Lunes, 25 Junio, 2012 - 18:55

Schoklender acusó a Hebe de administrar la Fundación y de haber pagado con esos fondos viajes al Caribe

El ex apoderado de la Fundación amplió durante cinco horas su indagatoria ante el juez Norberto Oyarbide y volverá a declarar el jueves que viene.

Sergio Schoklender, el ex apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo que está preso desde hace 40 días, declaró hoy ante el juez federal Norberto Oyarbide que la titular de la agrupación, Hebe de Bonafini, usó fondos de esa entidad para pagarle bienes y viajes a su hija, también imputada.



Según informaron allegados a la causa, Schoklender declaró que Hebe "daba las directivas", que la agrupación estaba "bajo su mando" y que en ese marco le compró con plata de la Fundación un auto y una casa en La Plata a su hija, Alejandra Bonafini, y pagó viajes al Caribe que habrían usado ambas.



Schoklender volverá a declarar la semana venidera y su abogado tendrá una audiencia con la Cámara Federal para solicitar la excarcelación de su defendido.



Mientras, su hermano Pablo Schoklender y el contador Alejandro Gotkin, también imputados en este expediente, fueron excarcelados, pero aun siguen tras las rejas mientras se revisan las multimillonarias fianzas impuestas por Oyarbide.



Esta fue la tercera vez que Sergio Schoklender se presentó ante el juez Norberto Oyarbide, que lo acusa de ser el jefe de una asociación ilícita que desvió a cuentas personales fondos públicos de las Madres destinados a la construcción de viviendas sociales.



La primera vez, el 15 de mayo, debía iniciar la ronda de indagatorias, pero el ex condenado por parricidio guardó silencio al enterarse que quedaba preso; la segunda vez fue el 30 de mayo cuando dijo que Hebe tomaba las decisiones en la Fundación y que los fondos que el Estado les daba no eran públicos sino privados una vez que ingresaban a la entidad.



Hoy, el ex apoderado de la Fundación habló durante cinco horas para fijar su defensa, diciendo -entre otras cosas- que no podía aplicársele la figura de "defraudación al Estado" sino que, a lo sumo, podía haber existido incumplimiento de contratos de obra pública.



Asistido por el defensor oficial Martín Hermida, Schoklender dio precisiones técnicas de su función en torno a la construcción de viviendas y explicó que el Estado les daba los fondos una vez que las viviendas estaban terminadas, es decir, cuando se entregaba un certificado de finalización de obra.



Sostuvo que el Estado demoraba los pagos y que lo primero que hacían con los fondos era abonar los sueldos y a los proveedores para no frenar las obras.



En ese sentido, Schoklender reconoció que no hacía los aportes de cargas sociales de los empleados (una de las imputaciones en su contra) por la demora en los cobros del Estado y hasta señaló que presentó amparos en la Justicia para reclamar por esa situación.



También reconoció que cambiaba los cheques del Estado en financieras para obtener liquidez y poder hacer frente a los pagos, los que cubría también con préstamos.



Además, Schoklender ratificó que la Fundación estaba "bajo el mando" de Hebe de Bonafini y que, por ello, la dirigente tomaba las decisiones, entre las cuales estuvo el pago de viajes al Caribe con su hija, un hecho que se puede constatar con los registros de la entidad, añadió.

Alejandra Bonafini está imputada en la causa como una integrante de la asociación ilícita que investiga Oyarbide pero cuando fue a declarar le echó la culpa de todos los desmanejos a Sergio Schoklender.



Este, por su parte, calificó a Alejandra Bonafini de "mendaz" por haber dicho que él le vendió a una amiga de ella un auto robado y que llevaba una vida ostentosa.



El apoderado de la entidad ingresó a las 12 al juzgado de Oyarbide y se retiró a las 17:30 vestido totalmente de negro con buzo, pantalón y zapatillas deportivas y esposado y custodiado por un agente del Servicio Penitenciario Federal.



Pero al llegar al ascensor que lo llevaría a la Alcaidía de Comodoro Py fue corrido por los pasillos por un empleado del juzgado para advertirle que se había olvidado de firmar una hoja de la indagatoria, por lo que debió volver. Los empleados del juzgado habían fijado una hora tope de exposición, hasta las 17 y lo convocaron nuevamente para el próximo 5 de julio para que siguiera hablando.



En la causa hay más de 30 personas citadas a indagatoria, quienes son consideradas por la Justicia como el núcleo más cercano al desvío de fondos, entre ellos empleados de las empresas a través de la cuales se habría hecho el desvío, como Meldorek, y financistas que habría participado de la maniobra cambiando cheques de la entidad.



Hoy debía declarar Daniel Laurenti, presidente de la financiera Monetización, que entre enero y junio de 2011 canjeó 87 cheques de Madres por más de 7 millones de pesos, pero ese tramite fue suspendido.
Fuente: 
Agencia DyN