Martes, 17 Julio, 2012 - 08:57

Tras la muerte de Miguel Fernández y Néstor Patricio
Vecinos de barrios indígenas denuncian violencia y persecución de la Comisaría 10ª, 911 y GEMO

Alertan sobre “maltrato cotidiano de la policía”, vinculan la muerte de dos jóvenes a la Fuerza y piden intervención de Gobierno.

El comunicado lleva la firma de vecinos de los barrios: “Toba”, “Camalote”, “Chililly”, “El Timbó”, “Mapic”, Asentamiento COTAP, Cacique Pelayo, Familia de Miguel Fernández, Organización “19 de Abril”.



Y expresa textualmente: “Queremos hacer conocer a la sociedad nuestra preocupación y nuestra indignación por el mal trato cotidiano de parte de la policía del que somos víctimas. Particularmente queremos denunciar sobre las intervenciones que tiene la Comisaría 10ª y las distintas fuerzas que actúan como por ejemplo el 911 y el GEMO.



Nuestras familias, principalmente los jóvenes, son perseguidos por los agentes policiales, nuestras casas son violentadas a
todas horas sin órdenes escritas. Nos damos cuenta que no valemos nada para aquellos que dicen estar a cargo de la seguridad de nuestra sociedad.



Este pronunciamiento público lo hacemos movidos por la indignación que nos producen las dos muertes recientes de Miguel Fernández y Néstor Patricio, ambos encontrados ahogados luego de que los persiguieran agentes policiales del 911.



Como comunidad indígena
el actuar policial
no nos genera la más mínima confianza. Somos injustamente acusados de delitos y jamás se deja constancia de nuestra defensa. Lo único que recibimos es la indiferencia y las burlas.



Cuando ocurrió la desaparición de estos jóvenes fueron sus familias las que buscaron incansablemente sus cuerpos y buscaron el apoyo de familiares y conocidos que obligaran a la policía a buscarlos. Luego nos encontramos con mentiras que se publicaron en la prensa que nada tienen que ver con la realidad.



Acusar al indígena de ser culpable de delitos es una política represiva que se mantiene no importa el gobierno y que viene de los tiempos de Julio A. Roca. Nos ocupan a los indígenas y a los pobres como chivos expiatorios para calmar los reclamos de la inseguridad. Dicen defendernos y ocuparse de nosotros pero el Estado está ausente a la hora de proteger nuestras vidas.



El maltrato es cotidiano pero nuestras denuncias no son tomadas en cuenta por parte de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley. Hace unos años ocurría lo mismo con el joven Pablo Melagrani quien apareciera muerto en Sáenz Peña luego de ser injustamente acusado de un delito que no cometió.



Lo mismo ocurre hoy con Sergio Jara quien se encuentra detenido hace dos meses en la Comisaría 10ª
acusado de homicidio, a pesar de que su familia denuncia que las pruebas fueron fabricadas por la misma policía y que el verdadero culpable anda suelto.



Las muertes se repiten y vemos con preocupación que es la misma policía la que investiga y oculta que fueron ellos los últimos en ver con vida a Miguel y Néstor. Vivimos con miedo de
las fuerzas de seguridad.



Queremos que las autoridades intervengan en estos hechos para garantizar que se sepa la verdad y que no haya más impunidad de estas personas, separándolas del cargo para que no vuelvan a hacer el daño que realizan a diario en nuestro barrio porque cada patrullaje es para nosotros como si fuera una cacería y cualquiera de nosotros puede ser la próxima víctima. Queremos vivir bien, poder mandar nuestros hijos a comprar el pan tranquilos. También queremos seguridad”, concluye.