Sábado, 10 Noviembre, 2012 - 12:19

A 3 días de la reelección de Obama
Washington sacudido por renuncia de jefe de la CIA por adulterio

Tras un affaire extraconyugal, puso fin a la brillante carrera del héroe de la guerra en Irak.

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Obama aceptó la dimisión durante una conversación telefónica
el viernes, pocos días antes de la audiencia prevista de Petraeus
la semana próxima en el Congreso sobre el presunto fallo de la
CIA en proteger el consulado estadounidense en Bengasi, Libia.
"Después de estar casado durante más de 37 años, cometí un
error grave al involucrarme en una aventura extramatrimonial.
Este tipo de comportamiento es inaceptable como esposo y también
como líder de una organización como la nuestra", dijo Petraeus en
un mensaje al personal de la agencia de inteligencia
estadounidense, tras haber presentado su renuncia a la Casa
Blanca "por razones personales".
En un comunicado, el mandatario estadounidense elogió el
trabajo del hasta ahora director de la CIA. "David Petraeus hizo
un extraordinario trabajo para Estados Unidos durante décadas"
e "hizo al país más seguro y más fuerte", afirmó.
Obama además halagó "su rigor intelectual, su dedicación y su
patriotismo", al tiempo que reafirmó su confianza en que la
CIA "seguirá creciendo y cumpliendo su importante misión".
El presidente no sospechaba que su jefe de inteligencia estaba
a punto de renunciar hasta que se reunió con Petraeus el jueves.
En un primer momento, el mandatario rehusó aceptar su dimisión
diciéndole que lo iba a considerar hasta el viernes, según The
New York Times.
Sin embargo, de acuerdo con el diario, el mandatario había
posteriormente llegado a la conclusión de que no podía forzar a
Petraeus a quedarse.
Con solo 60 años, el general que se retiró del ejército para
tomar las riendas de la agencia habrá pasado finalmente más de un
año en el cargo de director.
La renuncia llega cuando Petraeus debía enfrentar un duro
interrogatorio a puertas cerradas en el Congreso la próxima
semana sobre su respuesta a un ataque el 11 de septiembre en un
consulado de Estados Unidos en Bengasi, en el que murieron el
embajador estadounidense en Libia y otros tres estadounidenses.
Será Michael Morell, número dos de la agencia de inteligencia,
quien le remplazará interinamente.
Ni Petraeus, ni la CIA explicaron con precisión por qué él
consideró que tenía que dimitir a causa de esta relación
extraconyugal, y si su vínculo constituía un problema puramente
personal o un asunto de seguridad que podría afectar su trabajo
en la CIA. .

- Conocedor del manejo político de Washington
La identidad de la persona con la que Petraeus mantuvo la
relación no fue revelada. Pero según la cadena de televisión NBC
y otros medios estadounidenses, el FBI estaba investigando a su
biógrafa Paula Broadwell, supuestamente por haber intentado
acceder a sus correos electrónicos, con informaciones secretas,
cuando él estaba al mando de la coalición internacional en
Afganistán.
Consultados por la AFP, el FBI y el departamento de Justicia,
del que depende la CIA, no estuvieron disponibles para hacer
comentarios.
Con respecto al próximo director permanente, se especula que
el cargo sea para John Brennan, el asesor de la Casa Blanca
contra el terrorismo y un veterano de la CIA que ha jugado un
importante papel en la guerra con aviones no tripulados (drones)
que dirige Obama contra los militantes de Al Qaida.
Es "un hombre con experiencia que cuenta con la confianza del
presidente", y cuyo nombre surgió en el pasado para ocupar el
cargo, dijo en una entrevista a la AFP Bruce Riedel, exjefe de la
CIA, y actualmente analista del Brookings Institute.
Para James Clapper, número uno de la Dirección Nacional de
Inteligencia (DNI), "la decisión de David de renunciar representa
la pérdida de uno de los funcionarios más respetados del país".
La DNI supervisa las 16 agencias de inteligencia del país,
incluyendo la CIA.
Petraeus fue recibido en Langley, donde se encuentra la sede
de la CIA, como héroe de la guerra en Irak y como comandante de
la coalición internacional en Afganistán.
Conocedor del manejo político de Washington, era popular y
mediático.
Su nominación fue percibida como una consecuencia
natural de la fusión, los últimos años, de las misiones
tradicionalmente llevadas a cabo por fuerzas especiales junto con
misiones clandestinas asignadas por la CIA.
Dado que varios observadores le atribuían una ambición
política -que él desmentía- su nominación a la cabeza de la CIA
era también para la Casa Blanca una manera de silenciarle.
Si bien pasó un año a su cargo, Petraeus ha "comenzado a
experimentar la agencia en un mundo post 11 de septiembre"
continuando su misión antiterrorista pero volviendo a sus
misiones tradicionales, según Riedel.
Fuente: 
NA