Sábado, 25 Agosto, 2012 - 08:50

Código igualdad

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042

Los evangélicos impusieron un inesperado apéndice en el debate por la reforma al Código Civil, al pedir no sólo una mayor libertad religiosa, sino una efectiva igualdad de cultos.

La petición, azuzada por el ultrakirchnerismo, llegó hasta el Congreso a través del presidente de la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas, Néstor Miguez, quien reclamó que el nuevo ordenamiento legal no privilegie a la Iglesia Católica y reconozca la diversidad de opiniones de fe.



El referente evangélico fue más lejos todavía al demandar que se avance en la separación de Iglesia y Estado, y se derogue la Ley 21.745, vigente desde 1977.



La normativa es cuestionada por imponer un Registro Nacional de Cultos, cuya intención -denuncian sus detractores- es "fichar" y saber quién es quién en el ámbito religioso, más que promover la libertad e igualdad de cultos.



La presión evangélica provocó un nuevo foco de tensión entre el gobierno de Cristina Fernández y la Conferencia Episcopado Argentina presidida por monseñor José María Arancedo, quien ya esbozó ante el comisión bicameral críticas a puntos sensibles de la reforma como la fertilización asistida, el divorcio express, el alquiler de vientres y los contratos prenupciales. En ambientes católicos es sabido que desde que Néstor Kirchner llegó al poder, el gobierno pretende derogar o introducir cambios en la Ley de Cultos.

La idea es impulsada por el secretario de Culto, Guillermo Oliveri, quien en varias oportunidades expresó la voluntad de "dar una vuelta de página definitiva" a esa norma legal impuesta por la dictadura militar.



Pese a esa intención, los proyectos de ley en ese sentido no prosperaron en las cámaras parlamentarias. Incluso, un borrador de 2005 fue criticado por incompleto, reglamentarista y por inmiscuirse en la vida interna de los grupos religiosos.



Oliveri logró, sin embargo, flexibilizar ese mismo año el Registro Nacional de Cultos para facilitar el reconocimiento de la personería jurídica de las entidades religiosas no católicas, hasta entonces obligadas a establecerse como asociaciones civiles e impedidas de acceder a beneficios impositivos.



En este contexto, no es un dato menor que el funcionario recibió hace 10 días en su despacho a las autoridades de la Asociación Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA), oportunidad en la que la igualdad religiosa fue tema central de las conversaciones. La entidad más representativas de los evangélicos en el país, que comanda el pastor Rubén Proietti, planteó ante Oliveri que la exclusiva asistencia estatal al catolicismo genera "discriminación legal y operativa" en las denominaciones evangélicas y demás confesiones no católicas.



Ante este planteo, Oliveri facilitó a ACIERA encuentros con los legisladores de la comisión bicameral que se conformó para cambiar y actualizar los códigos Civil y Comercial.



"La intención clara y explícita de las iglesias evangélicas es avanzar en el concepto de igualdad con el cual el gobierno nacional se ha identificado sensiblemente", destacó Proietti.

Las autoridades de ACIERA aprovecharon además para invitar a la Presidenta a los festejos por el Día de Acción de Gracias, previsto para el 31 de octubre en coincidencia con la fecha de inicio de la Reforma Protestante. Trámite que Oliveri se comprometió a gestionar.



Mientras tanto los obispos católicos mantuvieron silencio sobre esta cuña introducida por los evangélicos al debate por el Código Civil, y sólo arriesgaron a decir que se confunde libertad con igualdad religiosa.

DyN