Martes, 7 Agosto, 2012 - 12:26

Un nuevo camino une el barrio Autódromo con la zona urbanizada de Charata

Vecinos reclamaban hace tiempo una solución para los inconvenientes de transitabilidad.

A través de un acuerdo logrado con la familia Grusman de antigua residencia en Charata el intendente Miguel Tejedor logro una salida para que el barrio denominado Autódromo tenga comunicación con la zona urbanizada.



El traslado y la inseguridad se verán superadas en gran medida, gracias a la comprensión de esta conocida familia que accedió sin ningún tipo de objeción a la apertura de una senda que atravesará su campo, lo que destaco el intendente Tejedor como una actitud solidaria
de estos antiguos y reconocidos vecinos, como no suele ocurrir en otros casos.



Personal de la secretaría de Servicios Públicos
ya se encuentra trabajando en las obras culturales de lo que será una calle con ripio de 2 mil metros de extensión por 8 metros de ancho que unirá el sector barrial tan desplazado con la planta urbana a través de la calle central de otro importante barrio como es el Hipólito Irigoyen, para lo cual Vialidad provincial aporta ripio.

A pesar de que el municipio no tiene la responsabilidad de solucionar el problema causado por las empresas y el Instituto de Vivienda que accedieron a construir en predios que no reunían la factibilidad de obra de acuerdo a la documentación existente en poder del ejecutivo municipal, donde se destaca la nota enviada al presidente del IPDUV ofreciendo otros predios mas accesibles y no tan alejados, pero El Concejo de la anterior gestión se vio engañado, cuando las empresas solicitaron la habilitación de las obras solo para no perder la adjudicación y luego no cumplieron la palabra empeñada.



Por otra parte esta el proyecto de ampliación de alumbrado
público que arrancará desde el barrio Hipólito Irigoyen que deberá aprobar y ejecutar Secheep.



«Teníamos que resolver una cuestión de seguridad y de facilidad de acceso al barrio Autódromo construido en un lugar tan distante del casco urbano. El acceso por la ruta provincial 12 era un verdadero peligro para las familias radicadas en aquel lugar en estos tiempos tan difíciles de inseguridad que está padeciendo la sociedad. Especialmente para niños y mujeres, y también para los hombres que tienen que salir o ingresar de sus viviendas para hacer sus cosas cotidianas en el pueblo», explicó el intendente Tejedor.



«La solución llegó de manera humanitaria, solidaria y digna de ser elogiada e imitada. Recorrí la zona aledaña y vi una solución que parecía lejana. Un campo de la familia Grusman se interpone entre el nuevo sector y la planta urbana. Fui a charlar con ellos buscando un arreglo para ayudar a quienes viven tan aislados y me llevé una grata sorpresa y algo más que eso; la impresión de estar ante gente muy especial. Accedieron sin objeciones al proyecto para llevar alivio a los habitantes del barrio Autódromo. En la familia anida el espíritu de la solidaridad y del puro humanismo que distingue a ciertas personas. En este caso me estoy refiriendo a los hermanos Grusman», recalcó el jefe comunal.



«Allanaron sin titubeos y con la mejor predisposición para
que se construyera el nuevo trazado que deberá cruzar por el medio de la chacra, pese a que está arrendada para la siembra a un productor. Puedo destacar algo más», agregó Tejedor. «Les pregunté si eso no afectaría a sus intereses sabiendo que son gente humilde, y estos dijeron que ‘no importa, ganaremos un poco menos’, me contestaron. No es muy común estos días dar con gente humilde materialmente, pero muy ricas en su formación espiritual», aseveró Tejedor.