Sábado, 7 Julio, 2012 - 08:45

El agotamiento del modelo Moreno

La actitud que tiene el Gobierno Nacional en su manera de relacionarse con el mundo empuja a nuestro país al aislamiento político y económico.

La actitud que tiene el Gobierno Nacional en su manera de relacionarse con el mundo empuja a nuestro país al aislamiento político y económico con consecuencias que impactan directamente en la vida cotidiana de la gente.



El cierre de las exportaciones, las barreras a la importación, la intervención de los mercados, el capitalismo de amigos y el despilfarro de los recursos públicos están ocasionando serios problemas para la economía nacional y la vida de los argentinos.



Cuando un país toma unilateralmente medidas de restricción comercial, debe saber que si bien pueden tener un impacto positivo a corto plazo, al tiempo aparecen las complicaciones.



Si la aplicación no se efectúa con previsibilidad y un plan que al mismo tiempo fomente la industria nacional, las consecuencias terminan siendo perjudiciales para el país. Lo que alguna vez pudo ser un modelo económico, hoy es sólo un discurso vacío, alejado de la realidad y donde todas las decisiones se toman a puertas cerradas, y en materia económica, dependen de un funcionario con rango de Secretario.



Las trabas al comercio exterior impuestas por el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, dificultan la producción de bienes en el país, frenan las ventas al exterior y paralizan algunos sectores de la economía. A tal punto es la desprolijidad de las barreras comerciales, que Argentina lidera el penoso ranking de países con mayor cantidad de medidas discriminatorias para el comercio. Hacia adentro del país, el Gobierno genera la misma desconfianza entre los empresarios por los constantes cambios en las reglas del juego y el capitalismo de amigos.



Al intervenir sin criterio los mercados, Moreno ha afectado la estabilidad de diversos sectores de la economía argentina y ha perjudicado a muchos argentinos poniendo en peligro su fuente de trabajo.



El país enfrenta importantes desafíos en materia de crecimiento económico, que está desacelerándose acompañado por una alta inflación, una fuerte caída del superávit del comercio exterior y de recaudación en términos reales. Dicho así puede sonar lejano, pero se trata concretamente de la caída del empleo, del aumento de la pobreza por la suba de los precios de los alimentos y del estancamiento de la producción y la inversión.



Las restricciones a la importación han llegado a niveles extremos al impedir el ingreso de ciertos medicamentos, poniendo en peligro la salud pública.



Obsesionados por llevar sus decisiones hasta las últimas consecuencias el kirchnerismo no advierte las señales de agotamiento del modelo económico que impulsan. Con Guillermo Moreno dirigiendo el rumbo económico, la Presidenta se niega a entender que un país sin reglas claras ni previsibilidad tiene como único destino el fracaso.



Desde PRO pedimos al Gobierno Nacional mayor apertura y mayor racionalidad. Estamos dispuestos a colaborar y a aportar ideas que sumen al país.



Es necesario debatir sobre políticas de promoción de las exportaciones, eliminar las distorsiones negativas, facilitar el acceso al crédito para las PyMEs, incentivar la inversión en el desarrollo de energías alternativas pero sobretodo, es necesario generar previsibilidad y reglas claras para recuperar la confianza y el largo plazo. Un país se construye entre todos, con miradas diversas y opiniones diferentes. Sólo hace falta bajar la soberbia reconocer que el "otro" también existe y tiene algo para aportar.



(*) Diputada nacional del PRO



DyN