Martes, 21 Agosto, 2012 - 12:20

Iniciativa polémica
Coinciden en que "degrada la calidad prestacional"
Categórico rechazo del sector privado a los puestos hereditarios en el Poder Judicial

Total coincidencia en oposición a la pretensión de un gremio judicial de que un cupo de los ingresos a ese poder sean ocupados por hijos de actuales empleados.

El tema se instala nuevamente en el debate ante un anteproyecto de Ley que impulsa el Sindicato de Empleados Judiciales (SEJCH) en el que propicia que un porcentaje de los nuevos cargos de ingreso a la justicia sean ocupados por hijos o familiares de actuales trabajadores de ese poder estatal.



El presidente de la Cámara de Comercio de Resistencia, Sergio López, resaltó que la entidad mercantil está totalmente en contra y que "todo ingreso a la administración pública, a cualquiera de los poderes, debe ser por concurso y por mérito de los postulantes".



Tal postura fue compartida por Rodolfo Opat, presidente de la Federación Económica del Chaco (FECHACO), quien dejó en claro que la entidad rechaza el proyecto y reclamó "eliminar el nepotismo de las pretensiones de los distintos estamentos públicos".



Por su parte, el presidente de la Unión Industrial del Chaco (UICH), Andrés Irigoyen, remarcó que la justicia debe estar en manos de gente capacitada y que no le parece bien "brindar un privilegio a un familiar en tanto y en cuanto éste no esté capacitado para ocupar ese cargo". "Si merece el cargo, que concurse, se lo evaluará y se verá", sentenció, aclarando que su postura es meramente personal.



El Secretario adjunto de Comercio en la Cámara Argentina Mercantil (CAME), Alfredo González, acompañó la posición de los preopinantes y agregó otro elemento de análisis, al sostener que esas pretensiones hereditarias
constituyen
un perjuicio directo a los comerciantes que son "la cajita de Pandora de donde sale para pagar los sueldos a través del invento de nuevos impuestos".




"SE TERMINA DEGRADANDO

LA CALIDAD PRESTACIONAL"


Al fundamentar sus posturas, los empresarios dejaron entrever su preocupación por la capacidad y calidad del sistema público actual. López tomó el ejemplo y explicó que por cosas como éstas "nos encontramos con una administración pública ineficiente que no resuelve los problemas de la ciudadanía".



A lo que Opat agregó que “se termina degradando la calidad prestacional de los empleados en detrimento de lo que en realidad debería ser una búsqueda de la excelencia en la administración pública".