Lunes, 2 Julio, 2012 - 07:13

El PRI vuelve al poder
Enrique Peña Nieto será el nuevo Presidente de México

Consejero electoral dice que la tendencia es irreversible.  El PRI volverá al poder después de 12 años.

El candidato opositor Enrique Peña Nieto ganó las elecciones presidenciales de México, devolviendo las riendas de un país acosado por una lenta expansión económica y la violencia del narcotráfico al partido que gobernó con mano firme casi todo el siglo pasado.



Peña Nieto, un telegénico abogado de 45 años del Partido Revolucionario Institucional (PRI) se imponía con 36.79 por ciento de los votos, seguido por el izquierdista Andrés Manuel López Obrador que obtenía 33.20 de los sufragios y la oficialista Josefina Vázquez Mota, que lograba 25.26 con el 50.47 por ciento de las casillas contadas.



Horas ante, un conteo rápido oficial del tribunal electoral con un margen de error de medio punto porcentual, había dado el domingo una victoria a Peña Nieto por un rango de 37.93 a 38.55 por ciento de los votos, seguido López Obrador con un rango de 30.90 a 31.86 por ciento.



"Sin duda las tendencias que marca el resultado que dio a conocer el consejero presidente tienen un amplio margen, por lo que el resultado es irreversible", dijo el lunes Benito Nacif, uno de los nueve consejeros del Instituto Federal Electoral.



Con su voto, los mexicanos acabaron con 12 años en el poder del conservador Partido Acción Nacional (PAN), que había hecho historia en el 2000 venciendo al PRI por primera vez en siete décadas.



Pero un cóctel de incapacidad en apaciguar la violencia de los cárteles de la droga y una economía que no crece al ritmo necesario para generar trabajos y reducir la pobreza que sofoca a casi la mitad de los mexicanos, pavimentó el camino de regreso del PRI a la silla presidencial.



"Hoy los mexicanos han elegido una nueva alternancia, los mexicanos le han dado a nuestro partido una segunda oportunidad, vamos a honrarla con resultados", dijo Peña Nieto ante sus seguidores.



Los festejos estallaron en el cuartel general del PRI, donde los militantes con sus brazos en algo gritaban "presidente, presidente" mientras papeles rojos, blancos y verdes llovían al ritmo de la canción tradicional Cielito Lindo.



Pero el escolta en la elección, el izquierdista López Obrador fue cauto porque aseguró que los datos internos de su partido no se condicen con la información oficial.



"Vamos a esperarnos a que tengamos los resultados definitivos" que comienzan el miércoles, dijo López Obrador ante sus seguidores. "Todavía no está dicha la última palabra", agregó.



En el 2006 el candidato perdió frente a al actual presidente Felipe Calderón por un estrecho margen, denunció que le habían robado la elección, convocó a protestas multitudinarias y bloqueó durante meses transitadas avenidas, lo que le restó popularidad.



Aunque el PRI sentó los pilares del México moderno durante sus gobiernos ininterrumpidos -con los que dominó la vida política de 1929 al 2000- ha sido acusado de corrupción, fraude electoral y de acallar voces opositoras.



Ahora Peña Nieto, ex gobernador del poderoso Estado de México, asegura que su partido -un camaleón en el que conviven corrientes de derecha e izquierda- se modernizó, aprendió de sus errores, y está listo para tomar al toro por los cuernos.



Sin embargo, recientes escándalos de corrupción o de supuestos lazos con el crimen organizado que salpicaron al menos a tres ex gobernadores del PRI hacen dudar a muchos de que la agrupación haya perdido los viejos vicios.



"Somos una nueva generación, no hay regreso al pasado. Mi gobierno tendrá puesta su visión en el futuro, en el México de grandeza y esperanza que todos queremos", dijo Peña Nieto ante sus seguidores.



Desde los empobrecidos pueblos en las selvas del sur hasta las desérticas ciudades de la frontera norte hostigadas por los cárteles de la droga, un estimado de 49 millones d e mexicanos votaron en los comicios más grandes en la historia de México, que decidieron más de 2.000 cargos, incluyendo a diputados y senadores del Congreso y seis gobernadores.



"Nos falta un presidente que realmente cambie el país, que pueda terminar con tantos secuestros, tanta inseguridad", dijo fuera de la sede del PRI en la capital Daniela Flores, una mujer de 35 años que vendía prendedores del PRI.



Ese partido también se imponía en las elecciones para gobernador ganando 3 de los 6 estados en juego, extendiendo su dominancia a 22 de las 32 entidades federativas de México, aunque la alcaldía de la capital se mantuvo en manos del Partido de la Revolución Democrática (PRD) de López Obrador.
Fuente: 
Reuters