Miércoles, 27 Junio, 2012 - 18:24

CFK aseguró "esto no es un River- Boca, acá somos todos argentinos y necesitamos que gane la Argentina".

La presidente habló desde San Luis y mientras en la Plaza de Mayo el secretario general de la CGT Hugo Moyano esperaba iniciar su discurso.

La presidenta Cristina Fernández advirtió hoy que es necesario "que todos los argentinos, unidos y organizados" defiendan al actual modelo que no es, aclaró, "de un sector ni de un partido, sino de todos".



Desde la provincia de San Luis, a la que visitó por primera vez, y mientras en la Plaza de Mayo el secretario general de la CGT Hugo Moyano esperaba iniciar su discurso, la jefa del Estado inauguró una planta procesadora de carne porcina sin hacer en su mensaje ninguna mención directa ni al paro ni a la movilización. Sin embargo, en varios párrafos se quejó por las voces y actitudes disidentes pero lo hizo a través de fuertes exhortaciones a la unidad: "Esto no es un River- Boca, acá somos todos argentinos y necesitamos que gane la Argentina".



"Todos los argentinos, unidos, organizados y solidarios, defendamos este modelo que no es de un partido ni de un sector, es de todos", afirmó.



Al mismo tiempo, formuló una exhortación a "la paz, que nadie imponga lo que tenemos que pensar o tenemos que hacer porque necesitamos que todos los argentinos crezcan y produzcan con valor agregado para que el país conquista nuevos mercados".

A poco de arribar a territorio puntano, la mandataria se había referido en términos similares al pedir que se debatan "ideas y argumentos" y que no haya "lugar para los agravios y las descalificaciones".



En otra parte del mensaje, Fernández de Kirchner recordó la "firma del contrato de financiamiento" para el ferrocarril Belgrano Cargas con el gobierno de China para deslizar otra indirecta crítica a Moyano.



"A veces la producción es muy grande y no se puede transportar todo en camiones, es sabido que pasados los 300 kilómetros el costo del transporte de carga en camión se encarece", explicó.



En la primera visita a San Luis de un mandatario kirchnerista desde el 2003, la Presidenta dedicó gran parte de su discurso a destacar su gestión y volvió a preguntar "qué hubiera pasado en el país si la crisis de Europa nos hubiera agarrado con otro modelo, sin mercado interno".



Casi al finalizar su discurso, la Presidenta invitó a subir al estrado a Micaela, la joven estudiante sanjuanina militante de La Cámpora que el 24 de marzo pasado había intentado hacer en su escuela un acto de repudio a la dictadura, situación que había sido relatada por la jefa del Estado durante un discurso en la Casa de Gobierno.



El motivo de la invitación se supo enseguida: la Presidenta anunció "un anteproyecto de ley para que no se pueda prohibir la creación de los centros de estudiantes".



"No queremos que se prohíba a ningún argentino, tenga la edad que tenga, el sexo que tenga, la religión que profese, que pueda expresar sus ideas y organizarse", puntualizó.
Fuente: 
Agencia DyN