Jueves, 23 Agosto, 2012 - 15:27

Sobre héroes individuales y colectivos

Los episodios de la historia deben ser necesariamente redefinidos según las miradas de los tiempos.

Es justamente la ausencia de esas miradas la que convierte a la historia en sólo páginas de manual.



El relato de la historia es la manera en que cada sociedad reinterpreta, según su propia perspectiva, el pasado común. En nuestro país, la construcción del relato estuvo, generalmente, plagado de heroísmos individuales que el sistema educativo debía multiplicar como “ejemplo por seguir” por parte de las nuevas generaciones. El gran ausente fue siempre, en esa particular manera de contar la historia, el pueblo como sujeto de heroísmo.



El 23 de agosto de 1812, el pueblo jujeño participó de una patriada conocida como éxodo jujeño. La “crónica de un exterminio anunciado” se cernía sobre el pueblo a manos de las fuerzas realistas. Ante el seguro triunfo del enemigo había que construir una respuesta que involucrara a todas las voluntades individuales, es decir: al pueblo.



La respuesta: el éxodo. Pero, no sólo un éxodo de los cuerpos, sino también la migración de todo, absolutamente todo aquello que el enemigo pudiera encontrar para alimentarse, pertrecharse o utilizar.



Y así se hizo. La decisión popular de dar respuesta al enemigo aún en las peores condiciones de desventaja posibilitó que los hasta entonces habitantes se transformaran en ciudadanos, en pueblo.



Mucho seguirá diciéndose de los héroes individuales. Pero, también es imprescindible seguir rescatando las historias de los héroes colectivos. Especialmente, en este año pleno de Bicentenarios tan trascendentes.



(*) Ministro de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología del Chaco