Sábado, 18 Agosto, 2012 - 20:03

Reconocimiento
Aledo Luis Meloni...por siempre

El mes de agosto nos encuentra siempre haciendo balances sobre el medio año transcurrido, y preparándonos para alcanzar nuestras metas en lo que queda del calendario.

Este mes se inicia con una jornada emblemática para la memoria de la humanidad: el 1º de agosto es el día de la Pachamama, cuando se rinde culto a la Madre Tierra y se realizan ceremonias con diversos matices, agradeciendo sus dones. De esta raíz nacen nuestros primeros conocimientos de respeto y cuidado del ambiente y el patrimonio natural, tema que requiere nuestra mirada comprometida y nuestro accionar de manera contundente.



Un 8 de agosto de 1951 fue elegido en el devenir de la historia para hacer efectiva la provincialización del Chaco, que crea un marco institucional que nos iguala a las otras provincias argentinas, con sus deberes y derechos, abandonando nuestra restrictiva participación ciudadana en el otrora Territorio Nacional.



También en agosto celebramos el día del niño, fecha que moviliza nuestros más nobles sentimientos y condensa el amor, la pureza, la esperanza, los sueños y el ideal de un futuro mejor para todos.



En los actos conmemorativos del 17 de agosto rendimos tributo a uno de nuestros héroes nacionales de mayor relevancia y trascendencia en la historia de nuestro país: el General José de San Martín. Y es el mes que culmina con las festividades de San Fernando, patrono de Resistencia.



Pero este agosto de 2012 comenzó de manera muy especial para todos los chaqueños: EL CUMPLEAÑOS número 100 de ALEDO LUIS MELONI, nuestro poeta, testigo y relator esencial de una realidad común, hombre símbolo de la cultura chaqueña; y los que somos de General Pinedo lo sentimos mas nuestro todavía.



En mi pueblo se lo tiene presente con tanto afecto y respeto, que todos atesoran sus coplas y cantares; no olvidan su profundo compromiso con la tierra, su imagen dulce y serena, pero al mismo tiempo firme y estricta en el recuerdo imborrable de quienes lo tuvieron como maestro en la escuelita de la colonia San Antonio.



En cada familia se cuentan anécdotas y relatos de aquellos jóvenes años entregados con dedicación y empeño a la formación de tantos niños que transitaron las aulas en un paisaje duro, áspero y en épocas aún mucho mas difíciles de nuestro Chaco.



Los valores que defiende y en los que enmarca su accionar, siempre en armonía entre pensamiento, sentimiento y forma de vida, lo destacaron como una persona de incuestionable trascendencia. Al talento artístico se suma el docente ejemplar, el esposo, padre y amigo; caminante inquieto y atento a las necesidades ajenas; humilde, sencillo, afectuoso, con exquisito sentido del humor; justo y solidario.



Instituciones prestigiosas del país y del extranjero lo han premiado y distinguido.
Recibió la Faja de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores; el título de Caballero al Mérito del Gobierno de Italia; designado Miembro Correspondiente en la Academia Argentina de Letras; medalla de oro de la SADE Central y el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Nacional del Nordeste. Pero el mayor reconocimiento
es el del pueblo, de varias generaciones de chaqueños que los disfrutamos como persona y a través de su obra plena de lucidez y sabiduría.



Cuando fui gobernador del Chaco, no dudé un instante en asignar en su honor al “Complejo Cultural y Recreativo de General Pinedo ALEDO LUIS MELONI”. Todos recordamos con gran afecto y emoción aquel día, en el acto inaugural, el relato de sus vivencias en el lugar y la sutileza de los poemas que nos regalara.



Su personalidad, modesta y austera, lo llevó a expresar su agradecimiento público y solicitar la prescindencia de homenajes. Pero, Don Aledo, sentí la necesidad de escribir estas líneas, espontáneas y sin ningún protocolo, como el ciudadano común que soy, criado tierra adentro, tierra muy cara a sus afectos.



Gracias por enseñarme a amar la poesía que abrevia en una colpa el sentimiento universal, rescata los valores humanos, la dignidad del hombre y el amor indisoluble a nuestra tierra. Como usted mismo expresa:



La voz más fiel de la tierra

no es la que anda en el aire;

es la que nos suena adentro

junto al rumor de la sangre.



Con el afecto y reconocimiento de siempre, Angel.



(*) Exgobernador de Chaco