Domingo, 22 Julio, 2012 - 11:00

Depuración
La UCR porteña echó a más de 90 "infieles" que se postularon en otras fuerzas

Lo más significativo fue la renuncia del titular del Comité Capital, Carlos Más Vélez. Por una banca en el senado van Terragno, Gil Lavedra, Despouy y Pascual. Guiños al FAP.

El radicalismo capitalino comenzó a acomodar las piezas para volver a la competencia electoral en 2013. El actual presidente Carlos Más Vélez dio un paso al costado y Rubén Gabriele ocupará su lugar; además hay más de 90 afiliados radicales que pronto dejarán de serlo: se trata de aquellos "infieles" que se presentaron a cargos electivos en 2011 por fuera de la UCR y por eso les quitaron su condición. Rodolfo Terragno, Rafael Pascual, Ricardo Gil Lavedra y Leandro Despouy se anotaron en la carrera para disputar una banca en el Senado el año próximo.



"Quiero aportar a la UCR desde un espacio interno que promueva candidatos competitivos a las legislativas del 2013", explicó Más Vélez, alineado con el diputado Gil Lavedra, para justificar su renuncia a la presidencia del Comité después de cinco años en el cargo.



Durante su gestión, en marzo de 2010, se modificó la Carta Orgánica para expulsar automáticamente a los afiliados que compitan en elecciones contra candidatos radicales. Ese instrumento tuvo su bautismo hace pocos días y la lista de los purgados ya se encuentra en la justicia electoral, con nombres como los de Martín Ocampo y Raquel Herrero, legisladores PRO que responden al presidente boquense Daniel Angelici.



Los resultados de las elecciones porteñas y nacionales en 2011 mostraron al radicalismo muy lejos de la pelea: en julio Silvana Giudici obtuvo el 2,06% de los votos como candidata a jefa de Gobierno, y
Manuel Garrido mejoró un poco la performance en octubre cuando trepó al 7,11 por ciento.



"Si no acuerdan con alguien, corren peligro de hacer otro papelón, igual que el año pasado." La sentencia de un legislador oficialista suena a chicana, pero no lo es: el PRO dominó el distrito capitalino con comodidad en los últimos tres comicios, seguido a varios cuerpos por el Frente para la Victoria y Proyecto Sur. Para empeorar aún más el panorama, en el último año se metió en el medio de la pelea el Frente Amplio Progresista que obtuvo el tercer lugar en la ciudad de Buenos Aires con más del 16% de las voluntades. El cuadro se completa con la Coalición Cívica y la eventual candidatura de Graciela Ocaña quien tiene una excelente imagen en Capital, suena fuerte para bajar al distrito y disputará electores con el radicalismo. Así, una alianza con el FAP no parece descabellada. "Soy optimista. La UCR podrá conformar un frente con otras fuerzas afines para competir en la Ciudad", destacó Más Vélez y remarcó que en ese sentido las Primarias Abiertas serán una oportunidad.



"En una carrera de autos hay corredores de distintas escuderías, pero el que gana es un corredor, no una escudería. La interna abierta es lo mismo. La UCR no va a ganar con un acuerdo de cúpulas. Necesita un corredor que lleve sus colores pero tenga capacidad de coronarse. Con el voto de radicales y no radicales", opinó Rodolfo Terragno, quien se tiene fe para 2013. "Para mí, sacar más votos que la última vez no es hacer una buena elección. Buena elección es ganar", afirmó el ex ministro.



El actual jefe de bloque en Diputados, Gil Lavedra también aceptó postularse: "Si es por el bien del partido, estoy dispuesto a participar", dijo.



"A todos les gustan las primarias, pero sólo cuando hay lista única", ironizó Rafael Pascual para graficar lo arduo que será para el radicalismo cerrar acuerdos en la Ciudad. Igualmente cree que 2013 será una oportunidad para "volver a instalar" al radicalismo en el distrito. Aunque no todos comparten su optimismo: "Está muy difícil la elección para nosotros, casi es una lucha perdida antes de empezar", se sinceró un alto dirigente del centenario partido.
Fuente: 
Tiempo Argentino.