Lunes, 6 Agosto, 2012 - 07:53

El atacante habría sido abatido por la Policía
Otra matanza en EE.UU: tiroteo en un templo dejó al menos siete muertos

El ataque fue en un templo sij en el estado de Wisconsin en un nuevo baño de sangre que volvió a conmocionar a Estados Unidos.

Además de los siete muertos, al menos tres personas resultaron heridas gravemente en el sangriento hecho registrado este domingo.



Según se indicó, aparentemente habría un solo atacante, según fuentes policiales. En principio se temió que hubiera cómplices atrincherados con rehenes en el interior del templo, lo que luego fue descartado por la policía, tras realizar un registro del edificio.



En declaraciones a los periodistas, funcionarios de Oak Creek dijeron que los primeros reportes poco después de las 10 de la mañana (hora local) indicaron que había varios tiradores.



Sin embargo, hicieron notar que las personas que quedan envueltas en estos tiroteos suelen percibir que hay más de un atacante, como sucedió recientemente en la masacre en un cine de Colorado en la que murieron 12 personas.



Un agente de policía de Oak Creek mató al presunto agresor luego de que un colega resultara herido de gravedad en un intercambio de disparos con el sospechoso. "Gracias a las heroicas acciones de nuestros oficiales, frenaron un evento trágico que pudo haber sido mucho peor", aseveró el jefe de policía John Edwards.



El incidente está siendo investigado por las autoridades federales como un caso de terrorismo interno, añadió Edwards. La policía parte de la base que el ataque fue dirigido deliberadamente contra la comunidad sij.



El presidente estadounidense Barack Obama, quien se encontraba al momento del ataque en Campo David, fue inmediatamente informado del incidente.



"Michelle y yo nos vimos profundamente entristecidos al enterarnos del tiroteo que hoy trágicamente se cobró tantas vidas en Wisconsin", dijo Obama en una declaración.



"Mientras lloramos estas pérdidas que tuvieron lugar en una casa de oraciones, recordamos cuánto enriquecieron a nuestro país los sijs, que son parte de nuestra amplia familia estadounidense", aseveró Obama.



Por su parte, el alcalde Steve Scaffidi dijo que la "ciudad de Oak Creek está indignada por este acto de violencia sin sentido". La policía señaló que el atacante abrió fuego en el templo de Oak Creek mientras se encontraban allí unas 100 personas. Cuatro personas murieron en el recinto y otras tres en el exterior, entre estos últimos presuntamente también el atacante.



Según la emisora local WISN, Oak Creek tiene una floreciente comunidad sij, con unos 400 miembros, indicó.



Otros reportes indicaban que los tiros se produjeron en medio de preparativos para un almuerzo comunitario de los fieles. Los sij son seguidores de un movimiento reformista religioso surgido en el norte de la India en el siglo XV. La mayoría de los sij viven en la India, pero también hay muchos en Reino Unido y Estados Unidos.



Tres de las víctimas del tiroteo se encontraban en estado crítico en el Hospital Froedtert de Milwaukee, apuntó un portavoz de la institución a CNN.



Dos fueron operados por las heridas sufridas en el rostro, abdomen y extremidades, indicaron posteriormente autoridades del hospital.



Una de las tres personas que era atendida en el hospital es el presidente del templo, Satwant Kaleka. El hijo del presidente declaró a CNN que fue llamado al interior del recinto por un sacerdote, quien le dijo que su padre había sido herido.



El ataque estuvo "muy bien coordinado... no fue al azar", relató en su testimonio el hijo a CNN.



Edwards agregó que el templo sij fue metódicamente rastreado y que todas las personas en su interior fueron evacuadas, principalmente mujeres y niños que preparaban una comida para la congregación. Durante el ataque buscaron refugio en armarios, cocinas y baños, contaron sus familiares en declaraciones a los medios de comunicación.



Según CNN, en el templo se incautaron dos armas semiautomáticas. Esta información no fue confirmada oficialmente.



En el exterior del templo se iba reuniendo cada vez más gente, a medida que trascendía la noticia del tiroteo. Muchos tenían parientes y amigos cuyos paraderos se desconocen.



Un miembro de la comunidad manifestó su consternación. "¿Por qué?", preguntó. "Somos gente pacífica. Apreciamos a nuestro prójimo", agregó.



El sangriento hecho se registra a unas dos semanas de la reciente masacre en un cine de Colorado, en la que murieron 12 personas y unas 60 resultaron heridas, lo que reavivó el debate en Estados Unidos sobre un mayor control de armas.
Fuente: 
Ámbito.com