Viernes, 22 Junio, 2012 - 20:30

Capitanich: "El pueblo de Chaco le rinde un justo y merecido homenaje a un gran pastor"

El mandatario provincial destacó el compromiso y vocación sacerdotal de Monseñor Carmelo Juan Giaquinta para unir voluntades y construir un puente de esperanza.

El gobernador Jorge Capitanich participó en la tarde de este viernes de la Misa de Cuerpo Presente en homenaje a Monseñor Carmelo Juan Giaquinta, que se llevó a cabo en la iglesia Catedral de Resistencia. Los restos fueron trasladados a Resistencia, para su sepultura definitiva en el mismo templo.



El gobernador expresó que es un orgullo para el pueblo del Chaco ofrendar y homenajear a un auténtico y verdadero buen pastor que a través de su visión estratégica, compromiso y vocación sacerdotal dejó su legado para unir voluntades y construir un puente de esperanza. “Hoy en esta última morada el pueblo del Chaco rinde un justo y merecido homenaje a un gran pastor”.



Asimismo, lo recordó con tres anécdotas importantes que reflejan su vocación sacerdotal y el compromiso que tenía con la sociedad. En primer lugar destacó el rol preponderante que tuvo el Monseñor Carmelo Juan Giaquinta en la construcción de consensos con la participación activa en el diálogo argentino.



“Además de los aportes estructurales que realizó a partir de investigaciones sobre las causas de la pobreza, la determinación de la deuda social, los problemas de la inclusión social y la igualdad de oportunidad. Tenía siempre esos datos meticulosos que formaban parte de su análisis”, recordó
Capitanich.



Participaron de la misa además el secretario General de la Gobernación, Juan Chaquires, el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina monseñor José Lorenzo, el arzobispo de Resistencia Monseñor Fabriciano Sigampa, el presidente del Superior Tribunal de Justicia Ricardo Franco, la vicepresidenta de la Cámara de Diputados Lidia Cáceres y la intendenta de Resistencia Aida Ayala.



UN JUSTO Y MERECIDO HOMENAJE



Capitanich expresó que comprometido con los derechos humanos, Giaquinta mantuvo siempre firme su participación en defensa de los valores de la vida humana. Su vasta trayectoria, su compromiso y su vocación sacerdotal y pastoral han quedado gravados en la sociedad cristiana. “Una persona que dejó su sello en cada una de las profundas columna dominical del diario Norte, palabras, sonrisas pero también silencios y reflexiones. Por todo eso hoy le rendimos un justo y merecido homenaje”, concluyó el gobernador.



Giaquinta nació en Buenos Aires el 22 de junio de 1930 y fue ordenado en 1953 sacerdote en Roma y luego estudio en la Sorbona. De regreso a Buenos Aires, fue destinado a la parroquia Sagrada Eucaristía y fue profesor en el seminario. Además colaboró para la revista Criterio, y fue designado obispo auxiliar de Viedma. Y en 1986 fue nombrado obispo de Posadas y siete años después fue promovido a arzobispo de Resistencia.