Domingo, 5 Agosto, 2012 - 20:52

Panorama político
El FPV podría aumentar el número de senadores, sin llegar a los 2/3

El oficialismo tiene chances de aumentar la cantidad de senadores de su bloque en las elecciones legislativas del año próximo.

El oficialismo tiene chances de aumentar la cantidad de senadores de su bloque en las elecciones legislativas del año próximo, pero quedaría a considerable distancia de los tercios que le permitiría, por ejemplo, aprobar la necesidad de una reforma constitucional.



En las parlamentarias de 2013, ocho provincias renovarán los mandatos de sus legisladores a la cámara alta, a razón de dos senadores para el partido más votado y uno para el segundo.



Los distritos que cambiarán a sus representantes serán la Ciudad de Buenos Aires, Chaco, Entre Ríos, Neuquén, Río Negro, Salta, Santiago del Estero y Tierra del Fuego.



En los comicios de 2005, el primero del gobierno de Néstor Kirchner, el Frente para la Victoria consiguió sacar la máxima representación en cinco de esos distritos (Chaco, Entre Ríos, Neuquén, Río Negro y Santiago del Estero), obtuvo la minoría en otros dos (Ciudad de Buenos Aires y Tierra del Fuego) y se quedó afuera en el octavo (Salta).



Para las elecciones de 2013, en la que pone en juego 12 senadores, la posibilidad de crecer estriban en que consiga los dos representantes de la mayoría de Salta y, algo más remoto, que resulte primero en Capital Federal y el territorio fueguino, con lo que sumaría otros dos parlamentarios.



El Frente para la Victoria tiene 32 senadores y un triunfo hipotético en los ocho distritos le sumaría otros cuatro, con lo quedarían en 36, a un legislador de tener quórum propio en la cámara.



Esta posibilidad aparece como excesivamente optimistas para las huestes oficialistas, ya que para hacerlo realidad debería triunfar en la Capital Federal, un espacio de predominio del machismo.



Sin embargo, parece razonable esperar un triunfo en Salta, donde dos justicialistas disidentes, Juan Carlos Romero y Sonia Escudero, deben renovar sus bancas y hoy aparecen con escasas posibilidades de triunfo en un distrito que dio el triunfo al FpV en las elecciones de 2007 y 2011.



El bloque kirchnerista no tiene posibilidades de llegar a la mayoría propia en los comicios de 2013, pero puede apelar con facilidad a los favores que siempre les dispensan los aliados permanentes y transitorios.



(*) Agencia DyN

Hoy esta fuerza heterogénea y de base provincial de los aliados le suma siete senadores, con lo que consigue superar cualquier intento de bloqueo numérico de la oposición.



De esos siete senadores, cuatro deberán concurrir a las urnas para revalidar representación. Son: María Díaz y López, de Nuevo Encuentro de Tierra del Fuego; Horacio Lores, de Neuquén, y Samuel Cabanchik, de Ciudad de Buenos Aires. En Neuquén, el kirchnerismo tiene la mayoría de dos y el Movimiento Popular Neuquino, en el gobierno, el restante, por lo que si ese orden se trastoca no habría cambios significativos. Tierra del Fuego presenta mayores incógnitas. Los legisladores filoficialistas de Nuevo Encuentro están enfrentados a la gobernadora Fabiana Ríos, quien en 2011 consiguió la reelección, por lo que es de suponer que buscará poner a políticos de su confianza en las listas. Y aunque esto se supiera, igual seguiría siendo un misterio conocer qué adscripción nacional tendrá: si más próximo al gobierno central o a los partidos de oposición.



Aún cuando cumpliera el sueño de ganar en los ochos distritos, el kirchnerismo podría manejar 36 senadores propios y contar con el apoyo de siete aliados. Estos 43 senadores se quedan a considerable distancia de los 48 legisladores que precisa para la reforma constitucional.