Sábado, 18 Agosto, 2012 - 19:38

El intendente Leiva dijo que lo había echado
Realizado ayer en la ciudad homónima
El Defensor del Pueblo explicó que por "decencia y dignidad" se retiró del acto central en homenaje a San Martín

Gustavo Corregido reconoció que el enojo de Leiva había generado malestar y disgusto entre los funcionarios participantes del acto, invitados por el propio Gobernador.

Causaron estupor este sábado declaraciones periodísticas del intendente de San Martín, Aldo Leiva, confirmando que
había echado al Defensor del Pueblo chaqueño del acto central provincial en homenaje al Libertador, porque en épocas de su desempeño como fiscal federal
lo había investigado en el marco de la causa por la estafa con las tarjetas alimentarias siendo él ministro de Desarrollo Social y Derechos Humanos de la provincia. Causa en la que luego fue sobreseído.



Es que el mensaje político de ese
hecho conlleva una gravedad institucional que, al menos hasta esta hora, no ha merecido reacción lógica de partidos políticos, instituciones y entidades varias: General San Martín es un feudo, no investiguen, no se metan, silencien todo; y si no lo hacen, aténganse a las consecuencias.




Leiva, según publica Norte en su edición de hoy, declaró: “Por la decencia que nos enseñó el General San Martín, que prefirió exilio antes que dignidad; por la dignidad que me enseñaron mis padres y por la dignidad que nos transmitiera el general
Perón, no podía permitir que en el palco me esté acompañando una persona que sin fundamentos válidos buscó mi destrucción en una causa donde la justicia falló a favor de mi inocencia”.



En la tarde de éste sábado, el Defensor del Pueblo, Gustavo Corregido, envió a los medios de comunicación unas líneas en la que fija su posición sobre el infortunado hecho acontecido el viernes, durante el acto al que había sido invitado por el Gobernador Jorge Capitanich, y no por
el intendente sanmartiniano Aldo Leiva.



El texto de la declaración de Corregido es:



“Lamento la situación generada
en los actos celebratorios de un nuevo aniversario del fallecimiento del General San
Martín, al que concurrí invitado por el Gobernador de la Provincia, no como Gustavo Corregido, sino como Defensor del Pueblo de la Provincia del Chaco,
del que decidí irme ante el malestar y el disgusto que la situación había generado entre todos los funcionarios presentes y consciente que el reconocimiento al Padre de la Patria no debía ser opacado
y por la decencia que nos enseñó el General San Martin, que prefirió el exilio antes que perder su dignidad, por la dignidad que me enseñaron mis padres, preferí retirarme para no comprometer al pueblo de General San Martín, ajeno a la circunstancias”.