Lunes, 6 Agosto, 2012 - 21:43

Comenzó hoy
Pedraza, barrabravas y varios policías son imputados en el juicio por la muerte de Mariano Ferreira

Pedraza se durmió varias veces en la primera jornada del juicio. La cúpula de la Unión Ferroviaria es la supuesta instigadora del crimen. Hay 16 acusados.

El juicio al líder de la Unión Ferroviaria (UF), José Pedraza, y a otros 16 acusados por el asesinato en 2010 del militante del Partido Obrero (PO) Mariano Ferreyra, durante una protesta de trabajadores tercerizados del ferrocarril Roca, comenzó hoy en los tribunales del barrio porteño de Retiro en medio de una fuerte custodia de la Gendarmería Nacional.



Pedraza, de 68 años y con los últimos 27 al frente de la UF, llegó detenido al proceso junto al secretario administrativo Juan Carlos "Gallego" Fernández, como instigadores del crimen, y los presuntos barrabravas Cristian "Harry" Favale y Gabriel "Payaso" Sánchez, acusados como autores de los disparos que mataron a Ferreyra, además de otros 13 imputados, entre los cuales hay siete jefes y agentes de la Policía Federal.



En la primera audiencia de un juicio que duraría seis meses, los jueces Horacio Días, Diego Barroetaveña y Carlos Bossi rechazaron suspender el proceso ante un planteo del abogado Oscar Igounet, defensor del ferroviario Guillermo Uño.



Con un Pedraza que se quedó dormido en varios momentos del juicio y que se despidió de sus familiares haciendo la "V" peronista con sus dedos, la primera jornada transcurrió con cuestiones técnicas, como la lectura de la elevación a juicio y planteos de nulidades por parte de las defensas.



El juicio seguirá mañana a las 10 cuando los jueces resuelvan los planteos y, en caso de rechazo, con las indagatorias a los acusados, que se prevé que se nieguen a declarar.



Desde temprano, alrededor de mil dirigentes y adherentes al PO se manifestaron y cortaron el tránsito sobre la avenida Comodoro Py, donde montaron un escenario, equipos de audio, pasacalles y carteles exigiendo justicia para Ferreyra, de 21 años, mientras una numerosa cantidad de gendarmes imponía un fuerte cordón de seguridad en el perímetro de la sede judicial, pocas veces visto en estos tribunales.



Mientras, la presidenta Cristina Kirchner dijo que la investigación "pudo encauzarse y determinar a los sospechosos" porque Néstor Kirchner aportó un testigo clave.



En un acto oficial, la Presidenta confesó que su hijo Máximo "siempre dice que la bala que mató a Mariano Ferreyra, también rozó el corazón de su padre, y yo creo que tiene razón".



La audiencia comenzó con casi dos horas de demora por el Tribunal Oral en lo Criminal 21 y con la presencia de los 17 acusados, 10 de los cuales -todos los ferroviarios- están detenidos y se sentaron uno al lado del otro en segunda fila.

En la sala estuvieron los dirigentes de izquierda Jorge Altamira, Marcelo Ramal y Vilma Ripoll, los diputados nacionales Victoria Donda, Martín Sabatella y Claudio Lozano, el titular de la CTA disidente, Pablo Micheli; el periodista Horacio Verbitsky, y la ensayista Beatriz Sarlo.



En la acusación del fiscal Fernando Fiszer se da por comprobado prima facie que Ferreyra, que también estudiaba Historia, fue asesinado de un disparo en el abdomen que le llegó al corazón el 20 de octubre de 2010, durante un ataque de una patota de la UF en el cruce de las calles Pedro Luján y Pedriel, en el barrio porteño de Barracas, a un grupo de 30 tercerizados que pedían la reincorporación y pase a planta permanente.



A la vez los manifestantes Elsa Rodríguez, Pablo Pintos y Nelson Aguirre cayeron heridos de bala, todos disparos hechos, según la acusación, por Favale -que días atrás se había fotografiado con el entonces ministro de Economía Amado Boudou- y Sánchez, a la vez empleado ferroviario.

En la acusación fiscal, Pedraza, Fernández y el delegado Pablo Marcelo Díaz están imputados como instigadores del homicidio agravado de Ferreyra y las tres tentativas de homicidio, mientras los ferroviarios Juan Carlos Pérez, Uño, Salvador Pipitó, Claudio Alcorcel y Jorge González se encuentran imputados de colaboradores necesarios.



Pedraza y Fernández "tenían conocimiento de lo que ocurría para agredir físicamente y del uso de armas para agredir a los tercerizados", consignó la Fiscalía, y contabilizó que aquel día hubo 15 llamados telefónicos entre "Díaz y Fernández, que estaba en la sede de la UF en la avenida Independencia y le contaba todo lo que ocurría a Pedraza".



Los acusados de la Policía Federal Jorge Ferreyra, Luis Mansilla y Hugo Lompizano, el subcomisario Rolando Garay y los policías David Villalba, Luis Echavarría y Gastón Conti, están acusados de abandono de persona seguido de muerte e incumplimiento de los deberes de funcionario público.



Para la Fiscalía, los miembros de la fuerza de seguridad "permitieron que se llevaran adelante los hechos para el ataque", "omitieron evitar y no impidieron la conducta" de los agresores y "permitieron que los autores huyeran", y "no tomaron imágenes de 13.33 a 13.39 horas" cuando ocurrió la balacera.

El defensor Igounet pidió la suspensión del juicio porque, sostuvo, no pudo ofrecer prueba para mostrar en el debate y porque está pendiente un planteo de recusación con los jueces del tribunal por presunta falta de parcialidad, que en primera instancia ya fue rechazado.



Pero los jueces rechazaron el planteo al sostener que cualquier presentación similar retrasaría el inicio de cualquier juicio.



Luego la mayoría de los defensores pidió la nulidad de las indagatorias de sus acusados y de la elevación a juicio de la causa porque señalaron que no les exhibieron las pruebas cuando declararon y que fueron enviados a juicio por hechos y delitos por los que no fueron imputados.



Carlos Froment, abogado de Pedraza, también denunció que en un oficio enviado el 9 de noviembre de 2010, un mes después del crimen, por la Justicia a Asuntos Internos de la Policía Federal durante la investigación de la causa está escrito a mano en una copia "mientras no se desbaraten los negocios de Pedraza y Fernández no van a declarar".



El abogado consideró que con eso "este proceso se direccionó a Pedraza". "No se buscaba esclarecer el hecho, buscaban meter preso a Pedraza, y lo lograron", denunció el letrado.



La fiscal María Luz Jalbert y las querellas del CELS, que representa a la familia de Mariano, su mamá Beatriz Rial y su hermano Pablo Ferreyra, y del PO rechazaron todos los planteos y señalaron que la denuncia de Froment pueden ser apuntes propios de la investigación.



Por su parte, Alejandro Freeland, defensor de Fernández, dijo que "la Justicia se ha ocupado de ignorar una buena parte de la historia", en referencia a que no se investigó el corte de vías de los tercerizados, antes del ataque de la patota, y calificó a los militantes del PO de "hordas" de gente armada y encapuchada.



"Mariano Ferreyra no formaba parte de ninguna horda, ni tenía la cara tapada ni armas", le respondió el abogado querellante Maximiliano Medina.



Fuente Agencia DyN