Miércoles, 27 Junio, 2012 - 12:08

Siria
Opositores asaltaron un canal oficialista y matan siete periodistas

Consideran que fue la peor masacre hasta ahora contra los medios de comunicación. Ejecutaron a los periodistas y personal de seguridad.

Un grupo armado –presumiblemente vinculado a la insurgencia- ha asaltado esta madrugada la sede de la televisión progubernamental Al Ijbariya, en Drousha, a veinte kilómetros de Damasco. Otros medios estatales han difundido imágenes del estudio destruido, con algunos pequeños focos de llamas todavía activos.



«Los grupos terroristas asaltaron las oficinas de Al Ijbariya, plantaron explosivos en los estudios y los volaron junto con el equipamiento. Llevaron a cabo la peor masacre hasta ahora contra los medios de comunicación, ejecutando a periodistas y personal de seguridad», ha indicado el Ministro de Información, Omran Al Zohbi. La agencia oficial Sana habla de siete personas muertas durante el ataque, tres periodistas y cuatro guardias de seguridad, y varias personas secuestradas.



El ministro fue aún más lejos que el presidente, asegurando que Siria considera a «la Unión Europea y a las organizaciones árabes e internacionales responsables por esta masacre». Zohbi apuntaba así a la reciente decisión de prohibir la retransmisión de televisiones sirias a través de los canales por satélite Arabsat y Nilesat, de la que Siria culpa a la Liga Árabe. «Aquellos que han cometido este crimen han puesto en práctica la decisión del Consejo de la Liga Árabe de silenciar la voz de Siria», añadió.

Peor jornada de combates



El extrarradio de Damasco registró el martes la que podría ser la peor jornada de combates en la capital desde el inicio de la revuelta contra el presidente Bashar Al Assad. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, se produjeron intensos combates en los suburbios de Al Hama y Mashruq Dumar, a 9 kilómetros de la capital, y cerca de los cuarteles de la Guardia Republicana en el área de Qudsiya. El ejército gubernamental asaltó también el barrio de Barzeh, con fuerte presencia opositora. Los medios oficiales informarón de que los rebeldes habían cortado la carretera de Beirut a Damasco, una de las principales arterias comerciales del país.



La Red Siria de Derechos Humanos afirmó que más de 120 civiles murieron en combates en todo el país. Hoy, diez soldados del gobierno murieron en una emboscada en la provincia de Deir Az Zor, según el Observatorio. Además, los rebeldes aseguran haber abatido un helicóptero en Jan Al Subul, en la región de Idlib, lo que probaría la eficacia del nuevo armamento que está siendo suministrado a la insurgencia, financiado por Arabia Saudí y Catar.

Assad: «Verdadero estado de guerra»



El presidente Assad indicó el martes en un discurso que Siria se encuentra en «un verdadero estado de guerra», y ordenó a sus ministros que «aplastasen la revuelta» con todos los medios a su alcance. «Cuando uno se encuentra en un estado de guerra, todas nuestras políticas y capacidades deben usarse para asegurar la victoria», dijo, según la agencia oficial Sana.



Mientras tanto, Turquía ha puesto en alerta roja a las tropas desplegadas en su frontera con Siria. Un convoy de al menos dos decenas de tanques, blindados y piezas de artillería se desplazó desde Diyarbakir hacia la frontera, en previsión de posibles incidentes bélicos, tal y como muestra un vídeo de la agencia turca DHA.

El ELS culpa a los desertores del régimen

El opositor Ejército Libre Sirio (ELS) asegura que desertores de la Guardia Republicana, uno de los cuerpos de elite del régimen, cometieron el ataque contra el canal de televisión progubernamental. Desde Turquía, el coronel Malek Kurdi, «número dos» del ELS, explicó que los desertores atacaron con lanzagranadas y armas ligeras la sede de la televisión, y una granada cayó en un almacén donde ser guardaban municiones, lo que causó una fuerte explosión, informa la agencia Efe.
Fuente: 
ABC.es