Lunes, 16 Julio, 2012 - 11:28

El récord es de las provincias, con un 56%
Desde el 2003 el empleo público en Argentina subió al ritmo de 300 contrataciones por día

Un informe de la consultora FIEL indica que al asumir Néstor Kirchner había 2,21 millones de empleados estatales, y a finales de 2011 la cifra había ascendido a 3,13 millones.

El informe, reproducido por BBC Mundo, señala que de los tres niveles del Estado (nacional, provincial y municipal), el menor crecimiento se registró en la esfera nacional, con un 19%, seguido por la municipal, que se incrementó en un 25%. Las provincias, en cambio, tuvieron en promedio un aumento del 56% de empleados sumados a la administración pública. El informe de la Fundación de Investigaciones Económicas de Latinoamérica (FIEL) lo atribuye al caudillismo y al clientelismo político.



En total y según estos datos, el empleo público aumentó en el país un 43%, mientras que el privado lo hizo en un 21%.



“Según la economista Nuria Susmel, quien realizó el estudio, el crecimiento del empleo público fue un factor determinante para reducir la desocupación, uno de los problemas que más afectó a Argentina tras la debacle económica de 2001”.



En la etapa estudiada hubo unos dos millones de desocupados menos, “de los cuales un 45% es explicado por la creación de empleo en el sector público”. Eso permitió que la tasa de desocupación bajara del 17,8% en mayo de 2003, al 7,1% actual, según los datos del INDEC.



La crítica es que la medida, razonable en épocas de “vacas flacas”, debió revertirse cuando la economía argentina creció al 9%. Según Daniel Sticco, director del Instituto de Estudios Laborales y Sociales (Idelas) de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (Uces), “el ritmo de creación de empleo público se mantuvo” aun en esa coyuntura favorable: “entre 2007 y 2011 creció 24,7%, mientras que en el sector privado el crecimiento fue menos de la mitad: 11,4%”.



Una de las dificultades sindicadas como determinantes para que el sector privado pueda atraer personal, es que “en promedio los trabajadores estatales ganan casi un 10% más que sus contrapartes privados, y trabajan menos horas. Algo contra lo que es difícil competir”.



Se estima que actualmente cerca del 18,5% de la fuerza laboral argentina trabaja para el Estado en sus tres niveles: nacional, provincial y municipal. “No es una cifra inusualmente alta para este país: a finales de los años ’80, el 23% de los trabajadores eran estatales”.



Pero en esa época los servicios públicos estaban en manos del Estado, lo que cambió tras las privatizaciones de los 90. Ahora que los servicios son privados (salvo los casos de Aerolíneas Argentinas e YPF) el aumento de empleados públicos no se puede explicar directamente por un incremento de la planta de asalariados en el sector de servicios.



En en el nivel de la representación sindical, por otra parte, el sociólogo Heriberto Muraro sostiene que los gremios estatales han ganado tanta fuerza en los últimos años, que pronto desplazarán a los camioneros como el sindicato más poderoso de Argentina.
Fuente: 
BBC Mundo.