Miércoles, 5 Septiembre, 2012 - 14:03

Rosario
Fue atacada a cuchillazos por su ex pareja y el perro la salvó

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042

La mascota se antepuso al agresor, recibió dos puntazos y murió. El agresor huyó.

En poco más de tres semanas, Irma Domínguez acaparó en dos
oportunidades la atención de los medios de comunicación. La primera,
después de que su ex pareja la golpeara fuertemente en la cabeza con una
botella.
La segunda fue ayer, luego de que su antiguo compañero matara a
su perro con tres puñaladas cuando el animal se interpuso en entre los
dos para salvarla. El hombre, de 27 años, ya tenía varias denuncias por
agresiones y acoso. E incluso una prohibición de acercamiento. Todo ocurrió muy rápido en el modesto hogar que Irma
comparte con su padre y sus dos hijos, de 7 y 3 años, en Campbell al
3400, en la zona oeste de la ciudad.
A media mañana, Darío, el hombre de
quien la joven se separó hace ya más de doce meses, ingresó a la casa
armado con un cuchillo. Según consta en la declaración asentada en la
comisaría 19ª, el agresor quiso atacar a su ex cuando el perro se
interpuso y en el forcejeo apuñaló al animal.
Después, siempre de acuerdo a esta versión, la
intervención de los vecinos hizo que el muchacho se diera a la fuga.
Hasta anoche, la policía realizaba varios allanamientos para dar con el
agresor. Irma tiene 31 años. Y una voz suave que contrasta con
su mirada dura. "Ya no sé qué hacer. Me quiso matar a mí. Mató al
perro, pero las puñaladas eran para mí", señala la joven.
Frente a los chicos
Después cuenta que, cuando Darío entró a su casa, ella estaba junto a su actual pareja y sus dos hijos.
"A mi compañero lo sacó a empujones de la casa y después se la agarró conmigo", cuenta la mujer. Al respecto, agregó: "Después empezó a cortarme toda
la ropa.
Me tiraba cuchillazos y ahí el perro se puso en el medio.
Pienso que el se creyó que me había matado yo quedé toda llena de
sangre. Los nenes vieron todo, ni quiero recordar cómo lloraban". Del enfrentamiento, Irma se llevó algunos raspones y
golpes en el cuerpo. El animal, en cambio, tres puñaladas: una en la
boca, otra en las costillas y una más cerca de las piernas.
Idas y vueltas
Como en otros tantos casos de víctimas de violencia machista, el relato de Irma parece casi la crónica de un final anunciado.
El 11 de agosto pasado, La Capital reprodujo su
historia, cuatro años de acoso y agresiones que comenzaron casi al mismo
tiempo que la unión con su ex pareja, siguieron tras la separación y
recrudecieron cuando Irma encontró un nuevo compañero.
En el medio, la joven denunció la situación "más de
quince veces" en distintas comisarías, la 19ª, la 6ª y la 5ª, de acuerdo
al lugar donde su ex pareja la sorprendía. Incluso, había logrado que un juez le dictara una
prohibición de acercamiento, pero eso tampoco alcanzó. "La última vez me
había atacado en la puerta del jardín de mi nene. Empezó a pegarme y
las maestras tuvieron que refugiarme adentro hasta que vino un
patrullero a buscarme", apunta.
Ayer, sus vecinos relataban la cantidad de veces que
solían ver al agresor agazapado en la esquina de la casa de Irma o los
pormenores del día en que ingresó a la vivienda con un arma de fuego y
vació el cargador al aire. Hace un mes, la joven se acercó al Area de la Mujer del municipio, donde recibió contención y asistencia. "Me habían propuesto alojarme en un hogar para
mujeres. Y yo dije que no, porque con mi actual pareja estábamos
pensando en conseguir una casa e irnos muy lejos. Pero no lo pudimos
hacer. Este tipo me encontró antes", concluye con bronca.
Fuente: La Capital