Jueves, 9 Agosto, 2012 - 18:29

Regalaron 10 mil vibradores y generaron un caos

El distrito financiero de Nueva York estuvo ayer más caótico que nunca. Y no fue culpa de venta de acciones o bonos sino de consoladores.

Una empresa de juguetes sexuales instaló dos carritos –como en los que se venden panchos- para repartir gratis 10.000 vibradores y fue un descontrol. Bastó que lo anunciaran en su cuenta oficial en Facebook, en la que tienen más de 13 mil seguidores, para que la noticia corriera a lo loco y se armara el caos en la ciudad.



La iniciativa de "distribución de placer", como la llamó el fabricante de preservativos y consoladores Trojan – el cerebro detrás de la idea- provocó tales aglomeraciones en Nueva York durante el día de ayer que debió ser suspendida por la alcaldía apenas 40 minutos después de que comenzara el reparto y cuando apenas se habían distribuido 200 unidades.



Trojan pretendía poner en marcha "la mayor distribución de vibradores de la historia". El reparto se inició con tanto éxito en Manhattan que las autoridades municipales debieron interrumpirla por "interferir con el tránsito en ambas veredas y en la calle".



La decisión de la oficina del alcalde Michael Bloomberg causó el enojo de los que se acercaron a alguno de los dos carritos, como Melody Henry, de 42 años, quien dijo que el alcalde "no quiere que nadie se divierta".



"No podés tomar un refresco gigante ni tener un vibrador", lamentó Henry, en alusión a polémicas medidas adoptadas por el alcalde en los últimos meses, consideradas intervencionistas por algunos y por las que lo apodan "Niñera Bloomberg".



Linda Postell le dijo al diario New York Post que el alcalde tiene "un problema con el tabaco, con los refrescos... ­¡y ahora esto!. Tengo 57 años. Debería poder tener un vibrador", disparó.



Lo cierto es que después de gestionar permisos especiales, Trojan fue autorizada para reanudar esta tarde –de 5 a 7 pm- en hora pico la distribución de estos pequeños consoladores. Sólo deberá cambiar el lugar: el reparto será en la calle 14 y la avenida 9, en lo que se conoce como el Meatpacking District o Gansevoort Market.



Trojan había instalado ayer sus dos carritos ubicados en la zona del Flatiron, el famoso edificio con forma de cuña ubicado en la 5ta Avenida, y en el distrito financiero, para entregar gratis 5.000 unidades del vibrador Tri-Phoria y otras tantas del modelo Pulse.



Los "carritos del placer" fueron identificados, para evitar confusiones, con los lemas "Atrapa aquí las vibraciones" y "Goza el momento", para "traer placer a las calles" y decorados en intensos colores lilas y violetas. Tiene sombrillitas y todo.



El vibrador Tri-Phoria tiene un precio de 40 dólares, mientras que el Pulse cuesta 30 dólares, por lo que esta iniciativa supondrá un gasto de 350.000 dólares para esta línea de artículos sexuales que en 2011 invirtió 10,5 millones en publicidad, según la compañía de evaluación de medios Kantar Media.



Según un estudio financiado por Trojan y publicado en el Journal of Sexual Medicine, el 52,5 por ciento de las mujeres usa vibradores, mientras que en el caso de los hombres ese porcentaje llega al 44,8.



De acuerdo a la investigación, un 40,9% de las mujeres y un 40,5% de los varones los usan en compañía de su pareja.



En el último año, los ingresos facturados en Estados Unidos por la venta de artículos sexuales en los principales supermercados y otras cadenas y locales aumentaron un 23,2 %, hasta llegar a los 161,1 millones de dólares, según la consultora de mercado Symphony IRI Group.
Fuente: 
Clarín