Martes, 26 Junio, 2012 - 18:07

Se complica la situación de Pablo Schoklender

Por su participación en Pasart, "la imprenta de las Madres". Un testimonio reforzó la hipótesis de que era una empresa fantasma para justificar gastos.



Una declaración complicó la situación judicial de Pablo Scholkender, el ex apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, que está sospechado de ser organizador de la supuesta banda que encabezaba su hermano Sergio.



Se trata de Eduardo Marcelo Moreira Martínez, ex gerente y socio de la imprenta que dirigía Pablo, aseguró ante el juez federal Norberto Oyarbide que en la empresa se hacían trabajos por pedido de la presidenta de Madres, Hebe de Bonafini, y que cobraba los sueldos con recibos de la Fundación "Pasart. S.R.L".



"Esa empresa y la imprenta de las Madres era lo mismo, funcionaban en el mismo lugar, siempre fue la imprenta de las Madres y lo que Pablo Schoklender decía era que usaba Pasart para la parte privada, por ejemplo para obras sociales", señaló Moreira, imputado en la causa.



Allegados a la investigación calificaron esa declaración como "fundamental", al señalar que deja en claro que "inventaron Pasart para justificar gastos por los desvíos de fondos que hacían cuando en realidad la imprenta es de la Fundación".



Pablo Schocklender fue detenido en mayo pasado como supuesto organizador de la banda que lideraba su hermano, Sergio, para desviar fondos oficiales recibidos por la Fundación para construir viviendas; la semana pasada, la Cámara Federal ordenó su excarcelación, pero el juez Oyarbide le impuso una fianza de 4 millones de pesos que el imputado pidió reducir.



"Lo que pidiera Hebe, Sergio (Schoklender) o Pablo se hacía, era todo lo mismo por orden expresa, ya que los tres tomaban las decisiones. No había carteles que identificaran ni a Pasart ni a las Madres, era lo mismo. Pero en el último tiempo pusieron un cartel en el que estaba Hebe con Néstor (Kirchner), carteles de Perón y de las Madres", dijo hoy el ex empleado de la imprenta.

Pasart funcionaba en la calle Virreyt Cevallos 269, de esta ciudad, y era conocida como la imprenta de las Madres que fue allanada por Oyarbide en octubre del año pasado donde se encontraron órdenes de trabajo para confeccionar envases de medicamentos para la Lenity S.A., droguería vinculada presuntamente con la "mafia de los medicamentos".



Moreira relató también que en un momento recibió un aumento de sueldo que comenzó a cobrar "con recibo de sueldo de la Fundación". "Cobraba parte por Pasart y otra parte por la Fundación. Otros compañeros estaban en la misma situación, e incluso cuando cobraban por medio de la Fundación tenían que devolver, no se a quién una parte creo que en efectivo, no lo sé", sostuvo.



Para los investigadores, el hecho que la Fundación pagara los sueldos refuerza la hipótesis de que Pasart era una empresa fantasma para justificar gastos.



El testigo también señaló que cuando los Schoklender se fueron de la Fundación, personal de las Madres "ocupó la imprenta" para poner "gente de seguridad y a partir de esa semana vinieron abogados de la Fundación".



Moreira ingresó como empleado de la imprenta en 2004 cuando conoció por su padre a Pablo Schoklender, quien lo nombró socio de Pasart para que pudiera sacar un crédito con el fin de arreglar su casa.



Cuando se desató el escándalo por el desvío de fondos, Moreira fue nombrado por Pablo como gerente de la Fundación hasta que fue despedido y recibió una indemnización del menor de los Schoklender.



Fuente Agencia DyN