Martes, 10 Julio, 2012 - 11:41

Oyarbide: "No me importa lo que diga Schoklender" sobre mi

El juez Oyarbide quitó importancia a las declaraciones de Sergio Schoklender, además aclaró que "no estaba señalada para hoy una nueva indagatoria".

Sergio Schoklender está acusado de asociación ilícita, y, en cuanto a las críticas que le profirió el ex apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, aseguró que no le "importa" lo que diga sobre él.



"Yo no estoy enterado (de una nueva indagatoria) y aparte el que maneja las audiencias soy yo, por más que el señor (Schoklender) tenga muchos deseos de aclarar su situación el director técnico del proceso soy yo y continúo siéndolo", aclaró el magistrado en declaraciones a los periodistas.



También indicó que "el viernes pasado, cuando se produjo su excarcelación, se lo expresé (a Schoklender) y con todo cuidado que a partir de hoy comenzamos un derrotero de indagatorias, por lo que tengo cubierto el calendario de indagatorias hasta el 20 de septiembre siempre y cuando no me pidan una postergación".



"No estaba señalada la indagatoria para hoy" de Sergio Schoklender, reforzó el juez y cuando le consultaron sobre el calificativo de "títere" del Gobierno que días atrás le dirigió el ex `número dos´ de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, Oyarbide contestó rotundo: "No me importa lo que diga Schoklender".



La estrategia defensiva de presionar al juez pidiendo ser indagado ya fue usada por Schoklender desde 2011 hasta meses atrás, presentándose casi a diario en los tribunales federales de Comodoro Py, y sin embargo en la primera audiencia de esa instancia defensiva se negó a hacerlo, asistido por la defensora oficial Perla Martínez de Buck.



La mayoría de los citados a indagatoria a partir de hoy están vinculados con los fondos de la empresa Meldorek, de la que Sergio Schoklender era el dueño del 90 por ciento de las acciones y a través de la cual se sospecha que se realizaron los desvíos.



Sergio Schoklender, su hermano Pablo y el contador Alejandro Gotkin pasaron 52 días detenidos en la cárcel federal de Ezeiza.



Aquí se investiga si existió una asociación ilícita encabezada por Sergio Schoklender que habría malversado unos 280 millones de pesos de los 760 millones que el Gobierno le entregó a la Fundación liderada por Hebe de Bonafini para construir viviendas sociales.



El juez Oyarbide y el fiscal Di Lello se centrarán a partir de este martes en la serie de indagatorias a unas 45 personas que aparecían como sospechosas para el Ministerio Público.



La mayoría de los citados están vinculados con los fondos de la empresa Meldorek, de la que Sergio Schoklender era el dueño del 90 por ciento de las acciones y a través de la cual se sospecha que se realizaron los desvíos.



Entre ellos, se encuentran personas que hicieron retiros o depósitos de entre 40 y 100 mil pesos de cuentas de la compañía, así como sospechosos de haber usado materiales -comprados por las Madres para construir casas- en el country El Patacón, la misma imputación que se le atribuye a Schoklender y su ex esposa, Viviana Sala.



A fin del año pasado, el fiscal Di Lello había incluido esos nombres en una lista de casi 70 personas para llamar a indagatoria, pero Oyarbide decidió convocar a menos de la mitad y comenzó los interrogatorios el 15 de mayo pasado, con Sergio Schoklender, a quien resolvió detener en ese momento.



La misma suerte corrieron Pablo Schoklender y Alejandro Gotkin -contador de Meldorek-, a quienes se consideró presuntos organizadores de la asociación ilícita que habría liderado Sergio.



En los últimos días, la Cámara Federal cuestionó la decisión de esos arrestos y dispuso excarcelarlos bajo fianza, pero fueron tan altas las sumas impuestas por el juez (de 4 millones de pesos para los Schoklender y 2 millones para Gotkin) que los camaristas tuvieron que volver a intervenir para bajar la cifra a 40 mil pesos. Esa reducción permitió que los detenidos salieran en la noche del viernes de la cárcel de Ezeiza.
Fuente: 
Agencia DyN