Viernes, 10 Agosto, 2012 - 17:01

Autoridades educativas debaten sobre método de autoevaluación

Se trata del Instrumento de Autoevaluación de Calidad Educativa (IACE) que lleva adelante UNICEF en más de 1.280 escuelas primarias urbanas y rurales.

El Programa se lleva a cabo en las provincias de Buenos Aires, Chaco, Jujuy, Misiones, Salta y Tucumán. En un taller internacional, el ministro de Educación de esta Provincia, Francisco Romero planteó que a mediano y largo plazo el IACE debe adoptarse como una política pública.



Durante este jueves y viernes se lleva a cabo en la ciudad de Buenos Aires el Taller Sub Regional de UNICEF –UNESCO sobre evaluación de centros escolares del que participan representantes de los ministerios de Educación de 11 países.



Participaron de la apertura de este encuentro el viceministro de Educación de la Nación, Jaime Perczyk; los representantes de UNICEF Argentina, Andrés Franco; de Unesco, Santiago Atilio Pizarro; los ministros de Educación de las provincias de Chaco, de Tucumán, de Salta, Jujuy y Misiones y la coordinadora Ejecutiva de UNICEF, Elena Duro.



En la oportunidad, los funcionarios debaten sobre las tendencias –globales y regionales – de evaluación de la calidad educativa y autoevaluación institucional y proyectaron acuerdos sobre acciones a futuro, alianzas, estrategias y posibilidades de cooperación.



En este ámbito, se reflexionó y se profundizó en el debate sobre el proceso de diseño del método el Instrumento de Autoevaluación de la Calidad Educativa (IACE), se trata de un dispositivo de autoevaluación de la calidad educativa entendida en sentido amplio, no restringido sólo a los logros del aprendizaje en las materias básicas, con un enfoque de derechos y una concepción inclusiva.



Al respecto, el ministro de Educación del Chaco, Francisco Romero expuso sobre el sentido de la construcción de la escuela pública con tres pilares fundamentales que “deben funcionar en un círculo virtuoso”: la inclusión, la equidad y la calidad. Agregó que “una escuela inclusiva es una escuela que sale a buscar a quien falta y lo hace decididamente; y una escuela equitativa es una escuela que se propone generar construcción y horizonte”.



“Cuando hablamos de equidad hablamos de la planificación a mediano y a largo plazo; de la planificación que sostiene junto con la inversión presupuestaria, la talla y el alcance de las políticas públicas” sostuvo.



A la vez que manifestó: “No se sale de una escuela que no incluye, que no es equitativa que no tiene calidad, o que está pugnando por tener calidad en apenas 4 o en 5 años, se sale con una mirada prospectiva; y es esa mirada y los acuerdos para la construcción de esa política pública a mediano y a largo plazo es la que tiene que alimentar las decisiones fundamentales -como la de adoptar el Instrumento de Autoevaluación de la Calidad Educativa (IACE)- como una política pública”.



El taller continúa su desarrollo en mesas de trabajo, en el salón Monserrat del Hotel Intercontinental. Se encuentran presentes además de las autoridades de Educación de nuestro país y del exterior, directivos y docentes de 6 establecimientos educativos primarios de provincias argentinas.







IACE



En el caso de este diseño propuesto, “la autoevaluación la realizan los propios integrantes de la escuela y son esos mismos actores quienes –mediante discuciones, acuerdos o consensos- recomiendan actividades para la superación de los problemas que previamente detectaron y priorizaron. De este modo, las acciones orientadas a la mejora no resultan impuestas, lo que aporta viabilidad a su ejecución posterior”, manifiesta el documento sobre el que trabajan las autoridades nacionales y extranjeras.



Además, este material explica que :“Los grandes operativos de evaluación de la calidad que los sistemas educativos realizan, son útiles para direccionar las políticas educativas nacionales y provinciales, pero su eficacia no ha sido completa para incluir transformaciones que perduren en las prácticas pedagógicas las gestiones institucionales de cada escuela. Por ello, no dejan de ser necesarias y no se propone remplazarlas, sino procurar triangulaciones eficaces entre los diferentes abordajes y quizás influir en las consideraciones de nuevos indicadores, que sean más integrales”.