Miércoles, 18 Julio, 2012 - 19:51

Tragedia de Once: TBA se queja ante Bonadío del curso "erróneo" de las investigaciones y apunta al maquinista

El escrito de los defensores llega cuando el juez Bonadío espera el final de los peritajes económicos con vistas a resolver las situaciones procesales.

Los responsables de TBA denunciaron hoy ante el juez federal Claudio Bonadío "el erróneo hilo investigativo" que ha tomado la causa por la tragedia de Once e hicieron hincapié en las "contradicciones" del maquinista Marcos Córdoba, a cargo del convoy que el 22 de febrero pasado se estrelló en la estación ferroviaria y provocó la muerte de 51 personas.



El escrito de los defensores llega cuando el juez Bonadío espera el final de los peritajes económicos con vistas a resolver las situaciones procesales de un grupo de funcionarios, encabezados por los ex secretarios de Trasporte Juan Pablo Schiavi y Ricardo Jaime, empresarios de la firma TBA y del maquinista Córdoba.



El fiscal Federico Delgado ya solicitó el procesamiento de todos los imputados por los delitos de "estrago culposo y malversación de caudales públicos".



Ahora, en una presentación, el gerente de Material Rodante de TBA, Roque Cirigliano, junto a otros imputados, se quejó por el rumbo de las investigaciones "económico financieras" que están realizando para determinar si se aplicaron debidamente los subsidios aportados por el Estado para la prestación del servicio ferroviario del ramal Sarmiento.



Los abogados defensores Eamon Mullen y José Barbaccia remarcaron "las severas contradicciones técnicas obrantes entre las dos declaraciones indagatorias" de Córdoba, con vistas a que se aprecie "la mendacidad de sus dichos".



Según plantearon, las declaraciones de Córdoba "se contraponen" con las pruebas aportadas por "el registro de GPS, la pericia técnica y la declaración testimonial del propio jefe de tren, quien incluso aseguró plena normalidad durante el recorrido del viaje".



"La forma de endilgar sus propias responsabilidades hacia la entonces compañía concesionaria, entendemos en el marco de su legítima defensa en juicio, no hacen más que sembrar más dudas cual si acaso ya no las hubiese de sobremanera en el marco investigativo del presente expediente", sostuvieron.



Los defensores advirtieron que "a esta altura de los actuados ya no nos es siquiera necesario reafirmar que la colisión de aquella mañana del 22 de febrero no se produjo por causas técnicas o imputables a la formación ferroviaria".



Según esa opinión, el informe pericial "no dejó margen de dudas al asegurar y concluir que el material rodante o la infraestructura no han sido causa, ni concausa, ni agravante siquiera en grado mínimo de las terribles secuelas que el siniestro ha dejado". En ese marco, los abogados reclamaron "entender el erróneo hilo investigativo que se viene llevando, y del cual declaraciones como la de Marcos Córdoba oscurecen más de lo que aclaran", y advirtieron que esa situación llevó al juez a "traspasar las fronteras propias del objeto procesal (estrago en grado de culpa) para abordar incluso cuestiones contables y financieras" de la empresa.



Los abogados plantearon que el maquinista reconoció haber desactivado "el dispositivo de hombre-muerto" de seguridad, lo cual, dijeron, "constituyó una violación injustificada de normas y recomendaciones vigentes al respecto" y debería "ser suficiente para calificar la conducta de Córdoba".



"¿Existían probabilidades puntuales y efectivas de desperfectos durante su marcha?", se preguntaron, para agregar: "la respuesta es no. Cabalmente no. Porque de haberse visto como probable o altamente efectivo algo que no debería ser sino apenas posible, entonces caeríamos en la falaz conclusión de que la empresa permitió circular una formación con inminencia de peligro grave, algo que no resiste análisis en la retrospectiva de 17 años de concesión".
Fuente: 
Agencia DyN