Lunes, 13 Agosto, 2012 - 11:45

Aporte al debate necesario
Qué esperamos para cambiar y convocar a un nuevo pacto social?

El 90 % de los profesionales que habitan nuestra provincia provienen de Universidades estatales. Sin desmerecer los méritos de nadie me resulta mas que llamativo que aún ningún análisis se haya reparado en esto.

Ocurre que las posibilidades de que hoy tengamos este gran promedio de trabajadores calificados, en su gran mayoría de origen humilde, trabajador etc. es porque en nuestra argentina LAS UNIVERSIDADES SON GRATUITAS.



Como dije, mas allá de cualquier otro mérito individual o familia, si las
casas de altos estudios en nuestro pais no hubiesen revestido la condiciòn de accesibilidad y gratuidad sostenidas por el aporte de miles de ciudadanos anónimos, la inmensa mayoría de quienes integran la cualificación profesional de un sanatorio, poder judicial, docencia, tribunales etc., simplemente poblarían la grilla inferior de empleados rasos.

Formar un profesional cuesta a un pais milies y miles de dólares y ello es lo que le representa al estado argentino.



Vayan a cualquier pais vecino y se van a dar cuenta de lo que digo. No solo países en vías de desarrollo. vayan a Europa y Estados Unidos

donde la gente se empeña por generaciones para tener un hijo profesional.



Vayan y vean.



Pensar que todo eso se logra cuando todos los ciudadanos, desde el empresario pasando por un productor, un desocupado, un plomero, un municipal, un changarín, etc., aporta sus impuestos, consume, etc. ¿Qué maravilloso ese gesto solidario no?



No solo eso; por lo que afirmo todos nuestros hijos accederán a una educación superior porque nuestro país pone el lomo para que esa gratuidad y excelencia se mantenga.



Cuando negamos atención a nuestro pueblo, cuando decidimos negarles darles clases a nuestro prójimo, quien desde el trabajo anónimo aportó tanto por nosotros, ¡nos olvidamos de nuestra responsabilidad individual, responsabilidad individual irrenunciable e ineludible!



Por favor no le echemos más la culpa a los demás de nuestras propias responsabilidades, más en un país que como explico tanto ha hecho por nosotros, no nos victimicemos.



No afectamos con esto a un gobierno, ni a un gobernador ni a un ministro, afectamos al pueblo, los daños que provocamos tienen consecuencias irreparables no nos llamemos a engaños.



No pongamos al estado como si se tratase de una empresa particular o privada cuyos dueños etèreos nadie conoce.



Tenemos que sentarnos a reflexionar sobre la base de un cambio de mentalidad a construir un nuevo tejido social desde la compresión subjetiva de un cambio revolucionario.





(*) Médico - Presidente del Colegio Médico Gremial del Chaco.