Viernes, 17 Agosto, 2012 - 07:06

Día de San Roque
Sigampa llamó a ocuparse de los niños y jóvenes

La feligresía católica de Sáenz Peña celebró el Día de su Santo Patrono, San Roque. Por la tarde se realizó la tradicional procesión y posterior misa.

Fue el Obispo de Resistencia, Fabriciano Sigampa quien tuvo a su cargo la homilía en la misa del Santo Patrono de Sáenz Peña y comenzó haciendo referencia a la figura de San Roque, “un hombre santo, un
hombre de Dios”, para
luego señalar que iba a hablar de un tema que nos tocaba de cerca de todos la salud interior y la salud externa. “Me parece a mí que estos dos temas nos afligen”.



Al referirse a la primera lectura del profeta Isaías dijo que había un tema fundamental como es la Justicia y tiene exigencias muy profundas, exigencias que tocan el interior de la persona porque salen del corazón, también los frutos de verdadera justicia, por eso Jesús es muy concreto, con exigencias concretas para los cristianos de hoy y son compartir el pan, Dios creó todo para el hombre pero
parce que para algunos existe la ley del embudo, para algunos es ancho y otros puntudo.



Dijo que otras de las exigencias es hospedar a los son techos, sostuvo que “haciendo miles y casas no complementaríamos la falta de techo para muchos, vestir a los sin ropa y preocuparse del hermanos, como hizo San Roque en su tiempo, preocuparse, por todos, sobre todo por los enfermos y estaban solos y abandonados.



Se refirió a los beneficios del cristiano si cumple con las exigencias de la Iglesia,
“sanaran las heridas, se abrirá un camino de justicia, de manera que cada uno reciba lo que le está asignado. Otro beneficio es que no tenemos un Dios indiferente, cuando le invocamos nos responde, ese es el verdadero Dios que atiende las suplicas de un cristiano que le pide lo que le hace falta”.



“Tenemos que llegar lo más antes posible a los niños”

Monseñor Sigampa hizo referencia a los niños en una parte de alocución, e hizo un llamado de atención a las madres, quienes son las que tienen el don para educar a los niños y hacerlos sabios, porque si el chico no recibe la respuesta adecuada de su propia mama va a ir a otra fuente. “Lo que usted siembre en ese corazón nuevo sin mancha
de pecado y asistido por el Espíritu Santo, eso va a quedar. Nosotros estamos hipotecando el futuro cuando no hacemos esta tarea”.



Dijo Sigampa que “tenemos que llegar lo más antes posible a los niños y adolescentes que están clamando por sabiduría, y como no encuentran buscan en otros lugares y
no son ellos los culpables, somos nosotros los adultos”. Hay que hacerlos sentir personas a los chicos, dijo el Obispo Sigampa al hacer un llamado a los padres para que hablen con sus hijos.



Recordó que Dios es generoso dándonos todo, también el hombre, cada uno de nosotros debe ser generoso, bondadoso y compasivo, lleno de virtudes, lo que necesita ver la sociedad en cada uno de nosotros. Dijo que la Iglesia necesita un corazón firme, confiado en Dios, digno con la frente alta, que no haya nada que nos haga bajar la cabeza.



Como mensaje final dijo que “había que querer la tierra donde vivimos y querer al Dios que la ha creado y querernos entre nosotros. Necesitamos vivir de obras y no de palabras, hacer el bien y no el mal, empecemos ahora a vivir para que el Juicio al final sea beneficio para nosotros, que Dios nos ponga en el lugar que corresponde por el bien que hemos hecho, porque hemos transformado la sociedad en una sociedad mucho más justa, más sana, más libre, sino hemos perdido lastimosamente el tiempo”.