Miércoles, 11 Julio, 2012 - 09:03

Gran Bretaña
El crimen de una millonaria y una trama de intrigas y poder

El cuerpo de la mujer fue hallado en su mansión de Londres y el principal sospechoso es su esposo. Sospechas por muchos poderosos que quisieron ocultar su muerte.

Ambos provenían de familias acaudaladas. Vivían en Belgravia, uno de los barrios más lujosos de Londres, y repartían su tiempo entre la capital inglesa y Barbados. Eran millonarios, pero no guardaban el dinero sólo para ellos: en Gran Bretaña eran conocidos por participar siempre de actividades filantrópicas.



Pero la vida "perfecta" de Hans Kristian Rausing, heredero del imperio Tetra Pak, la mayor empresa mundial de envases de cartón, y su esposa, Eva Rausing, una de las mujeres más ricas de Gran Bretaña, terminó de la peor manera: anteayer, ella fue encontrada sin vida en su mansión de cinco pisos y él fue arrestado por tenencia de drogas y por su posible conexión con la muerte de su esposa.



"El lunes 9 de julio, un hombre de 49 años fue arrestado en el sur de Londres bajo sospecha de posesión de drogas. Luego se allanó una casa en Cadogan Place, en el sudoeste de la capital inglesa, y allí fue encontrado el cuerpo sin vida de una mujer", dijo un vocero de Scotland Yard.



"Las causas de la muerte son desconocidas. Creemos que conocemos la identidad de la fallecida, pero todavía estamos esperando una confirmación. Un hombre fue arrestado en relación con la muerte y fue puesto en custodia en una estación de policía del sur de Londres", agregó la fuente.



Pese a que la policía todavía no confirmó la identidad de la persona arrestada, ya es de público conocimiento que se trata de Hans Kristian Rausing -el heredero del imperio Tetra Pak, fundado por su abuelo y dedicado a la elaboración de envases de cartón para productos alimenticios-, cuya fortuna familiar está valuada en unos 8500 millones de dólares.



La muerta, madre de cuatro hijos, tampoco fue formalmente reconocida, pero varias fuentes de la investigación señalaron que se trata de la esposa de Rausing, Eva, de 48 años, una de las mujeres más ricas de Gran Bretaña y también hija de un alto y acaudalado ejecutivo de la empresa Pepsi.



En medio de la conmoción por la muerte de Eva y la detención de Rausing, ayer comenzaron a salir a la luz detalles oscuros de la vida de una de las familias más ricas del mundo, que están muy lejos de tener una vida perfecta.



Eva Rausing, nacida Eva Kemeny, era norteamericana y conoció a su marido a principio de los 90 en una clínica de rehabilitación de drogas, en Estados Unidos.



Más tarde se casaron y decidieron mudarse a Londres, al exclusivo barrio de Belgravia, y tuvieron cuatro hijos, que hoy tienen entre 11 y 17 años. El matrimonio dividía su vida entre Londres y Barbados, en donde solían disfrutar de su mansión con vista a la playa valuada en 22 millones de dólares.





Pero ni los hijos ni el cambio de ciudad ayudaron a los Rausing a alejarse de las drogas. Pese a haber luchado durante muchos años contra la adicción, el matrimonio había sido imputado en 2008 por tener elevadas cantidades de crack, heroína y 52 gramos de cocaína en su casa.



Y, hace tres meses, Eva había sido arrestada por haber intentado introducir pequeñas cantidades de cocaína durante una recepción organizada en la embajada norteamericana en Londres.



El matrimonio no fue arrestado porque se llegó a un acuerdo, que fue muy criticado, entre la fiscalía y la familia. A modo de fianza, Eva y Hans se habían comprometido a asistir durante cuatro meses a un programa de rehabilitación.



Ambos eran conocidos por haber donado millones de dólares a un gran número de asociaciones antidroga y de caridad, incluso en momentos en que se encontraban luchando contra su adicción.



La pareja trabajó también en varias iniciativas filantrópicas junto con el príncipe Carlos, que alguna vez describió a Hans Rausing como "un filantropista muy especial", por el enorme apoyo que daba a las instituciones dedicadas a la ayuda de los adictos.



Ayer, una de las posibles causas de la muerte de Eva que se contemplaban era como consecuencia de una sobredosis, aunque todavía la policía esperaba los resultados de la autopsia para poder confirmar esta versión.

Fortuna familiar



La fortuna de la familia Rausing, estimada en 8500 millones de dólares, fue rankeada el año pasado como la número 12 de Gran Bretaña por The Sunday Times. En 2010, la revista Forbes ubicó al padre de Hans Rausing, hijo del fundador de Tetra Pak, en el puesto 64 entre los hombres más ricos del mundo.



Eva también provenía de una familia rica. Su padre, un alto directivo de Pepsi, posee una isla privada en Baja California, un lugar conocido por sus magníficas playas y los festivales de cata de vino.



UN IMPERIO GESTADO EN UN ENVASE

La tragedia que estremeció ayer al barrio londinense de Belgravia, uno de los más exclusivos de la capital británica, tiene como protagonista a Hans Kristian Rausing, uno de los nietos del hombre que revolucionó la industria de los alimentos con su invento: el Tetra Pak.



Fundada en Lund, Suecia, por Ruben Rausing en 1951, Tetra Pak cambió para siempre un modelo de negocios y de packaging de ciertos alimentos y líquidos hasta ese momento perecederos.



La primera máquina Tetra Pak comenzó a operar en 1952 y el primer producto envasado en el nuevo sistema fue crema en cartones de 100 ml. El sistema instrumentado por Rausing requería un mínimo de material con un máximo de higiene.



El envasado de leche, verdadera revolución en el mercado de los lácteos, ya que mantenía fresca la leche sin necesidad de una cadena de frío, fue lanzado en 1954, cuando la primera máquina para ese fin fue exportada a Hamburgo.



Desde entonces y hasta la actualidad, el crecimiento de la compañía, sobre la base de una constante innovación tecnológica, la posicionó como la mayor empresa dedicada al envasado de productos alimenticios. Escapando del acoso impositivo del fisco sueco, los Rausing llegaron a Gran Bretaña en los 80. Entonces, Hans Rausing, padre de Hans Kristian, era quien manejaba los hilos de la empresa.



Con ventas anuales por más de 15.000 millones de dólares, hoy la compañía la controlan Jorn, Finn y Kirsten Rausing, los hijos de Glad, el hermano menor de Hans Kristian.



El patriarca Hans, con más de 80 años, vive en un campo de 365 hectáreas en East Sussex, donde cría ciervos y colecciona autos antiguos. Su fortuna personal ascendería a 9500 millones de dólares.
Fuente: 
La Nación