Sábado, 14 Julio, 2012 - 10:20

12 personas decidieron formar parte del refugio Antares y dejar la calle

El predio, ubicado por avenida Alvear entre Fontana y Tirol, está destinado para contener y capacitar en oficios a estos adultos en situación de calle.

Las viviendas tuteladas son una alternativa que el Ministerio de Desarrollo Social pone a disposición de adultos que deciden abandonar su situación de calle y realizar emprendimientos y capacitaciones.



El complejo de viviendas tuteladas “Antares” del Ministerio de Desarrollo Social ya cuenta con una población de doce personas, que conviven en un régimen abierto, respetando determinadas pautas de convivencia.



El subsecretario de Integración Colectiva, Néstor Fantín, recorrió el predio de 22 hectáreas ubicado por avenida Alvear (entre Fontana y Puerto Tirol) para verificar el funcionamiento de la propuesta integradora y dialogar con los residentes.



Antares es una propuesta destinada a adultos mayores en situación de calle, quienes acceden de manera voluntaria y no solo reciben contención integral, sino también se capacitan en oficios.



El subsecretario aseguró que en las próximas semanas los adultos mayores podrán desarrollar diversos emprendimientos, de acuerdo a sus intereses o bien afianzar conocimientos sobre oficios mediante capacitaciones.



Actualmente hay tres viviendas ocupadas y un promedio de cuatro personas conviviendo en cada una de ellas. La mayoría de los residentes provienen del Centro de Contención Nocturna “Padre Mugica”, y otros llegaron al lugar gracias al trabajo de concienciación que realiza la cartera social en operativos nocturnos para advertir sobre los riesgos de pernoctar en la calle.



Fantín destacó que la cantidad de adultos en situación de calle disminuyó considerablemente y que desde la creación de Antares se apunta a superar la etapa de la contención para brindar herramientas que permitan superar a la persona su situación de vulnerabilidad.



No obstante, el funcionario señaló que continuamente se realizan operativos en el Área Metropolitana para atender con abrigos y comida a aquellos que expresan su voluntad de no asistir a las instituciones.



“ESTA ES NUESTRA CASA”

Ricardo,
uno de los residentes, destacó que es un predio tranquilo y cómodo. “Estoy en mi casa”, mencionó. Asimismo Pascual, otro residente, indicó: “Tenemos mucha libertad, podemos salir y volver a la hora que queremos, respetando las pautas de convivencia. Es un
lugar muy tranquilo, es nuestra casa”.



Por su parte,
el coordinador del programa Antares, Jorge Lestani, explicó que la convivencia tiene primero una formación, en la que se les comunica a los adultos cuáles son las normas que deben respetar. Además, los residentes son asesorados por guías que trabajan en tres turnos.



“Por su autovalidez y por el estilo que queremos darle a Antares, la convivencia es muy buena, no tenemos ningún tipo de incidentes”, mencionó.



INCLUSIÓN Y REINSERCIÓN

Lestani señaló que Antares se ampliará con la llegada de la oficina de la Mujer, que también tiene previsto desarrollar emprendimientos productivos. “Es un trabajo que mira no solo hacia la inclusión y la contención sino también hacia la reinserción al trabajo y ojala a algún título en el futuro, eso es lo previsto”, indicó.