Lunes, 20 Agosto, 2012 - 10:15

Correo de nuestros lectores
Carta abierta a mi compañero Aldo Leiva

Estimado compañero, ante el hecho de la expulsión del palco oficial del Defensor del Pueblo, ocurrido en el aniversario del paso a la inmortalidad del Gral. San Martín, me atrevo a escribirle al ex presidente del Partido Justicialista del Chaco

Y lo hago habiendo cumplido mi mandato como presidente del Justicialismo de Pcia. Roque Sáenz Peña.



La lealtad se expresa en nuestro Movimiento con el apoyo a nuestra causa, y a quien la interpreta, y cuando hace falta, se expresa en el sincero y humilde correctivo al compañero que desvía su camino.



Usted, en el acto del Padre de la Patria, cometió un error, y como peronista de ley que sé que es, no dudo que públicamente pedirá disculpas por ese fallido acto, al expulsar de un palco institucional a un funcionario con rango constitucional, como es el Defensor del Pueblo.

Nosotros sabemos que cuando se llega a una responsabilidad en la que el pueblo nos otorga poder, debemos hacer buen uso de él, porque el poder viene del pueblo, y hacia él regresa si es mal utilizado.



Los que militamos en política sabemos que nunca se llega solo, y también sabemos que siempre terminan solos los que se equivocan.



Aunque usted tenga un coro alrededor que le diga que lo que hizo está bien, debe saber que el pueblo premia y castiga según resultados, y como usted sabe el afecto que le tengo, no me gustaría que le hagan creer que no puede ser castigado por el pueblo. Nadie está exento del castigo del pueblo.



Usted tiene buen oído para escuchar al pueblo. En silencio y con humildad, escúchelo, es la mejor manera de cumplir con nuestro destino, que es servir a nuestra Patria.



En nuestras carreras políticas normalmente cosechamos lo que sembramos, y a veces tenemos fuertes y firmes diferencias políticas con otros dirigentes, pero NUNCA debemos usar una diferencia política para satisfacer un deseo de venganza personal.



El General Perón nos enseñó que peronista no es quien declama nuestra doctrina sino quien la practica.



En estos tiempos en que quieren contaminar nuestro peronismo nacional con resentimientos viejos, venganzas personales, y soberbia impune, no podemos consentir que el peronismo del Chaco caiga en eso, y usted como ex presidente de nuestro peronismo provincial no puede convertirse en herramienta útil de los que realmente quieren destruirnos.



Ante el embate del resentimiento, el odio, y la venganza, le pido respondamos firmemente, construyendo con alegría la felicidad que nuestro pueblo se merece.



Y si existiere algún problema personal, eso se resuelve como hombres en privado, y no utilizando el poder que el pueblo circunstancialmente nos dio.



Lo saluda con un sincero abrazo peronista.



Su compañero, Nallip A. Salomón.