Martes, 24 Julio, 2012 - 11:13

Aporte al debate
La hora de las grandes recetas económicas ha sonado

Una análisis sobre las posiciones de los economistas y los funcionarios de Gobierno.

En todas las ciencias existen lo que se denominan modelos de laboratorio. Tanto en economía como en medicina y otras diciplinas estos "modelos ideales o de laboratorio" que pueden ser aplicables a casos problemas de referencia
y que calzan como anillo al dedo.



Sin embargo, en la inmensa mayoría de los casos, estos modelos o guías sólo aportan puntos de referencia sobre una problematica que generalmente es única e irrepetible.



Así yo puedo analizar los efectos de la fricciòn de un cuerpo sólido que se desplaza a 120 km por hora sobre una carretera, adicionando proporciones volumétricas, peso, aerodinámica de sus formas, etcétera.



Seguramente este diseño de laboratorio podrá aportar mucho, pero si nosotros ubicamos ese cuerpo móvil que se desplaza que bien podría ser un camión por ejemplo, no sobre una autopista sino en un fangosos camino amazónico, seguramente las variables obtenidas serían todalmente diferentes.



Ésto es ni más ni menos lo que sucede con la aquilatada prole de economistas pontificadores que a diario explican soluciones y medidas mágicas sobre los cuales
los "cabezadoras del Gobierno" no han de visualizar.



Todas estas recetas y hallazgos no son mas que modelos ideales de laboratorio. Viables sólo en ciertos contextos muy especificos.



Me gustaría saber la suerte de los mismos cuando a la mesa se sientan los piqueteros, los moyanos que paralizan el país, la diferentes corporaciones de toda laya con capacidad de pulverizar cualquier medida que consideran arbitraria o no les calza.



López Murphy duró no más de 48 horas en su cargo luego de anunciar su receta restrictiva, olvidó que la verdadera ciencia del poder en lo que se denomina "Economía política" y no economía a secas.



Su modelo de probeta distaba mucho de lo que representaba la situación del pais "in vivo".



Mientras siga advirtiendo la presencia de estos personajes que habitan de manera insistente las pantallas de los medios mas consolidados del pais, algunos sigilosos portadores de estruendosos fracasos, debo confesar que me invade un juicioso miedo secular.



El exabrupto simplificador es una constante en la presumida vanguardia liberal que olvida la complejidad sociológica de este maravilloso país.



(*) Presidente del Colegio Médico Gremial del Chaco