Sábado, 14 Julio, 2012 - 08:09

Y por expectativa de mayor devaluación
Bonos en dólares se beneficiaron con el cerco cambiario

El cerco impuesto por el Gobierno a la compra de dólares renovaron el interés por los bonos que permiten a los inversores atesorar moneda extranjera sin pasar por el mercado de cambios.

El cerco impuesto por el Gobierno a la compra de dólares y las expectativas de una devaluación más pronunciada de la moneda local renovaron el interés por los bonos que permiten a los inversores atesorar moneda extranjera sin pasar por el mercado de cambios.



Los títulos públicos en dólares con vencimientos en el corto y el mediano plazo venían mostrando progresivas ganancias desde principios de año, luego de que en octubre de 2011 el Gobierno comenzó a aplicar restricciones a la compra de dólares, pero aceleraron las alzas cuando el bloqueo se hizo total.



El BODEN 2012, un bono que vencerá en agosto próximo, había registrado una desaceleración a principios de julio, pero recobró impulso luego de que se conocieron esta semana más limitaciones en el mercado de cambio.



Este bono cerró hoy en 664 pesos por cada lámina de 100 dólares, lo que arrojó un tipo de cambio implícito de 6,64 pesos por divisa estadounidense, y anotó un alza semanal de 1,1 por ciento hasta un acumulado de 42 por ciento en lo que va del año (similar a la suba del dólar para fugar capitales).



El renovado repunte del BODEN 2012 y las expectativas de una devaluación más acelerada durante el segundo semestre obligaron al arbitraje de bonos similares en dólares, con vencimientos en 2013, 2015 y 2017.



Precisamente, el BODEN 2013 cerró hoy en 625 pesos por cada lámina de 100 dólares, con lo que anotó un alza de 3,9 por ciento en la semana y de 36,7 por ciento en el año, mientras el BODEN 2015 subió a 547,5 pesos y marcó un alza de 4,92 por ciento desde el viernes y de 22 por ciento en lo que va de 2012.



Otros bonos en dólares que se sumaron a la racha alcista desde el viernes fueron el BONAR VII, que vence en 2013 (+6,8 por ciento en la semana y +35 por ciento en el año), y el BONAR X, que caduca en 2017 (+6 por ciento en la semana y +23,8 por ciento en lo que va de 2012).



Las ganancias de estos bonos se acercaban a la depreciación del peso en el mercado paralelo.



En efecto, los inversores que optaron por estos títulos tomaron nota de la aceleración en la tasa de devaluación y en la brecha que existe entre los mercados oficiales y paralelos que hace pensar en una marcada corrección al alza en el mediano plazo.



"Con el inicio de la próxima semana comienza el lento pero perceptible proceso de cierre paulatino de posiciones a vencer el día 31 y consecuentemente, la presión sobre los precios puede traducirse en un aumento en el ritmo de ajuste en el valor del dólar", anticipó Gustavo Quintana, de PR Corredores de cambio. La tasa de devaluación fue de 7,73 por ciento en 2011, pero a principios de julio se aceleró por encima del 10 por ciento en el mercado mayorista formal (interanual) -un segmento donde el corset cambiario marginó a los compradores-, pero la caída del peso se tornó abrupta en los mercados marginales.



El dólar paralelo, que hoy tocó un máximo histórico de 6,17 pesos, avanza más de 30 por ciento en el año, y marca una brecha de 35 por ciento con el que se publica en pizarras de las entidades financieras de la City porteña (esta brecha era de 9,72 por ciento en el cierre de 2011).



"El problema (del corset cambiario) es que la brecha entre el dólar paralelo -blue- y el oficial se va acrecentando y esto fuerza hacia una devaluación gradual del peso", señaló hoy el economista Eduardo Fracchia, del IAE, en un informe.



La diferencia entre el dólar oficial y paralelo también se refleja en el segmento de grandes compradores: el llamado dólar financiero, que hoy cerró en 6,72 pesos, es 47,8 por ciento más caro que el que se ofrece en el mercado mayorista formal (esta brecha era de 10,36 por ciento en el cierre de 2011).



El dólar financiero, que surge de las operaciones de contado con liquidación, vehículo para la fuga de capitales, avanza 41,47 por ciento en el año (4,75 vs. 6,17 pesos), que se compara con una ganancia de apenas 5,64 por ciento de la divisa en el mercado mayorista formal (4,547 vs. 4,304 pesos).
Fuente: 
DyN