Lunes, 16 Julio, 2012 - 19:41

La CGT fracturada: hoy Moyano se reunió con los suyos y Cristina legitimó a los opositores

La presidenta Cristina Fernández aseguró esta noche que le hubiera gustado que "estuvieran todos" los dirigentes sindicales.

La fractura de la CGT quedó expuesta hoy y evidenciada por la reasunción de Hugo Moyano al frente de la central y por medio de la legitimación que brindó la presidenta Cristina Fernández a los sectores antimoyanistas en la Casa de Gobierno.



El secretario de la CGT, Hugo Moyano, asumió hoy por tercera vez la titularidad de la central sindical y anunció que creará su propio Indec para conocer los datos de la inflación y presentará un plan de 21 reclamos ante el Gobierno.



En forma simultánea pero paralela, la presidenta Cristina Fernández recibió al amplio espectro gremial que tienen sectores antimoyanista, ante quienes lamentó que no exista "una CGT unida".



La jefa de Estado les dijo a los antimoyanistas que no le "gustan los anti nada", al referirse al calificativo de los sindicalistas opositores a Moyano y expresó: "Los que faltan me gustaría que estuvieran".



Tras la asunción de Moyano, el consejo directivo reafirmó los reclamos a favor de la baja del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias, la universalización del salario familiar y anunció que "esta semana notificará" de esos reclamos al Gobierno.



El secretario de prensa de la CGT, Omar Plaini, anticipó que la conducción moyanista elaborará en los próximos cuatro meses "un plan estratégico propio de 21 puntos para una nueva matriz económica productiva, social y para la salud" del país.



Al arribar a la sede de la CGT, Moyano había anticipado que la CGT "creará su propio Indec para dar a conocer los datos de la inflación" y criticó datos oficiales sobre el índice de precios.



Moyano precisó que se proponía "dar los datos (de la inflación) como corresponde y no como hace (el secretario de Comercio, Guillermo) Moreno: A partir de ahora no vamos a decir más que nos basamos en las góndolas de los supermercados". Al mismo tiempo que en la CGT Moyano iniciaba su nuevo mandato, la presidenta Cristina Fernández recibió a unos 50 dirigentes sindicales antimoyanistas, ante quienes lamentó que la central gremial no estuviera unificada.



Sin embargo, al encuentro en la Casa Rosada sólo fueron invitados distintos sectores gremiales que tienen en común su oposición a Moyano.



En la reunión, realizada en la Casa Rosada, la Presidenta aseguró que le hubiera gustado que "estuvieran todos" los dirigentes sindicales y se expresó a favor de "una CGT unida".

"Los que faltan me gustaría que estuvieran", insistió, al tiempo que sostuvo que estaba "agradecida por los ingentes esfuerzos y gestiones que hicieron para que estuvieran todos".

"Todos venimos de distintas historias, pero nos une el objetivo común del lograr el crecimiento con justicia social", manifestó la jefa del Estado en otro momento.



La Presidenta admitió que hay sectores de la economía "con problemas" y aludió a frigoríficos y textiles, aunque dijo que el gobierno desarrolla "políticas anticíclicas" para revertir esas situaciones.



Cristina Fernández mencionó que el trabajo en negro llega a al 32,4 por ciento de la fuerza laboral, que en 2003 era del 50 por ciento y convocó al sindicalismo a que se fije como objetivo la reducción de estos niveles de informalidad.



En el encuentro con la presidenta estuvieron presentes alrededor de cincuenta sindicalistas, entre ellos, Ricardo Pignanelli, José Luis Lingeri, Armando Cavalieri, Omar Viviani, Oscar Lescano, Jorge Lobais, Roberto Fernández, Mario Caligaris, Juan Belén, Carlos Ríos, Omar Maturano y Víctor Santamaría.
Fuente: 
Agencia DyN