Lunes, 3 Septiembre, 2012 - 13:34

Consejos vendo y para mí no tengo

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El presidente del Colegio Médico Gremial responde a Raúl Collazo.

Estimado Sr Collazo: Debo aclararle en primer lugar que nunca defendí cualquier tipo de cobro de adicional por fuera de la legalidad, al punto tal que me caracterizo por acompañar a las diferentes obras sociales en el empeño y desarrollo de alternativas para erradicar tales prácticas. He trabajado mucho con la institución que presido en este tema. Muchos son testigos de mi conducta.

Pero tampoco me gusta la hipocresía de quienes no tienen autoridad moral para levantar el dedo acusador."El primero que chifla en el cine seguro es el que no pagó la entrada", decía un viejo dicho.

Ustedes cobran del Estado y no trabajan y háganse cargo. No tienen atrasos salariales.

Es cierto que necesitan recomposición pero asumen medidas extremas que no se condicen con la racionalidad mas aún por el daño irreparable que causan sobre los niños que a ustedes tampoco importa como van a salvar. Prueba de ello es que en su contestación evita elípticamente tocar el tema, evidentemente no entendió el verdadero sentido de la nota pero no importa.

Yo como contribuyente que le pago el sueldo exijo a usted como representante de un sindicato tan importante respuestas Sr Collazo, si también respuestas como al resto de funcionarios, que me diga ante la comunidad como va a resolver el bache de esta gran masa de jóvenes.

Mientras todo esto transcurre los médicos que trabajan con las obras sociales en el sector de la seguridad social (siempre trabajan) no tienen vacaciones pagas, no tienen seguridad social, tienen que pagarse su seudo jubilación de capitalización, seguro de mala praxis, cuando enferman se joden simplemente...

Esta realidad parece no haber sensibilizado a nadie excepto a nosotros mismos.

¿Puede el estado provincial ser equiparado a una vulgar patronal? ¿Puede el estado provincial ser equiparado a Fiorucci, Coca Cola, General Motors?

Clásicamente una patronal hace referencia de acuerdo a la economía tradicional al dueño de un medio de producción, es decir una fábrica o servicio, un negocio, un lucro, pero esto no es exactamente equiparable a un Estado.

El estado provincial no es una patronal cualquiera, no es un medio se producción en el sentido literal de la palabra. Los servicios de salud, educación, seguridad, infraestructura, etc., no persiguen un afán de lucro, como primer punto.
Tampoco tiene dueños ni propietarios ni accionistas, el Estado chaqueño es del conjunto de la población y se conduce a través de representantes circunstanciales, provisorios que surgen de la delegación del poder de sus mandantes es decir el pueblo.

Relegarlo a la condición de una simple patronal privada es por demás reaccionario y lamentable.

En el mismo deberían estar los servidores públicos (empleados públicos) con mayor calificación y estándares mas altos de rendimiento. Una patronal privada obtiene sus dividendos en base a su poder de venta y en función de la demanda que a tal fin tenga un grupo de consumidores.

El Estado los obtiene de la extracción compulsiva y coercitiva del cobro de impuestos obligatorio del que ningún ciudadano está exento.

Es un secreto a voces que las ventajas laborales y protectivas del estado están muy por encima de las que operan en cuanto a relaciones laborales en el sector privado. Escalafones especiales, participación en los directorios de las empresas descentralizadas, estatutos superlativos, estándares de estabilidad muy consolidados...

Todos saben bajo que tipo de mecanismos se ha operado la incorporación masiva de agentes públicos, que hoy ignorantes de estos conceptos básicos niegan los servicios esenciales como la educación o miran para el costado de cara a su responsabilidad primaria ante un alumnado, especialmente los de menos recursos que transitan por las escuelas públicas.

Queda claro que el estado chaqueño es de quienes lo sostienen pecuniariamente, es decir del millón del chaqueños. Es de allí de donde emanan los derechos de la ciudadanía entre otros de participar de su gobierno, de elegir o ser elegido. Ningún grupo sindical corporativo puede arrogarse la posesión del mismo, ello constituiría una visión fascista, sesgada y sediciosa.

El impacto del abuso de medidas de fuerza extremas que tienen como rehenes a adolescentes y niños pobres supera con creces a los conflictos laborales que se detentan en factorías privadas o negocios particulares.

Aquí la cuestión llega al paroxismo, se cobra por un servicio que no se da, es una vulgar estafa al erario público, ya que hablamos de una construcción social colectiva denominada "estado" que
es algo común a todos.

Ha llevados años de lucha contra las injusticias a la humanidad construirlo y luego democratizarlo.

(*) Presidente del Colegio Médico Gremial.