Viernes, 31 Agosto, 2012 - 14:13

Expropiación de ex Ciccone

Las absurdas especulaciones de una oposición cooptada por el poder económico.

Sobre la expropiación de la única empresa en condiciones de imprimir papel moneda y así poder superar una limitación de relevancia en el camino de la soberanía monetaria de nuestro País, no extraña:
- la posición del PRO, baluarte de los sectores mas conservadores y admiradores de la republiqueta proveedora de materias primas y mas cercano al esquema dolarización que se supo promover a fines de los ´90.
- el voto de la Coalición Cívica, por lo menos ahora en su visión "republicanista" aunque a principios de siglo ?"cuando ARI- se propiciaba como un sector a favor de los cambios y enamoraba centroizquierdistas.
- los argumentos del "cordobesimo" Delasotista, ascensor de Domigo F. Cavallo en los ?90 y que juega a mostrarse como contracara del Kirchnerismo.
Pero lo que si extraña es que sectores que se autodefinen como nacionales, populares, progresistas, democráticos o de centroizquierda ?"todo junto, o en partes- hayan exhibido un empecinamiento en rechazar una expropiación necesaria y razonable. Tan necesaria y razonable que legisladores de sus bloques habían firmado iniciativas de similar tenor a la que se transformara en Ley.
Parece absurdo, pero legisladores del FAP y de la UCR presentaron proyectos de expropiación de la ex Ciccone hace apenas unos meses y luego las votaron en contra.
La UCR pudo mantener cierta unidad monolítica, a pesar de la cercanía al PRO de algunas de sus partes, con la resignación de esa iniciativa. En cambio el FAP logro el record de votar a favor, en contra y abstenerse a la vez en la misma Ley (los de Binner, cada vez se parecen más a los de Carrió).
¿Porqué alguien firmaría una iniciativa de Ley con sólidos argumentos a favor y luego, al corporizarse esa idea en quién conduce el poder administrador y obtenerse un alto consenso, cambiar de idea?
El proyecto 2826-D-2012, que propugna la expropiación de la Compañía de Valores Sudamericana SA (Ex Ciccone) afirma en sus fundamentos "Este proyecto de ley busca asegurar la autonomía y soberanía total sobre la emisión de papel moneda y para ello, dispone la expropiación de la principal contratista del Estado (hoy, además, seriamente sospechada por actos de corrupción) con el fin de garantizar una capacidad productiva acorde a nuestras necesidades".
"La propuesta de este proyecto es sencilla: se trata de potenciar la empresa con toda la capacidad de acción que reclama la plena soberanía para la impresión de nuestra moneda nacional. La lógica de nuestra propuesta, por ello, es tan simple como idónea: declarar de interés nacional el cuño soberano de moneda y expropiar la imprenta CVS, de modo de sanear de una vez la muchas sospechas de corrupción, por un lado, y de devolver al Estado su autonomía de impresión."
Otra iniciativa que propugna la expropiación, ésta vez la 2799-D-2012, expresa "Considero entonces, que la solución más conveniente es declarar de Utilidad Pública a la Compañía de Valores Sudamericana y proceder a su expropiación incorporándola, patrimonial y operativamente, a la Sociedad de Estado Casa de Moneda. ? Esta decisión pondrá fin a onerosas subcontrataciones y revalorizará la capacidad de la empresa del estado que no debe depender de ninguna empresa privada ni de ninguna empresa pública extranjera para la impresión de moneda."
Todos muy sólidos e indestructibles fundamentos que esgrimieron? representantes populares de la UCR y el FAP que luego votaron en contra de la Ley de expropiación.
¿Será que la presión de las corporaciones mediáticas (o no) cambiaron el voto de Ricardo Gil Lavedra, Hugo Maldonado, Juan Carlos Zabalza, Gerardo Milman y otros Diputada/os Nacionales?, o ¿será que sus convicciones de soberanía monetaria era una posición para la tribuna que se desvaneció cuando la realidad de soberanía apareció?
(*) Secretario general del partido Frente Grande nacional.