Sábado, 18 Agosto, 2012 - 09:08

Educación recortada

Los obispos católicos se plantaron ante el gobernador de Buenos Aires Daniel Scioli y reclamaron que revea la decisión de recortar los aportes a los colegios privados.

Los obispos católicos se plantaron ante el gobernador Daniel Scioli y reclamaron que revea la decisión de recortar los aportes a los colegios privados, al rechazar que la educación sea una variable de ajuste para equilibrar las finanzas provinciales en medio de la pelea con la Nación por el suministro de fondos federales.



El planteo no es nuevo y fue motivo de discusión en las reuniones habituales que el mandatario provincial mantiene con los prelados de la región, pero desde la Iglesia entienden que ahora el escenario es otro y muchos establecimientos confesionales -también evangélicos- corren el riesgo de cerrar sus puertas, sobre todo aquellos de menores recursos.



"Siempre hubo atrasos en el pago de los aportes, de tres o cinco meses, pero había voluntad de diálogo y colaboración. Ahora, el trasfondo, la crisis, cambiaron las cosas. Los puntos de encuentros se hacen lejanos", dijo a DyN uno de los obispos cuyas escuelas parroquiales serán afectadas por la medida y que pidió reserva de su nombre ante posibles instancias de negociación.



La inquietud eclesiástica no se circunscribe al ámbito provincial, ya que muchos prelados creen que los recortes pueden nacionalizarse, por eso no se descarta que la problemática sea motivo de análisis durante la reunión de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Argentina que presidirá desde el martes el arzobispo José María Arancedo.



Scioli ya dispuso por decreto restringir la ayuda a las escuelas privadas para enero, febrero y para la segunda cuota del aguinaldo, ante la menor transferencia de fondos de la Nación y la escasez de recursos de la Provincia.



También condicionó la continuidad del aporte a que las aulas tengan más de 20 alumnos, limitó el reconocimiento de nuevos cargos en la planta orgánico-funcional de los establecimientos, y ratificó que tampoco pagará por los docentes suplentes.



Ante este cuadro de situación, el Consejo de Educación Católica de la Provincia de Buenos Aires expresó "preocupación" por la quita del aporte estatal y alertó que la reducción impedirá que los establecimientos afectados, de baja o ninguna cuota, puedan seguir prestando los servicios educativos.



"La mayoría de nuestras escuelas no está en condiciones de afrontar estos recortes ni de compensarlos subiendo aranceles", aseveró el organismo a cargo de monseñor Carlos Malfa, obispo de Chascomús.



De hecho, la medida dispuesta por Scioli impactará en el sostenimiento 1.600 escuelas de gestión eclesial, que en la Provincia reciben aportes que van del 20 al 100 por ciento de acuerdo con la cuota que cobran, en casos exigua y hasta gratuitas, y muchas de las cuales se instalan en sectores marginales adonde el Estado no siempre llega.



El planteo eclesiástico -explicaron- se fundamenta en el principio de subsidiariedad y de justicia distributiva, que establece que corresponde al Estado financiar tanto la educación de gestión estatal como la de gestión privada, a fin de respetar el derecho de las familias a la continuidad de la escolaridad de sus hijos en los centros educativos elegidos.



Por esto, la Iglesia solicitó a las autoridades provinciales "una sana distribución del presupuesto educativo" y asumir las responsabilidades que le competen para garantizar "una educación de calidad y para todos".



Además sumó su firma al petitorio que comenzó a hacer circular la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de la Provincia de Buenos Aires, en el que rechazan las medidas de ajuste por afectar a "más de 1.600.000 familias", poner en peligro la subsistencia de numerosas escuelas y propinar "un artero golpe a la educación privada y con ella a la educación provincial".

DyN