Sábado, 25 Agosto, 2012 - 19:38

Ranking del "Made in Argentina":los grandes "dueños" de las ventas al mundo con sello albiceleste

Un puñado de compañías, entre las que figuran cerealeras, petroleras, automotrices y siderúrgicas se erigen como las responsables de traccionar el 50% de las exportaciones nacionales.

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Si bien desde el Gobierno señalan  la importancia de diversificar las ventas al mundo e incrementar la participación de las pequeñas y medianas empresas en los mercados internacionales, la realidad indica que pocos avances han habido en esta materia en la última década.



En efecto, los números no pudieron escapar de la tendencia y se movieron básicamente al ritmo de la súper soja y del reciente boom de la industria automotriz, rubros de actividad que son "patrimonio" casi exclusivo de las grandes compañías.



Como dato positivo se puede mencionar que, según cifras de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA), tras el estallido de la crisis de 2008 -que borró de un plumazo a cerca de 500 pequeñas y medianas empresas que salían con sus productos al mundo-, los siguientes años fueron positivos y de sostenida recuperación.



De hecho, en 2011 se volvieron a alcanzar las marcas históricas, con unas 6.116 Pyme comercializando sus productos de manera activa en el exterior.



Esto implicó que la proporción de pequeñas y medianas empresas en el negocio de la exportación pasara de representar un 85% en 2001 a un 89% en 2011.



Como contrapartida, el número de grandes compañías retrocedió del 15% al 11% del total en ese mismo período.



Sin embargo, la concentración de las ventas al mundo en unas pocas manos no sólo no se detuvo sino que fue un fenómeno que avanzó firmemente. Así, pese al mayor número de Pyme exportadoras, sus envíos pasaron de explicar el 13% del total en 2001 a tan sólo el 10%.



Raúl Ochoa, ex subsecretario de Comercio Exterior, destacó que "en los últimos diez años, si bien aumentó el número de pequeños y medianos exportadores, su participación en el valor total disminuyó".



Según el experto, "esto tiene que ver con que, en general, trabajan en rubros que no han registrado importantes aumentos de precios, tal como sucedió con las commodities. Pero además, esto está relacionado con problemas estructurales, dado que estas firmas están viéndose muy complicadas por la pérdida de competitividad cambiaria".



En este contexto, las llamadas "gigantes", unas 750 grandes compañías, hoy son responsables de generar 9 de cada 10 dólares que ingresan al país por ventas de productos al mundo con sello argentino.



Sin embargo, el dato a destacar, según se desprende de un relevamiento realizado por la Asociación de Importadores y Exportadores de la República Argentina (AIERA), es que sólo 25 empresas generan más de la mitad de todos los envíos realizados a nivel país.



Desde la entidad destacaron que entre las primeras 10 empresas que más exportaron el año pasado "sólo una comercializa bienes de alto valor agregado: Volkswagen. Las nueve restantes exportan commodities agrarios, mineros o petroleros".



En la misma línea, si se analiza el perfil de las 25 firmas que más venden fuera del país se puede observar que 12 de ellas se dedican a la exportación de granos, oleaginosas y sus derivados; 6 a la venta de petróleo y gas; 2 a la comercialización de productos de minería, mientras que solamente 5 están vinculadas con bienes industriales (3 de autos, 1 de tubos de acero y 1 de aluminio).



De este ranking se desprende un dato particular: Cargill, la cerealera que años anteriores supo afirmarse cómodamente en el primer puesto, quedó desplazada al segundo lugar por el contundente avance de Minera Alumbrera, que alcanzó la cima, con ventas por más de u$s4.100 millones.



En la misma línea, otra cerealera, Bunge -especializada en la producción de harinas, aceites y en la comercialización de granos- se despidió del segundo puesto que venía ocupando ininterrumpidamente desde hacía más de cinco años para quedar relegada al cuarto lugar.



Cabe destacar que, recientemente, esta compañía había sido excluída del registro de granos, al tiempo que se le trabó un embargo preventivo con inhibición general de bienes por $250 millones, en el marco de la causa en la que se investiga la presunta evasión de más de u$s430 millones mediante triangulaciones vía Uruguay.



Otro dato a destacar es la paulatina caída que viene experimentando la petrolera -ahora oficial- YPF.



Así, mientras que en 2008 se logró ubicar dentro del selecto grupo de las "cinco gigantes", la compañía retrocedió al séptimo puesto en 2010. Sin embargo, esta caída estuvo lejos de encontrar un freno, a punto tal que en 2011 descendió hasta el escalón número 18, de la mano de exportaciones por u$s655 millones, un 65% menos que hace apenas tres años.



En el campo de la energía también hubo otras novedades, tales como el ingreso al ranking de compañías del sector que, en ediciones anteriores, no habían formado parte del mismo. Entre ellas se encuentran Transportadora de Gas del Sur y Tecpetrol.



LA CUENTA PENDIENTE DEL VALOR AGREGADO

Desde AIERA destacaron de manera crítica que "la gran mayoría de las exportaciones de las grandes empresas está conformada por bienes de muy poco valor agregado. Esto implica que, más allá de su importancia en la generación de divisas, es relativo el peso que tienen estas compañías como promotoras del desarrollo".



"Si el desafío principal de nuestro país en materia económica es modificar y fortalecer su estructura productiva y generar más y mejores puestos de trabajo, el rol de las principales exportadoras debería modificarse profundamente para colaborar en esa dirección", advirtieron.



En esta dirección, desde la entidad agregaron que "si la Argentina aspira a crecer en forma equilibrada y sostenida en el tiempo, agregando más valor, mejorando los índices de distribución del ingreso, aumentando y diversificando los niveles de consumo de la población en todo el país y fortaleciendo los sectores productores de más productividad, que absorben a los profesionales mejor formados y más capacitados, es necesario fortalecer el sector industrial".



"Es evidente que esta situación implica una debilidad estructural para las principales firmas exportadoras y para la Argentina, dada la poca diversificación del riesgo a la que se exponen. Cualquier problema genera dificultades en el conjunto del comercio exterior de bienes industriales de las grandes compañías, tal como está sucediendo en el marco de la actual crisis económica mundial", afirmaron.



Del informe de AIERA se desprende el más que evidente peso del sector automotriz entre los productos con más valor agregado que se envían al exterior.



De hecho, las terminales ocupan 7 de los primeros diez lugares, con Volkswagen y Ford en el primer y segundo lugar, respectivamente.



La primera de ellas lidera el podio de la mano de sus dos "caballitos de batalla": la Amarok -el modelo más exitoso fabricado en la Argentina- y la Suran. En tanto que Ford llegó a lo más alto de la mano del Focus y la Ranger.



Además de las automotrices, sólo tres firmas de otras ramas de actividad le dan forma al Top 10: Siderca (fabrica tubos y perfiles de hierro y acero), Aluar (produce lingotes de aluminio a partir de materia prima importada) y Agrocrom (que vende equipamiento para fumigación aérea y terrestre).



Esto explica por qué el rubro automotriz fue responsable del 50% del crecimiento de la industria argentina en los últimos años.



En este contexto, Raúl Ochoa estimó que "no es de esperar que se disparen las exportaciones de bienes industriales o que ganen mucha más participación de la que tienen".



Sucede que, además de estar muy atadas al destino de Brasil, cuyo nivel de demanda no levanta cabeza, especialmente en el rubro automotriz, "cada vez se le está haciendo más difícil a la industria nacional salir a vender al mundo".



"Se fijan plazos para la liquidación de divisas, los empresarios no consiguen dólares para promocionar sus propios productos, hay empresas que hace más de seis meses que no están cobrando los reintegros y la inflación ya se comió gran parte del colchón de competitividad. Esto hace cada vez más complicado lograr una mayor inserción de las exportaciones industriales", se lamentó el experto.



Además, desde AIERA volvieron a resaltar la necesidad de darle un carácter más "genuino" al "Made in Argentina". Al respecto, destacaron que "es un hecho positivo que estas grandes empresas industriales estén invirtiendo en nuestro territorio y hayan logrado aumentar el empleo y la producción".



Sin embargo, alertaron que "aún hay mucho camino por recorrer sobre la necesidad de que su fabricación se conforme con un porcentaje mucho más elevado de partes nacionales, y vuelva a recobrar la participación que supo alcanzar en otras épocas, cercana al 80% a inicios del ´70".



En este contexto, recordaron que "la integración de autopartes nacionales, cercana al 30%, provoca un déficit estructural sobre la balanza de pagos, que en el año 2011 alcanzó la cifra de 3.000 millones de dólares".
Fuente: 
Iprofesional