Viernes, 14 Septiembre, 2012 - 18:16

Gobernadores discreparon al hablar sobre el cacerolazo

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042

Algunos piden "diálogo" con la Nación, otros criticaron la manifestación.

Gobernadores de signo peronista discreparon hoy a la hora de analizar los cacerolazos que se registraron en distintas ciudades del país y, mientras algunos pidieron "diálogo" con la Nación, otros criticaron esas manifestaciones.
Por su parte, el gobernador socialista de Santa Fe, Antonio Bonfatti, reclamó también "escucharnos" entre todos, aunque reconoció que el cacerolazo en su provincia también fue contra su gestión. Los gobernadores de Buenos Aires, Daniel Scioli; de Córdoba, José de la Sota; de Mendoza, Francisco Pérez; y de Misiones, Maurice Closs, opinaron hoy en torno a las manifestaciones contra el oficialismo que se registraron anoche en todo el país.
Para Scioli, "con mucho respeto, humildad y seriedad" se deben "escuchar e interpretar" los reclamos y que ello "exige que redoblemos los esfuerzos para cumplir con la expectativa que tiene la sociedad sobre distintas cuestiones"."A la gente hay que escucharla siempre, con mucho respeto, tener en cuenta sus reclamos y los que tenemos responsabilidad, trabajar incansablemente para poder ir dando respuesta a cada una de las cuestiones", afirmó Scioli en un comunicado.
Añadió: "Uno está atento a todo tipo de expresión porque hace a nuestra responsabilidad institucional. Hay que lograr las acciones de gobierno necesarias para cumplir con la expectativa de la sociedad".
De la Sota, por su parte, subrayó que "el país necesita diálogo para tranquilizarse y unirse", escribió en Twitter, en el contexto de un reclamo de una deuda a la Nación que sobrepasa los mil millones de pesos.Pérez, en tanto, señaló que "sin lugar a dudas es un llamado de atención. Fue importante, y hay que hacer un análisis profundo de cuáles son sus derivaciones".
"La convocatoria fue clara en el sentido de que dejaron de lado a todo partido político, entonces, si bien el oficialismo carga con la mayor responsabilidad, creo que el cuestionamiento está hacia toda la dirigencia política cuando pasan estas cuestiones espontáneas", destacó.
Para Closs, las marchas contenían "actitudes peligrosas para la democracia, la convivencia y las instituciones" y juzgó "agresivo" lo que interpretó como la actualización de la frase "que se vayan todos", como se reclamaba en 2001.
"Si nos vamos todos, ¿quién se va a quedar?, ¿quién se sienta a gobernar?, ¿quién asume la intendencia?, ¿quién se sienta en la Casa Rosada? ¿Cuál de los que estaban con las cacerolas, celulares, las pancartas?", desafió al hablar con periodistas.
Analizó que los caceroleros son parte de un "grupo muy urbano y concentrado que representa a un sector social muy especial" y puntualizó que no se trató "de la mayoría" del pueblo.
Closs advirtió que en las marchas hubo "una multiplicidad de reclamos con algunas actitudes y frases que son, por lo menos, peligrosas para la democracia, la convivencia y las instituciones".
Bonfatti, en tanto, aseguró que el Gobierno "debe aceptar que hay cosa que no andan bien" y admitió que el cacerolazo santafesino también fue contra su gestión provincial. "Yo asumo el tema de la inseguridad, pero no la parte de violencia que está implícita en la sociedad", señaló el mandatario.

Fuente Agencia DyN