Viernes, 29 Junio, 2012 - 12:03

11 gendarmes siguen internados, dos en "estado crítico"

En el accidente murieron 12 personas. Los sobrevivientes contaron lo que ocurrió en la tragedia: “Algunos rompían vidrios para salir”.





Once gendarmes continuaban hoy internados, dos de ellos en "estado crítico", en hospitales y clínicas de la provincia de Chubut luego del accidente de tránsito que el martes provocó la muerte de doce personas.



En el hospital de Puerto Madryn permanecían internados seis de los uniformados y tres de ellos seguían en terapia intensiva, confirmaron las autoridades del centro de salud. En tanto, cuatro efectivos de la Gendarmería Nacional recibían asistencia en un sanatorio privado de Puerto Madryn, mientras que otro estaba internado en Trelew.



El director del hospital de Puerto Madryn "Andrés Isola", Tristán García, indicó que todavía estaban en "estado crítico" dos de los tres agentes internados en terapia intensiva, pero resaltó que otros tres que atendieron pasaron a sala común.

En tanto, tres de los heridos que fueron trasladados al sanatorio privado de esa ciudad se encontraban en cuidados intensivos, mientras que otro gendarme ya pasó al área de clínica general.



Además, el agente que recibía atención médica en Trelew continuaba en el sector de terapia intensiva. Los gendarmes resultaron heridos en el triple choque que tuvo lugar el martes en la ruta nacional 3, a 70 kilómetros de Puerto Madryn, en el que murieron 12 personas.



Nueve de ellas eran efectivos del Destacamento N°2 de Rosario que volvían de participar de un operativo de disuasión en el yacimiento petrolífero chubutense Cerro Dragón, ocupado por trabajadores de la construcción.



TESTIMONIO DE LOS GENDARMES TRAS EL CHOQUE EN CHUBUT



A días de la tragedia, tres efectivos que sobrevivieron al fatal accidente en el que nueve colegas perdieron la vida dieron detalles de lo ocurrido. "Algunos compañeros rompían los vidrios para salir", relataron.



Los gendarmes Daniel Rojas Pérez, Julián Ezequiel Romero y Daniel Córdoba son compañeros. Los tres comparten su profesión y la ciudad donde viven, Rosario. Ahora coinciden en el mismo lugar de internación, donde se recuperan de las heridas sufridas en el grave accidente ocurrido el martes pasado, a 65 kilómetros de la ciudad de Puerto Madryn, Chubut, donde 9 camaradas y tres choferes murieron.




Pasaron tres días de la tragedia y la pesadilla retumba en sus mentes. "Todos nos despertamos con el golpe y eso era un desastre: los gritos de los heridos, algunos compañeros que rompían los vidrios para salir, gente del segundo colectivo que venía a ayudar, la ruta toda cubierta por el maíz volcado del camión...", recuerda Rojas Pérez, de 24 años, nacido en San Juan pero radicado en Rosario.



Los tres coinciden en que lo sucedido "le podría haber pasado a cualquiera" ya que "nadie puede esperar que en plena ruta un camión se te ponga de frente".



Ellos están vivos, pero la muerte los tocó de cerca. Las víctimas fueron sus propios compañeros. Caras, nombres, historias conocidas, horas compartidas y ahora el vacío. "Sí, nos conocemos entre todos y estamos todo el día juntos porque así funciona un destacamento. Federico Vilca y Sergio López además eran de mi sección", apunta Rojas Pérez al diario La Capital de Rosario.



El accidente ocurrió el martes a las 6:20, cuando un camión cargado de cereal se cruzó de carril y chocó de frente a un colectivo que transportaba a los gendarmes. Un segundo ómnibus —también con gendarmes— trató de esquivar pero rozó al primero, derrapó y terminó en la banquina. Los efectivos volvían de custodiar el yacimiento de Cerro Dragón, en Chubut, tomado por sindicalistas. Hubo casi 50 heridos; todos los gendarmes correspondían al Destacamento Móvil 2 con asiento en Rosario, en avenida San Martín y Virasoro.



El fallecido gendarme López, a quien hace referencia Rojas Pérez, tuvo una vida profesional dura, y dejó a una criatura de tres años al cuidado de su esposa, Fernanda Cuello, quien en un reciente reportaje de La Capital daba cuenta del penoso trabajo de su marido: "Este año fue fatal: a Sergio primero lo mandaron al conurbano bonaerense por el temporal del verano, luego a la destilería de Laferrere tomada por los camioneros donde se ligó varios golpes y cortes porque por ser alto lo ponían de escudo. Y después lo de Cerro Dragón", contó Fernanda. "Estoy sin un peso y con un hijo de un año y tres meses al que criar. Sergio ganaba 2.900 pesos".



Ahora, uno de sus compañeros recuerda los últimos momentos de su vida. "Lo que sufrió ese chico, por Dios", dice Córdoba. "Cuando el camión nos choca, él estaba parado (se ve que había ido al baño) y sale despedido. Lo agarra el segundo colectivo y queda atrapado entre los fierros. ¡Cómo gritaba, qué ganas de vivir que tenía ese chabón!", rememora. "Murió camino al hospital arriba de la ambulancia, según lo que dicen".
Fuente: 
Agencia DyN - Infobae