Domingo, 29 Julio, 2012 - 09:53

Acumulando entre lágrimas

La situación de los productores agropecuarios ha mejorado sensiblemente en estos años, pero la queja de la dirigencia patronal ha sido permanente. Un repaso de los datos de la realidad.

El relato de las entidades agropecuarias –Sociedad Rural, Federación Agraria, CRA y Coninagro– sigue siendo el mismo que hace cuatro años, cuando el gobierno nacional intentó aplicar retenciones móviles a la soja. “Cada vez estamos peor”, asumen las patronales campestres toda vez que tienen acceso a un medio de comunicación. El titular de la Sociedad Rural, Hugo Luis Biolcati, incluso llegó a decir que la aplicación del revalúo inmobiliario en la provincia era “peor que la 125” (resolución que establecía las retenciones móviles). Este es el mismo dirigente que afirmó, casi proféticamente, que Argentina iba en camino de importar carne, maíz y trigo en el corto plazo. Nada de eso ocurrió. El sector ganadero presenta precios record, según las estimaciones del Ministerio de Agricultura. Actualmente, el mercado interno compite, en rentabilidad para el sector productor, con la exportación (ver aparte).



El precio de los commodities, como la soja y el maíz, alcanzó en las últimas semanas valores históricos. Otro dato significativo es el valor de la tierra. Por otro lado, entre 2008 y 2012, el Estado apoyó a los pequeños productores con 1135 millones de pesos, distribuidos en inversiones de infraestructura, subsidios, acompañamiento en la comercialización, entrega de equipamiento, y capacitación, dato escamoteado por las patronales del sector.



LECHERÍA

El año pasado se produjeron 11.600 millones de litros de leche, de los cuales 8800 millones se consumieron en el mercado interno y el resto tuvo destino de exportación. Para 2012 se espera una producción cercana a los 12.000 millones de litros. La facturación al exterior fue de 1700 millones de dólares. Este sector abarca 1250 operadores, principalmente pequeños y medianos.



Actualmente, los productores tamberos están recibiendo entre 1,50 y 1,60 peso por litro de leche, un valor similar al del año pasado. Frente al aumento de los costos de producción, reclaman un incremento del precio. La crisis internacional disparó el precio de los commodities (soja y maíz) que sirven de alimento para las vacas lecheras. A su vez, aumentó el precio de arrendamiento, por la constante competencia entre la lechería y la agricultura. Frente a esta situación, el Estado está analizando la alternativa de que exista un “stock de intervención”, es decir, la compra de un porcentaje de la leche del mercado interno para contribuir al aumento de su precio.



Otro dato que hace al sector y que las patronales campestres no suelen difundir –sobre todo Biolcati que es del rubro de la lechería– es que el 30 por ciento de la actividad está en la informalidad, según datos de la cartera de Agricultura. Y de los 1250 operadores conocidos, el 48 por ciento no está registrado como operador nacional.



GRANOS

La soja cerró el viernes pasado en 618 dólares la tonelada en los mercados internacionales, superando incluso los niveles alcanzados en el año 2008, el del conflicto por “la 125”. La cosecha argentina de la campaña 2011-2012 está calculada en 40 millones de toneladas, un 15 por ciento menos que la cosecha anterior, producto de la sequía. De ese total, 17 millones todavía no fueron vendidas, por ende podrían colocarse en el exterior al actual precio record.



El Ministerio de Agricultura tomó como valor de referencia para la campaña 2011-2012 una tonelada de soja a 570 dólares, 1180 dólares para la tonelada de aceite y 530 dólares para los subproductos. En total podrían realizarse exportaciones por 19.766 millones de dólares –divisas que servirían para fortalecer la balanza comercial–, mientras que los ingresos por retenciones podrían alcanzar los 6436,43 millones de dólares. Pero si la oleaginosa sigue en alza, los recursos fiscales y comerciales podrían ser mayores.



El dirigente de la Federación Agraria Pedro Peretti, hoy distanciado del titular de la entidad, Eduardo Buzzi, afirmó que en los últimos 10 años el área sembrada de soja creció un 77 por ciento, donde 4577 productores (nucleados en torno de las grandes corporaciones exportadoras) concentran el 53 por ciento de la producción. Cuando se discutió en el Congreso de la Nación la famosa resolución 125, el proyecto había logrado incluir una serie de beneficios para los pequeños productores, como la segmentación en el cobro de retenciones, y una serie de compensaciones por escala de producción, y por transporte, según la distancia a las terminales portuarias.



Este esquema quedó sepultado con el voto “no positivo” de Cobos. Pero también quedó sepultado –hasta el momento– un proyecto de ley de arrendamiento que había logrado el consenso de la propia Federación Agraria y un dictamen favorable de las comisiones de Legislación General y Agricultura. Una ley que ahora es reclamada por algunos sectores para contribuir a una mayor protección de los pequeños productores. Después del voto no positivo, Buzzi se ocupó más por reclamar una baja generalizada de retenciones, buscando consenso con sus pares de la Mesa de Enlace. ¿Apoyaría Biolcati una ley que regule los arrendamientos?



Más allá del predominio de la soja, el contexto internacional colocó al maíz en una buena perspectiva. El viernes cerró en 314 dólares la tonelada y la relación de precio soja/maíz ahora es de 1,7 a 1, cuando históricamente fue de 2 a 1. El volumen para la campaña 2011-2012 fue estimado en 24,9 millones de toneladas. Previendo este contexto internacional, y como una manera de incentivar la siembra, el Estado nacional ya liberó 15 millones de toneladas de la campaña 2012-2013.



TIERRA

Cuando la provincia de Buenos Aires inició el debate para modificar el revalúo inmobiliario y hacer cambios en Ingresos Brutos, Biolcati repitió, una vez más, que sería el fin de los productores agropecuarios. El precio de la tierra indica la alta rentabilidad general de la actividad, sumado a los elementos especulativos de algunos “inversionistas”.



Según cifras de la Compañía Argentina de Tierras, la inmobiliaria más grande del país dedicada al sector, en los campos trigueros de Tres Arroyos y Necochea la hectárea cotiza entre 6000 y 8000 dólares, 163 por ciento más que el promedio de los últimos diez años y 837 por ciento por encima de en marzo de 2002. En Luján, por ejemplo, hay campos que se venden a 20.000 dólares la hectárea. Estos valores no sólo corresponden a la provincia de Buenos Aires. En las localidades santafesinas de Cañada de Gómez, Las Rosas, Casilda y Firmat, la hectárea cotiza entre 10.000 y 17.000 dólares.



Parte de los que se ven beneficiados por esta renta son los que se opusieron al revalúo bonaerense. Otro dato escamoteado.
Fuente: 
Página|12.