Viernes, 22 Junio, 2012 - 18:47

Homenaje a Monseñor Carmelo Giaquinta, cuyos restos descansan en la Iglesia Catedral

La intendente Aída Ayala participó de la celebración y aseguró que “hoy se está cumpliendo su última voluntad…y justo el día de su cumpleaños”.

En el transcurso de la emotiva ceremonia de homenaje a Monseñor Carmelo Giaquinta, cuyos restos descansan en nuestra Iglesia Catedral, la intendenta capitalina, ingeniera Aída Ayala destacó el legado de amor y de fe que dejó, así como su intención de ser traído al Chaco,
afirmando que “de verdad, esta tierra tiene magia”.



El mensaje de la jefa comunal fue el siguiente:

“Hoy esta cumpliendo su última voluntad…y justo el día de su cumpleaños. Monseñor nos sorprende”.



“Desde su formación académica y religiosa en Roma, París, Medio Oriente… de Buenos Aires a Viedma y de Río Negro a Posadas. Llega a Resistencia. Y desde aquí nos decía… “Chaco es igual a sequía, lluvia, inundaciones. El que no entendiese que la catástrofe es un dato constitutivo de nuestra realidad, no merecería ser llamado chaqueño, y menos dirigente”.



“Y a nosotros los dirigentes nos dedicó homilías picantes y de alto contenido político. Pero siempre en la búsqueda de la honestidad: no sólo de las conductas, sino también en la superación de los partidismos minúsculos, y en la fuerza y constancia de las decisiones”.



“Propuso “el diálogo que busque con sinceridad de corazón la concreción de un acuerdo social, que contenga los lineamientos básicos o esenciales que guíen el desarrollo de nuestra provincia en los próximos 15 ó 20 años”. … Qué visión de Provincia!!!”.



“Y sobre las conductas ciudadanas de todos los sectores, en el año 2000 nos decía… “La pobreza ética es la peor de todas las pobrezas…porque enceguece al ciudadano y lo priva de su capacidad de ver la realidad con objetividad”.



“Carmelo Juan nos ha dejado a los resistencianos un legado de amor y de fe. Con la profundidad de sus homilías y el análisis de las situaciones. Con su gesto adusto pero a la vez fraternal. Con el énfasis en la necesidad de considerar lo público como propiedad de todos. En la necesidad de dejar de ser habitantes para definitivamente convertirnos en ciudadanos”.



“En lo personal… necesitaba esta despedida. Necesitaba decir gracias en nombre del pueblo y gobierno de Resistencia por ese legado. Y recordarlo especialmente como impulsor de una de las demostraciones de fe más grande del pueblo chaqueño, como lo es la ya tradicional Cabalgata hasta el Parque Provincial de Pampa del Indio desde 1996. Recordarlo como un entusiasta de las fiestas populares”.



“Alentó y dio impulso a la organización de las festividades de San Fernando Rey. Insistía en que los resistencianos no conocían a su santo. Y como decía al inicio…hoy estamos cumpliendo su voluntad, que fue volver a Resistencia”.



“Y es que conociendo él el mundo entero,
me planteo hoy que ¡de verdad esta tierra tiene magia!... Está el espíritu de nuestros gringos con coraje. La identidad nuestra, que tejieron manos gringas, aborígenes y criollas, que definitivamente hacen de ésta tierra el mejor lugar para vivir”.



“Y quiero finalizar con una anécdota que es conocida, pero que no deja de mostrarnos su forma de pensar y de actuar. Se realizaban en la Iglesia Catedral modificaciones en el sector donde descansaban los restos de Monseñor De Carlo y su par Marozzi. Allí tenía él reservado también un lugar”.



“Los obreros trabajaban haciendo unos huecos en la pared, y sorpresivamente llega Monseñor Giaquinta y se para detrás de ellos. “¿Qué están haciendo ahí?” preguntó, y el obrero contestó “estoy arreglando esto para Monseñor Giaquinta”. “Yo soy Monseñor Giaquinta” le contestó y el obrero quedó paralizado, diciendo “Qué!!! No puede ser!!!”. Su reflexión final
fue “Esta va a ser mi casa. Acá voy a venir yo”.



“Cumplió. Vino y estará aquí, en su casa, junto a nosotros, siempre”.