produjeron una reducción
importante de la venta ilegal.

Muchas ciudades de la Argentina están en riesgo frente al avance sin
pausa de la venta ilegal. En algunas de ellas la amenaza más latente es
la instalación del modelo Saladitas y hay proyectos en danza que se
están tratando de frenar. Algunos de los casos más urgentes detectados
en el relevamiento de octubre fueron:


Entre Ríos: a pesar de las Ordenanzas logradas en distintas
localidades entrerrianas para normar el funcionamiento de las ferias no
artesanales, estos formatos insisten en radicarse en la Provincia. Una
de las ciudades amenazadas actualmente es Rosario del Tala, donde
pretende instalarse una Saladita. Según el relevamiento de CAME, ya
funcionan 11 Saladitas en esa provincia, 4 en Paraná, 2 en Concordia, en
tanto hay al menos una en Nogoyá, Victoria, Chajarí, Villaguay y La
Paz.

Tucumán: en San Miguel de Tucumán funcionan 8 Saladitas con 200
puestos de ventas, pero uno de los mayores problemas actuales es el
crecimiento diario en la venta en la vía pública en el centro de la
ciudad. Asimismo, hay mucha preocupación entre los comercios formales
por un proyecto que maneja el Sindicato de Vendedores Ambulantes para
instalar a fin de año una feria al estilo de "La Salada" en la zona de
la ex estación ferroviaria "El Provincial", en avenida Roca al 700. Hace
años que la justicia en esa ciudad ordenó a la Municipalidad que
erradique de la vía pública a los vendedores ambulantes, aunque la
medida nunca se cumplió plenamente.

Mendoza: si bien no se permiten los manteros en la vía pública y hay
mucho control sobre ellos, hay 5 Saladitas en Mendoza capital y la
amenaza latente de nuevas aperturas de predios de esas características
en conjunto con las denominadas Ferias Persas y las que aparecen para
fechas especiales (Día del niño, Navidad, etc.). Estas ferias van
rotando y no están siempre en el mismo lugar. Lo mismo ocurre en el
departamento de Guaymallén donde ya hay una Saladita.

Córdoba: las ferias ilegales vienen creciendo y se enfrenta la amenaza
de un mega emprendimiento al estilo La Salada en la ciudad capital. Por
ahora la Legislatura cordobesa bloqueó por 180 días la posibilidad de
que en la provincia se radiquen grandes ferias, tiempo en el cual se
promoverá el tratamiento y sanción de una normativa que regule la
radicación de grandes superficies vinculadas a formatos no
tradicionales.

Santa Rosa: la capital de la Pampa es otra ciudad en alerta. Hay una
feria similar a la Saladita llamada "Feria del regalo" con 120 puestos
casi todos ilegales, lo cual preocupa a los comerciantes locales.

San Juan: en el departamento de Rivadavia, hay mucha preocupación
entre los comerciantes por la amenaza de instalación de una mini
Saladita y por el vacío legislativo que hay sobre la regulación de esa
actividad. De todos modos, las cámaras comerciales de la provincia
vienen realizando hace bastante tiempo acciones enconjunto con los
municipios para limitar la venta ilegal. Como respuesta, se han logrado
erradicar los vendedores ambulantes y los manteros. Semanas atrás
intentó instalarseen los municipiosdeRawsony Chimbasuna
saladita con un nombre encubierto de Feria del regalo que logro ser
desarticulada antes de que comience a operar.

Neuquén: hay un proyecto para instalar una gran Salada a mediados del
próximo año en las cercanías de la terminal y el aeropuerto. La
intención es hacer uso de ciertas ventajas competitivas con consumidores
provenientes de Chile.

A su vez, hay muchas ciudades donde tradicionales ferias artesanales o
de antigüedades se están reconvirtiendo al formato Saladita. Algunos
casos se dan en Capilla del Monte (Córdoba) donde, si bien no hay
Saladitas tal como se las conoce, sí existe una feria mensual que
comenzó como feria de usados y hoy se convirtió en una Saladita donde se
venden productos nuevos comprados en mercados mayoristas informales.
Actualmente llegan incluso desde otras localidades a vender por ese
único día al mes.
SU ESTUDIO EN RESISTENCIA
Según argumentan, una situación similar ocurre en Chaco, donde si bien
no hay Saladitas estructuradas como tales, un recorrido por Resistencia
revela la presencia de manteros que "se organizan como ferias
itinerantes".

Una modalidad de venta que viene creciendo en muchas provincias es la
venta clandestina de boca en boca o a domicilio. Los casos más
escuchados se dan en Misiones y Formosa, posiblemente por su cercanía a
Paraguay y Bolivia. En Misiones el nivel de informalidad y venta ilegal
está presente en toda la provincia. Hay contrabando hormiga y venta
domiciliaria cotidiana que involucran desde indumentarias, hortalizas
hasta electrónica. En Formosa, en tanto, se comenzó a notar en los
últimos tiempos una gran dispersión de locales comerciales en la ciudad
sin habilitación comercial ni cumplimiento a las distintas normas
vigentes. Al mismo tiempo, la venta clandestina de productos
electrónicos que se formalizan con la oferta verbal y la entrega a
domicilio es una práctica que crece. La mercadería comercializada
procede de La Salada, de Bolivia, Paraguay, Brasil, China y robadas.
Fuente: Diario C