Viernes, 14 Septiembre, 2012 - 19:00

El análisis desde el gobierno
Sobre el cacerolazo
Abal Medina: "Les importa más lo que pasa en Miami que en San Juan"

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El jefe de Gabinete minimizó la magnitud de la protesta.


El gobierno nacional, a través del jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina, minimizó hoy la magnitud de los cacerolazos y llegó a la conclusión de que a los que participaron de la protesta "les importa más lo que pasa en Miami que en San Juan", donde la Presidenta inauguró una fábrica textil.
Abal Medina, la única voz de la Casa Rosada que se refirió al tema, calificó de "minoritaria" la protesta que se replicó en varias ciudades del país, aseguró que no tuvo "espontaneidad alguna" y desafió a los que marcharon a "armar un partido y ganar las elecciones".
"Si uno miraba TN parecía que estaba la plaza llena, aunque ni siquiera pisaban el pasto, para no mancharse", señaló como resumen de la jornada.
Por su parte, el titular de la ANSES, Diego Bossio, estimó que fue "la expresión de un grupo minoritario, que por sus manifestaciones no del todo claras, no están a favor de las políticas que llevamos adelante a favor de la inclusión, la industrialización del país y la redistribución del ingreso".
"Lamentablemente muchos de ellos no pueden ver más allá de su egoísmo personal", añadió.
En sintonía con Abal Medina, Bossio remarcó que "si quieren, que se organicen democráticamente en un partido político y se presenten a elecciones" porque "en democracia es el voto soberano quien elige a los responsables de llevar adelante los destinos del país".
Cuando se le preguntó a Abal Medina si habrá cambios en el gobierno, a partir del cacerolazo, fue categórico: "No en absoluto, seguimos trabajando con las políticas por las que ganamos con el 54 por ciento", resaltó.
El ministro coordinador advirtió sobre la incidencia de algunos medios de comunicación en la protesta y sostuvo que no hubo "espontaneidad ninguna, fue convocado hace dos semanas por Twitter, incluso por dirigentes políticos y sectores que articulan contra el gobierno".
Para el titular del bloque kirchnerista en la Cámara baja, Agustín Rossi, "el cacerolazo expresó un mosaico de demandas parciales y atomizadas que contó con la ayuda invalorable de los medios hegemónicos para darle coherencia y direccionalidad".
"El escenario de anoche fue absolutamente funcional a las corporaciones", estimó, al tiempo que admitió que "fue una protesta sin disturbios, pero con una fuerte carga de violencia simbólica y discursiva" porque "no parece muy republicano y respetuoso de las instituciones pedir que se vaya un gobierno reelegido hace meses o desearle a través de los cantos la muerte a la Presidenta de la Nación".
En un tono más moderado que el habitual, el senador kirchnerista Aníbal Fernández admitió que la movilización fue "importante", aunque afirmó no saber "cuáles son los planteos que están haciendo".
Para el ultrakirchnerista Luis D'Elia, el cacerolazo "fue tan pobre que no merece" hacer una "contramarcha", e ironizó que "es muy bueno que los ricos de Santa Fe y Callao" protesten.
"Fracaso total de Clarín y la oposición. En los 90 marchábamos desde Laferrere. Hoy marchan desde Santa Fe y Callao. No hubo más de 10.000 personas", escribió el dirigente en la red social.
Por su parte, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, admitió que fue "multitudinaria" la manifestación contra el Gobierno nacional, consideró que hubo "gente de clase media alta" y "bien vestida" aunque reconoció que la concentración ciudadana se hizo "con mucho orden" y en respeto a "la democracia" que "nos permite movilizarnos, demandar, reunirnos".
"Si quieren que se vaya Cristina, que esperen hasta el año 15", desafió la dirigente de Derechos Humanos.
Fuente Agencia DyN