Sábado, 18 Agosto, 2012 - 20:53

Marcan irregularidades en la designación de personal docentes

Federación Sitech indica que mediante una resolución el Ministro de Educación Romero "tira por tierra su propio discurso de “calidad y excelencia".

Mediante un comunicado el gremio docente expresa:

Lo antes mencionado se puede ver en la Resolución 5498/12, en la cual se da lugar al recurso planteado por un personal sin Título docente, ordenando que se le reintegren las horas cátedra de lengua de 8° y 9° año, en las que fuera desplazado oportunamente por personal con Título según el Art. 113 inc. “c” del Estatuto del Docente, en tiempo y forma durante el año 2011.



Dicha Resolución, dentro de los considerandos manifiesta el total conocimiento del Ministerio de Educación acerca del Título que posee la persona designada. Así, en uno de los mismos, expresa “que de la constancia de lo actuado resulta que la docente (…), posee título de
Bachiller Auxiliar en Reparación de Artefactos para el Hogar y fue designada por disposición de alta N° 00062/11 de la Dirección Regional Educativa III, desde el 22 de febrero de 2011, como interina en 5 horas cátedra de 8° año 1ra división de Lengua II y 5 horas cátedras de 9° año 1ra división…”. Una verdadera aberración a la hora de determinar la devolución de las horas de Lengua a una persona con mínimos conocimientos, frente a dos personas formadas específicamente y con esmero en esa área específica del saber.



Además, hay que tener en cuenta que la ley 6810 (en la que se ampara el recurso favorecido), cuya sanción se fundamentó en la estabilidad de los docentes que se desempeñaban en el 3er Ciclo de la EGB (por una determinación a las que nos tiene acostumbrado este Ministerio, de aplicar una Transformación, sin tener los Instrumentos Legales correspondientes) en el mes de marzo de 2011, y que fuera denunciado por este sindicato, y tomando intervención la Comisión de Educación, se elaboró el mismo con la participación activa de los docentes involucrados y de este gremio. La finalidad fundamental de esta Ley era la de resguardar la estabilidad por motivos de la transformación educativa según la Ley 6691, lo cual no implicaba que se contraponga con la Ley 3529 – Estatuto del Docente-
en su art. 113 inc. “c”, que tiene plena vigencia.



Por lo expuesto, hablar de calidad y excelencia educativa pareciera ser una utopía del Ministerio, puesto que existiendo personal con título Docente para cubrir los espacios curriculares, se siga designando a personal allegado a los funcionarios, desconociendo lista de orden de Mérito emitida por la Junta de Clasificación de nivel secundario, avasallando así los derechos de aquel que se esforzó por alcanzar un título docente con el sacrificio y la voluntad de superación que requiere una preparación académica como esta.

Por otra parte, vale recordar que la designación de estos docentes se hizo en un marco donde existen numerosos profesionales de la educación, preparados (con título docente) que no poseían cargo u horas cátedra (y muchos que hasta el día de hoy se encuentran en idéntica situación, desempleados), y dicha designación fue hecha hace poco tiempo “a dedo”, por lo que no pueden poseer derechos adquiridos como docentes, teniendo en cuenta que no hace poco tiempo se realizó una Titularización masiva que les brindó la estabilidad laboral a aquellos sin Título que se desempeñaban con más de 6 años de antigüedad. Esta práctica es conocida y fue aplicada por el gobierno anterior, utilizando al sistema educativo para acomodar a sus punteros y allegados desconociendo las leyes vigentes.



Entre otros casos, podemos mencionar a las personas que están designadas en espacios curriculares con su respectivo Título y cargo:



-TÉCNICO MECÁNICO ELECTRICISTA PROFESOR DE MATEMÁTICA

Ante todo esto, surgen algunos interrogantes que asustan: ¿Quién y cómo asegura la estabilidad laboral del educador formado y especializado para su labor? ¿Quién tiene más derecho, aquel que estudió y se esforzó o el hijo, pariente, amigo de algún funcionario de turno sin preparación alguna? ¿De qué sirve tener una Ley (como el Estatuto del Docente) si todos los derechos que ésta defiende y promulga caen por el suelo ante cualquier otra decisión gubernamental que la contradice? ¿De qué calidad y excelencia educativa se puede hablar sin profesionales formados que eduquen en las aulas? ¿Qué derechos tiene verdaderamente un docente hoy? ¿Cómo mejorar la educación yendo por esta senda?



Alertamos a la sociedad en general e interpelamos a la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados para que se expidan públicamente ante esta situación alarmante que somete todo derecho docente y va en detrimento de una verdadera educación de calidad.