Lunes, 2 Julio, 2012 - 12:12

Correo de nuestros lectores
Hospital del Bicentenario

El autor analizó la situación del nosocomio, en tanto necesidades de Castelli y la zona de influencia.



Oportunamente objeté las formas de contratación y el dinero que verdaderamente se llevaba gastado en una obra tan importante y necesaria, como el nuevo hospital de Castelli, llamado Hospital del Bicentenario.



Pese a que nunca tuve respuestas satisfactorias, no voy a dedicarme en esta nota a hacer otras críticas sobre aquellos temas, ni sobre la concepción sanitarista de este gobierno. Tampoco lo haré sobre si es adecuado el que dicho hospital cuente con tales o cuales elementos de alta tecnología, de eso pueden opinar los expertos en el tema.



Si deseo hacer conocer mi propia experiencia, en visitas que realicé a ese hospital, en distintos horarios. Quería corroborar por mi mismo si eran fundamentadas muchas quejas.



Como habitualmente escribo sobre aspectos relacionados con temas partidarios, desearía que esta nota sea tomada en el sentido más amplio de la política, ya que responde a necesidades de una gran comunidad como es la de Castelli y la zona de influencia. Cuando se trata de solucionar problemas de la gente, la política no puede ni debe ser partidaria, debe convertirse en sólo “Política”. Y cuando de salud se trata, todos debemos colaborar.



Este Hospital del Bicentenario, pese a mis objeciones manifestadas en primer término, pese a sus varias “inauguraciones”, pese a sus varias recategorizaciones -ahora está catalogado oficialmente como de Complejidad VI- por distintos motivos, no solamente no cumple con sus objetivos, sino que, además, de no recibir el adecuado mantenimiento, convertiría prontamente a una llamativa obra edilicia, en un enorme gasto inútil e inservible.



Quisiera recordar lo que ocurría en el año 2008, para lo cual transcribo una pequeña nota publicada en Diario Norte el día 20 de agosto de ese año:”Se realizó la compulsa de precios para la construcción del Hospital General Güemes de Juan José Castelli. Hubo dos ofertas para la obra que tardará 15 meses en construirse y requerirá una inversión de $53.128.000.



Esta obra solucionará los problemas sanitarios de la Zona Sanitaria 6 que incluye a El Impenetrable. Además se refuncionalizará el antiguo hospital al que se convertirá en albergue para los familiares de los pacientes.

El Hospital será de complejidad III, tendrá 22 consultorios, capacidad para 126 camas de internación, sala de neonatología con 12 incubadoras. Además tendrá diagnóstico por imagen con ecografía, mamografía y rayos X; laboratorio, sala de partos con atención al recién nacido, cuatro quirógrafo, anatomía patológica, farmacia, central de esterilización, guardia y emergencia. Ocupará una superficie de 12.750 metros cuadrados.”



Como decía antes, ahora el Gobierno Provincial dice que es de complejidad VI, pero de las 126 camas tiene habilitadas aproximadamente 50, el resto de las habitaciones para internación está sin uso y sin habilitación por falta de mobiliario y de personal. En el shock room, por ejemplo, no tienen ni sábanas.



Pese a lo grande del hospital, la sala de infectocontagiosos está en el mismo lugar físico que la del resto de los internados comunes. Los turnos de ecografías están suspendidos. Mamógrafo no tiene. De los 22 consultorios sólo son ocupados algunos, por médicos part time (de tiempo parcial). Siendo éste uno de los reclamos más escuchados, además del de la falta de profesionales en muchas especialidades.



La guardia nocturna cuenta con un sólo médico que debe atender todos los casos que ingresen, de cualquier especialidad que sean, además de lo relacionado con los internados. Por lo menos así fue la noche que estuve y, según me dice la gente consultada, es lo habitual.



Un médico de guardia que no tiene remedios para entregar a los pacientes, generalmente de bajísimos recursos. Tiene que valerse de algunas pocas muestras médicas, entregadas por los distintos laboratorios, que no siempre son las mas efectivas y que nunca tiene la cantidad suficiente para completar el tratamiento recomendado, estimando que la mayoría de los pacientes abandonan el tratamiento indicado, una vez que se les terminan las muestras entregadas gratuitamente.



Hay una recepción que ni siquiera está habilitada, existen goteras en los techos. Por ahora no son muchas, pero si no se las soluciona van a terminar con un hospital de apenas poco más de un año de inaugurado. La higiene brilla por su ausencia, los baños son un asco. Pérdidas de aguas en las canillas, Pisos sucios en pasillos y en baños. De las paredes desaparecieron los equipos de sonido, las luces de emergencia, algunos matafuegos.



Las ambulancias no dan más. Encima son las mismas que atienden los traslados del hospital a los centros privados, para quienes tienen obras sociales.



En el lugar se hacen cirugías menores, cuando se realizan. Algunas veces no se pueden hacer por la falta de anestesistas, otras no se hacen porque “dicen” que no consiguen anestesista, entonces se derivan, generalmente a Saenz Peña.



Es decir que hay muchas cosas que solucionar en ese hospital. Una obra muy costosa que debe funcionar y servir a la gente, que reclama atención para su salud.



He leído que se van a comprar un mamógrafo y un tomógrafo. De nada van a servir si se los va a comprar para que se deterioren, o no tengan los técnicos que los manejen. Además, según las opiniones de médicos, tanto locales como de otros lugares de la Provincia, antes que esos aparatos, hacen falta cosas elementales. De eso pueden opinar los sanitaristas.



Yo puedo opinar que la mugre no se condice con la salud y que ese enorme esfuerzo de todos, merece un uso y un destino mejor. La verdad es que no me gustaría entrar en ningún debate sobre este tema, La gente de Castelli y la zona saben que es verdad todo lo que digo. Es a ellos a quienes deben darse las respuestas concretas.



Son ellos quienes tuvieron grandes expectativas sobre un gran hospital del que le hablaron y prometieron. Hasta ahora es poco más que una maternidad y sala de primeros auxilios, dentro de un enorme y desperdiciado edificio vacío.



Por otra parte también sugeriría que se ocupen de revisar el tipo de ayuda alimentaria que reciben las poblaciones más necesitadas de la zona. Esa ayuda debe ser adecuada a sus hábitos y costumbres. No lo es, mucho de lo que reciben se tira.



Seguramente algunos tomarán esta nota como una crítica de opositor. Espero que el gobierno y los responsables de la salud lo tomen como un aporte sobre cosas que necesitan ser solucionadas de inmediato. Muchas de ellas pueden serlo con muy poco esfuerzo.



Acompaño algunas fotos que he sacado personalmente.



(*) [email protected]